El vestido de novia que Audrey Hepburn nunca utilizó y terminó llevando una novia anónima italiana
Hablar de novias icónicas es hacerlo de Grace Kelly y de aquel maravilloso e imitado vestido diseñado por la estadounidense Helen Rose que, en aquel momento, trabajaba para la Metro-Golden-Mayer. También de Elizabeth Taylor y los diseños que llevó en sus ocho bodas con siete maridos diferentes. Y, por supuesto, de Audrey Hepburn, que se casó en dos ocasiones, pero se vistió de novia en cinco. Dos de ellas en el cine y, la tercera, en una boda que no fue. Y es este, precisamente, el diseño del que vamos a hablar hoy.
Un vestido de novia que nunca llegó a utilizar
Corría el año 1952. Audrey tenía solo 23 años y se había comprometido con el aristócrata e industrial británico John Hanson, a quien había conocido durante un cóctel en Mayfair. Ese fue el mismo año en el que la actriz rodó Vacaciones en Roma, una de sus películas más emblemáticas en la que compartió cartel con Gregory Peck. Por eso no sorprendió que, aprovechando las jornadas de rodaje en la capital, visitara el atelier de las hermanas Fontana, uno de los más importantes de aquel momento en Roma. Para ella diseñaron un vestido de satén en color marfil, con cuello barco, manga francesa, ceñido a la cintura y rematado con un pequeño lazo. Una prenda que la actriz nunca se llegó a poner. Los azares del destino hicieron que fuera la propia Audrey la que suspendiera la boda con el fin de dedicarse totalmente a su carrera profesional.
En junio de 2016 se celebró una subasta en la casa Bonhams de Londres en la que había, entre otras cosas, correspondencia de la actriz escrita entre 1951 y 1960 en la que hablaba de amor, rupturas, trabajo y familia. Fue precisamente en esas cartas donde le revelaba a una amiga la ruptura con Hanson. "Sé que hay cosas que necesito explicarte, es un caballero. Durante un año, pensé que sería posible combinar nuestras carreras… Ha sido una decisión muy difícil, pero estoy segura de que es lo más sensato. Mi agenda me compromete a grabar una película aquí, luego tendré que volver al escenario y, más tarde, regresar a Hollywood. James tendrá que pasar la mayor parte del tiempo al cargo de sus negocios en Inglaterra y Canadá. Sería muy difícil para nosotros llevar una vida matrimonial normal".
Pero aquel diseño, del que hay fotografías, no quedó guardado en ningún desván. La actriz pidió a las modistas que se lo regalaran a la mujer más hermosa y pobre que encontraran, una italiana que fuera a casarse y no se pudiera permitir un traje muy lujoso. La afortunada fue una joven llamada Amabile Altobella. Consciente de su suerte por lucir un legendario vestido para su boda, lo guardó cuidadosamente entre papel de seda después de la ceremonia y pasó a convertirse en un pequeño tesoro familiar. En 2002, una de las modistas, Micol Fontana, logró dar con el vestido para que formara parte de una retrospectiva sobre la vida de Audrey Hepburn y siete años después se subastó por 23.000 dólares (unos 21.200 euros) y la mitad de los fondos fueron destinados a los niños necesitados de la fundación que lleva el nombre de la actriz.
Los otros vestidos de novia con los que Audrey Hepburn sí se casó
Años más tarde, Audrey Hepburn se casó dos veces y ambas fueron con un diseño que dejaba sus piernas al descubierto, como ya hizo en su boda ficticia de la película Funny Face. La primera vez fue en 1954, cuando la actriz se casó con el también intérprete Mel Ferrer. Fue una boda secreta, celebrada en Bürgenstock, a orillas del lago Lucerna, de la que pronto trascendieron las primeras informaciones. Entre ellas, que solo acudieron unos pocos amigos y que la actriz lució un sencillo diseño de corte midi, con manga larga y voluminosa falda, firmado por Givenchy, que acompañó con una delicada corona de flores. La elección de la firma, en realidad, no sorprende. En aquella época, Audrey estaba inmersa en el rodaje de Sabrina (se estrenó en 1954) y ella misma fue la encargada de elegir muchas de las prendas que formarían parte del vestuario. La intérprete viajaba con frecuencia a París en busca de diseños que se adaptaran a su personaje, y fue Hubert de Givenchy el encargado de confeccionar buena parte de ellos.
Poco después de su separación de Mel (se divorciaron en 1968), Audrey conoció a Andrea Dotti, un médico italiano que fue el padre de su segundo hijo. La diferencia de edad no importó a la actriz –que era casi 10 años mayor que él– y apenas dos semanas después de comprometerse se casaron en Suiza. Quizá lo más llamativo del vestido que eligió para el gran día, también de Givenchy, es su tono. Aunque no todo el mundo lo sabe (las fotos que se difundieron eran en blanco y negro), para su segunda boda la actriz se decantó por un vestido de color rosa. Un diseño corto, que combinó con un pañuelo a la cabeza y que ha pasado a la historia como uno de los más especiales.


