El menú semanal más fácil y refrescante para comer bien sin complicarte
Nos adentramos en el 'núcleo duro' del verano, que es cuando más calor suele hacer. Entre mediados de julio y mediados de agosto es la época más calurosa del año. Y aunque ya llevamos varias semanas preparándonos, no está de más que continuemos tomando todas las precauciones posibles para afrontar estas altísimas temperaturas y no deshidratarnos. Es imprescindible beber agua y otros líquidos, y también algunas comidas pueden ayudarte.
Te traemos un nuevo menú semanal, en el que incluimos recetas frescas, ligeras, fáciles y rápidas de preparar. La idea es alimentarnos de la forma más adecuada, nutrirnos convenientemente, disfrutar del desayuno, la comida y la cena y no pasar demasiado tiempo en la cocina. En estos días, para los que muchos serán de vacaciones, seguimos cuidando nuestra dieta.
No somos tan estrictos, porque son momentos de relax y de disfrute y hay que darse algún que otro capricho: que si el aperitivo, que si la cervecita, la sangría o el tinto de verano, que si la fritura del chiringuito o que si ese postre que te dice "cómeme" y es imposible resistirse. Pero el verano es muy largo y estas licencias no podemos, ni debemos, permitirlas todos los días. La moderación siempre es la clave.
Cómo organizar comidas frescas sin pasar horas frente a los fogones
La mayoría de platos frescos no requieren cocinar: solo montar, mezclar, marinar o emplatar. La cocina rápida se basa en tener siempre a mano 3 grupos de ingredientes, con los que puedes montar desayunos, comidas y cenas en menos de 10 minutos:
- Proteínas listas (huevo duro, pollo asado, legumbres cocidas, queso fresco, yogur y leche).
- Verduras frescas (tomate, pepino, hojas verdes, pimientos, lechuga).
- Bases rápidas (pan, tortillas, arroz y quinoa ya cocidos, cuscús, pasta corta).
Qué comer para no deshidratarse: frutas, verduras y sopas frías
La idea es ingerir líquidos saludables para no deshidratarnos, más allá del agua y de las infusiones frías. Otros aliados para conseguirlo son las frutas, las verduras y las sopas frías.
Las frutas con más agua que están de plena temporada son la sandía y el melón, pero también melocotón, nectarina, ciruela o paraguaya, que también son ricas en fibra y nos ayudan a saciarnos, pero no nos hinchan; y piña y mango, que ayudan a reponer electrolitos, que son los minerales que ayudan a mantener un equilibrio de líquidos y ayudan a combatir la deshidratación.
Por otra parte, están las verduras crudas (ideales si las haces en forma de crudités), perfectas para hidratar sin aumentar la ingesta de calorías. Los mejores ejemplos son el pepino, el tomate y el calabacín, con gran contenido en agua; la lechuga, las espinacas y las acelgas también aportan y el pimiento y el apio, además, refrescan y ayudan a recuperar sales.
Y completamos este trío de ases con las imprescindibles sopas frías, entre las que se encuentran el gazpacho, que nos hidrata, nos ayuda a reponer electrolitos y está lleno de vitaminas, minerales y fibra; y el salmorejo, que es más denso, pero también es rico en agua, y que podemos hacer versiones ligeras sin pan, con otros ingredientes para darle su clásica textura cremosa como aguacate, pimiento asado, etc. Sopas frías podemos preparar de distintos vegetales y frutas y aprovechar las que tengan más agua.
MENÚ SEMANAL DEL LUNES 13 AL DOMINGO 19 DE JULIO
LUNES
MARTES
MIÉRCOLES
JUEVES
VIERNES
SÁBADO
DOMINGO



