La historia de Tim Payne, el jugador neozelandés que internet eligió como la estrella del Mundial 2026
A pocas semanas del Mundial, Tim Payne pasó de ser un futbolista conocido principalmente en Nueva Zelanda a convertirse en uno de los nombres más comentados en redes sociales. El defensor de 32 años se transformó en un fenómeno viral gracias a una campaña impulsada por aficionados que decidieron convertir al jugador menos conocido del torneo en una figura de alcance mundial.
Lejos de alcanzar notoriedad por un traspaso millonario o por una recopilación de jugadas espectaculares, la popularidad de Payne nació en internet. El movimiento tomó fuerza cuando el influencer argentino Valen Scarsini, conocido como El Scarso, invitó a sus seguidores a apoyar al futbolista y convertirlo en una leyenda antes del inicio de la Copa del Mundo.
La iniciativa encontró rápidamente eco entre miles de usuarios que comenzaron a seguir, comentar y compartir las publicaciones del neozelandés.
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El crecimiento en redes fue vertiginoso. Antes del fenómeno viral, Payne contaba con menos de 5.000 seguidores en Instagram. En pocos días, esa cifra superó el millón hasta alcanzar los cinco millones.
Detrás de la viralidad hay, sin embargo, un futbolista con experiencia internacional. Payne forma parte del Wellington Phoenix y ha disputado 50 partidos con la selección de Nueva Zelanda, conocida como los All Whites, con la que registra tres goles. Habitualmente se desempeña como lateral derecho, aunque su versatilidad le ha permitido ocupar otras posiciones defensivas, incluyendo la de zaguero central cuando las circunstancias del equipo así lo requirieron.
En la temporada 2025-26 de la A-League, sus números reflejan un rendimiento sólido. Registró trece partidos como titular, una aparición desde el banco de suplentes y cinco asistencias con el Wellington Phoenix.
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La inesperada popularidad del defensor representa además una exposición inédita para Nueva Zelanda en la previa del Mundial. Payne ha reaccionado al fenómeno con agradecimiento, una actitud que ha contribuido a fortalecer el vínculo con quienes impulsaron la campaña.
Precisamente, parte de su atractivo radica en que muchos aficionados lo perciben como la antítesis de una estrella construida por el marketing: un futbolista experimentado que, casi por casualidad, fue elegido por internet para convertirse en uno de los personajes más llamativos de la previa mundialista. (E)


