El rey de los belgas se salta el protocolo y cena con Courtois y la selección a escasas horas del encuentro con España
Hay imágenes institucionales que quedan grabadas en la retina por su solemnidad, y otras que conquistan al público por su absoluta espontaneidad. Esto último es lo que ha ocurrido con la inesperada y cercana visita del rey Felipe de Bélgica a la concentración de la selección nacional de fútbol. Lejos del protocolo rígido al que nos tiene acostumbrados la corona, el monarca ha protagonizado unas imágenes tan naturales que ya están dando la vuelta al mundo, coronadas por un selfi histórico junto a los jugadores.
El soberano quiso mostrar su apoyo incondicional a los 'Diablos Rojos' antes de su próximo gran compromiso internacional. Sin embargo, nadie en el comedor de la federación esperaba que el Rey se saltara la etiqueta de una forma tan rotunda. Felipe de Bélgica llegó por sorpresa y, en lugar de limitarse a un frío saludo oficial, decidió sentarse a la mesa como un comensal más, compartiendo cena, risas y anécdotas con el cuerpo técnico y los futbolistas.
Una cena sin protocolo y un recuerdo para la historia
La atmósfera de la velada quedó reflejada en las fotografías distribuidas por el palacio real y las redes sociales de los propios jugadores. En ellas se puede ver al monarca relajado, conversando de tú a tú con las estrellas del equipo y disfrutando del mismo menú deportivo que los atletas. La complicidad era máxima; el Rey gesticulaba de forma animada, escuchaba atento las bromas del vestuario y compartía confidencias futbolísticas demostrando que, detrás de la corona, hay un auténtico aficionado.
El momento cumbre de la noche llegó al terminar la cena. En un gesto de absoluta modernidad, uno de los referentes del equipo sacó su teléfono móvil y propuso inmortalizar el encuentro. Felipe de Bélgica no lo dudó un segundo: se pegó al grupo de jugadores, rompió la distancia física y regaló una sonrisa impecable para un selfi multitudinario. La instantánea, que capta al monarca rodeado de futbolistas eufóricos, se ha convertido instantáneamente en el fenómeno viral de la jornada. Con este gesto tan campechano, Felipe de Bélgica ha insuflado una buena dosis extra de motivación a su selección.




