Isabella Durán: “Sin gente que se quiera comer el mundo, cualquier sueño es muy grande; y con gente con hambre, los resultados se vuelven casi inevitables”
Detrás de cada reconocimiento internacional hay años de decisiones, aprendizajes y desafíos que pocas veces se ven. Para Isabella Durán Piovesan, fundadora y CEO de Be Flamingo, el camino hacia uno de los escenarios más importantes de la creatividad publicitaria no solo ha estado marcado por las ideas, sino también por una transformación personal como líder.
Seis años después de fundar la agencia, Durán asegura que el crecimiento de una empresa depende, en gran medida, del crecimiento de quien la dirige. “Lo más retador para crecer una empresa es darte cuenta de que tu empresa solo se puede expandir tanto como tú te expandas”, afirma.
Esa evolución, explica, también le enseñó que la ambición necesita convivir con la paciencia. Aunque considera indispensable mantener la intensidad en el trabajo diario, sostiene que los grandes objetivos requieren entender que el camino estará lleno de retrocesos y aprendizajes. “Debemos ser muy impacientes en el día a día, pero muy pacientes con los grandes sueños”, resume.
La creatividad nace en equipo
Aunque actualmente su rol está más enfocado en la dirección de la agencia que en el liderazgo creativo, Durán sostiene que las mejores ideas nunca son el resultado del trabajo individual.
Para ella, la creatividad se fortalece cuando existe confianza entre los equipos y los clientes. En ese sentido, destaca que construir relaciones de largo plazo ha sido una de las mayores fortalezas de Be Flamingo. “Las grandes ideas se gestan siempre en equipo, con un gran cliente que cree, que confía y que te lleva de la mano en el negocio”, señala.
Uno de esos casos ha sido la relación con Farmaenlace. La ejecutiva recuerda que, cuando la agencia tuvo la oportunidad de trabajar con la empresa, decidió rechazar una licitación considerablemente más grande porque encontró una visión compartida y un equipo con el que sintió que podía construir proyectos de mayor impacto. “Ese feeling de ‘acá hay alguien en quien puedo confiar’ termina siendo más importante que los números”, comenta.
La creativa comenta que el principal reto de una agencia no está únicamente en atraer talento, sino en construir una cultura donde las personas crean que pueden alcanzar objetivos que, en un inicio, parecen inalcanzables. Asegura que reunir personas con talento, compromiso y valores compartidos ha sido una de las decisiones más importantes desde la creación de Be Flamingo.
Su participación en la edición más reciente de Cannes Lions también le permitió observar cómo está cambiando la industria publicitaria. Según explica, los proyectos premiados hoy exigen mucho más que una buena idea: deben demostrar resultados reales para los negocios.
Durán considera que esta transformación impulsa a las agencias a desarrollar propuestas más frescas, apoyadas en tecnología y capaces de generar un impacto tangible. Al mirar hacia atrás, la fundadora de Be Flamingo tiene claro qué le diría a la Isabella que iniciaba este proyecto hace seis años. “Sí se podía lograr rápido. Está bien que sueñes sin cordura. No escuches a nadie que te diga que no es posible, porque lo es.”
Más que una reflexión sobre un reconocimiento internacional, sus palabras resumen la filosofía con la que ha construido su carrera: crecer junto con su equipo, confiar en el instinto y demostrar que las grandes ideas nacen cuando las personas comparten una misma visión. (I)