El último adiós a Lady Pamela Hicks, la confidente de Isabel II: un ataúd de mimbre, una promesa y una ausencia

El último adiós a Lady Pamela Hicks, la confidente de Isabel II: un ataúd de mimbre, una promesa y una ausencia

Con su marcha, Reino Unido sentía que se acababa una era. Lady Pamela Hicks, una de sus últimas grandes aristócratas, falleció el cinco de junio a los 97 años; y el sábado su familia le daba el último adiós en un funeral donde hubo sonadas ausencias. Fue confidente de la reina Isabel II, prima de su marido, el recordado duque de Edimburgo. Sin embargo, a su funeral -celebrado en la Iglesia de San Bartolomé, en la parroquia de Brightwell Baldwin (Oxfordshire)- no asistió el rey Carlos, que se mostró muy apenado por la muerte de "una mujer cuya calidez, ingenio y perspicacia siempre causaron una gran impresión, y a quien todos los que la conocieron y amaron echarán mucho de menos". Tampoco los príncipes de Gales.

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El mismo día en el que se despedía a Lady Pamela se celebraba el Trooping the Colour -el gran desfile militar con el que el Reino Unido conmemora el cumpleaños del Rey-, así que no pudieron estar presentes. En su lugar, acudieron James Hamilton, duque de Abercorn -y primo del padre de Lady Di-, y Lady Helen Taylor, hija del duque de Kent -representando a su padre y a los duques de Edimburgo-.

India Hicks, saludando a una de las asistentes al funeral de su madre© Getty Images
India Hicks charlando con una de las asistentes al funeral de su madre, Lady Pamela© Getty Images
En las imágenes, India Hicks, hija de Lady Pamela, en el funeral

El emotivo y sencillo funeral de Lady Pamela Hicks

"Tanto en la muerte como en la vida, mi madre quería que las cosas no fueran complicadas", decía su hija India."“Cuando mi padre murió, dejó un libro con instrucciones para su funeral. Mi madre dejó un sobre. Dentro, había tan sólo una página: unas pocas palabras sobre cuánto nos quería seguido por una simple petición: que no haya elogio, sermón… Pero, por favor, un montón de himnos conmovedores, y eso es lo que pretendemos hacer". 

En efecto, cumplieron aquella promesa escrita a puño y letra. El sacerdote no dio un sermón. Su hijo, Ashley, leyó unas cartas, y sus nietos y bisnietos rezaron la oración fúnebre para, después, compartir unas risas en el césped de su jardín, mientras tomaban el té y pasaba la furgoneta de helados Mr. Whippy, "que tanto le habría gustado". "De hecho, se habría preguntado por qué no habíamos pensado en tener una para cada ocasión familiar".

La familia de Lady Pamela, caminando detrás de su ataúd de mimbre© Getty Images
El ataúd de mimbre de Lady Pamela Hicks© @indiahicksstyle
Lady Pamela Hicks emprendió su último viaje en un singular ataúd de mimbre, siguiendo una tradición inglesa de siglos

No podía considerarse tragedia en el fallecimiento de una persona de 97 años que ha vivido una vida plena, aseguraba India, pero sabía que el dolor iba a ser "inevitable". Porque uno nunca está realmente preparado para despedirse de su madre, la persona con la que más le habría gustado compartir cada uno de los detalles de su último adiós. "Esa es la parte más extraña: la persona con quien siempre comparto todo, es a quien estábamos despidiendo", explicaba con una preciosa imagen del particular ataúd que compartió ayer. 

Lady Pamela emprendía su último viaje en un singular féretro, hecho en mimbre, siguiendo así una tradición inglesa del siglo XIX, que comenzó el duque de Sutherland y a la que también se sumó Deborah Cavendish, duquesa de Devonshire -la pequeña de las inolvidables hermanas Mitford que amaba las gallinas-.  

Domino, nieta de Lady Pamela Hicks, en el funeral de su abuela© Getty Images
Domino, hija de India Hicks, en el funeral de su abuela
Lady Helen Taylor en el funeral de Pamela Hicks© Getty Images
Lady Helen Taylor
El ataúd de mimbre de Lady Pamela Hicks, saliendo del coche fúnebre© Getty Images

La aristócrata que nació en un hotel de Barcelona

Lady Pamela contaba a El País -en una de las pocas entrevistas que concedió a lo largo de su vida- que "nunca me he sentido a la sombra de nadie. He permanecido deliberadamente a su sombra".

Ya desde su nacimiento podía preverse que su destino sería singular. Llegó al mundo en una habitación del antiguo hotel Ritz de Barcelona, donde sus padres estaban disfrutando de unas vacaciones; y su padrino de bautismo fue el rey Alfonso XIII. 

Lady Pamela Hicks en una imagen de archivo© Getty Images

Los Mountbatten: una familia ligada a la historia de Reino Unido

Su madre era Edwina Ashley -la hija de un banquero judío-, y su padre, Louis Mountbatten, un héroe de la Segunda Guerra Mundial que sirvió en la Royal Navy, aunque el mundo aún le recuerda por ser el último virrey de la India

Su primo, el rey Jorge VI, le envió al país asiático en marzo de 1947 para organizar la retirada británica y, con él, Reino Unido comenzaba a vislumbrar uno de los últimos capítulos de su historia de colonización. 

También era tío materno del Duque de Edimburgo, que lo consideró como un segundo padre, y fue mentor de su sobrino, el entonces príncipe Carlos -ahora rey Carlos III-. 

Lord Mountbatten con el duque de Edimburgo© Getty Images
Lord Mountbatten con el duque de Edimburgo
Lord Mountbatten, Lady Brabourne y Lady Pamela Hicks© Getty Images
Doreen Geraldine Knatchbull, Lord Mountbatten y Lady Pamela en el funeral de Edwina

Dama de honor de la reina Isabel II y superviviente de la tragedia

Lady Pamela fue una de las primeras en conocer que la aún princesa Isabel -que, después, llegaría a Reina- se había enamorado de su primo, y fue una de sus damas de honor el día de su boda. Más tarde, sería nombrada su dama de compañía.

En 1979, hacía frente a una gran tragedia, la pérdida de su padre, Lord Mountbatten, en un atentado organizado por el IRA (Irish Republican Army). Un doloroso episodio que conmocionó a Inglaterra, pero que, aseguraba a El País, había perdonado hace tiempo. 

Lady Pamela Hicks con su marido, David Hicks© Getty Images
Lady Pamela Hicks con su marido, David, después de un Trooping the Colour© Getty Images
Arriba, Lady Pamela con su marido, el conocido decorador David Hicks. Sobre estas líneas, en el balcón de Buckingham, en una imaen de archivo

David Hicks: el gran amor de su vida

En 1960, Pamela pasaba por el altar. Se casaba con el decorador David Hicks, uno de los más famosos de los años sesenta y setenta, con quien tuvo tres hijos (India, Ashley y Edwina).

Él se marchó antes que ella. El artista falleció, hace casi tres décadas, por un cáncer de pulmón, y también se fue de una forma singular. Fue enterrado con los recortes de los obituarios que se habían escrito en periódicos y revistas de todo el mundo.