Trump exige a los países del Golfo, Pakistán, Turquía o Egipto que normalicen relaciones con Israel como parte del acuerdo de paz con Irán
El domingo, al mediodía, durante la teleconferencia que el presidente Donald Trump mantuvo con los principales líderes del Golfo Pérsico, el mundo árabe y musulmán, en el marco de las negociaciones de paz de Irán, el estadounidense sorprendió a sus interlocutores con una idea-propuesta-petición inesperada: que todos ellos se unieran inmediatamente, y sin más dilación, a los Acuerdos de Abraham, la gran iniciativa diplomática de su primer mandato para que sus vecinos normalicen relaciones con Israel. El silencio, cuentan medios como Axios, fue inmediato e incómodo, hasta el punto de que Trump llegó a bromear sobre si se había caído la línea o seguía habiendo alguien al otro lado.
Horas después de los rumores, la Casa Blanca ha disipado cualquier duda, confirmando que la propuesta es real, firme. Bueno, más que propuesta, la exigencia. "¡Las negociaciones con la República Islámica de Irán van viento en popa! Solo habrá un gran acuerdo para todos o ningún acuerdo y volver al frente de batalla con más fuerza que nunca, ¡y nadie quiere eso! Durante mis conversaciones del sábado con el presidente Mohammed bin Salman Al Saud de Arabia Saudí; Mohammed bin Zayed Al Nahyan de los Emiratos Árabes Unidos; el emir Tamim bin Hamad bin Khalifa Al Thani, el primer ministro Mohammed bin Abdulrahman bin Jassim bin Jaber Al Thani y el ministro Ali al-Thawadi de Qatar; el mariscal de campo Syed Asim Munir Ahmed Shah de Pakistán; el presidente Recep Tayyip Erdoan de Turquía; el presidente Abdel Fattah El-Sisi de Egipto; el rey Abdullah II de Jordania y el rey Hamad bin Isa Al Khalifa de Baréin, afirmé que, después de todo el trabajo realizado por Estados Unidos para intentar resolver este complejo rompecabezas, debería ser obligatorio que todos estos países, como mínimo, suscriban simultáneamente los Acuerdos de Abraham", ha escrito Trump en un larguísimo mensaje en su red social.
Emiratos Árabes Unidos y Bahrein ya son parte de los Acuerdos (junto a Marruecos, Sudán y Kazajistán), la gran apuesta de Trump primero y de Estados Unidos después para pacificar Oriente Próximo en la última decada. Antes del estallido de la guerra de Gaza en octubre de 2023, tras el salvaje atentado de Hamás, había negociaciones muy avanzadas para que más países, y en especial Arabia Saudí, se sumaran y normalizaran relaciones con Israel. Pero desde entonces, ha sido imposible.
Durante ese año, la Administración Biden trabajó intensamente en un gran acuerdo tripartito por el que habría un reconocimiento saudí de Israel a cambio de más garantías de seguridad estadounidenses para Riad y cooperación nuclear civil para los saudíes. El príncipe heredero Mohammed bin Salman llegó a decir públicamente en septiembre de 2023 que las conversaciones estaban "cada día más cerca". Pero la operación de castigo israelí en Gaza, así como la extensión de bombardeos a Siria, Líbano, Yemen, Irán, etc, alejó cualquier posibilidad de entendimiento a corto plazo.
Ahora Trump, en su estilo habitual, lo pone sobre la mesa, pero también lo hace mucho más dificil. Porque no es una aspiración, sino una orden. "Los países mencionados son Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos (¡que ya son miembros!), Qatar, Pakistán, Turquía, Egipto, Jordania y Bahréin (¡que ya son miembros!). Es posible que uno o dos tengan razones para no hacerlo, y eso se aceptará, pero la mayoría debería estar preparada, dispuesta y capacitada para convertir este acuerdo con Irán en un acontecimiento mucho más histórico de lo que sería de otro modo (...) Debería comenzar con la firma inmediata de Arabia Saudí y Qatar, y todos los demás deberían seguir su ejemplo. Si no lo hacen, no deberían formar parte de este Acuerdo, pues demuestra mala intención", ha insistido el estadounidense, aficionado a las tácticas pasivo-agresivas en política internacional.
En su mensaje, Trump ha afirmado algo todavía más estrambótico: "tras conversar con numerosos líderes de la talla mencionada, me han expresado que se sentirían honrados, una vez firmado nuestro Documento, de que la República Islámica de Irán se uniera a los Acuerdos de Abraham. ¡Eso sí que sería algo especial! Este será el acuerdo más importante que cualquiera de estos países, grandes pero siempre en conflicto, firmará jamás. Nada en el pasado ni en el futuro lo superará. Por lo tanto, solicito encarecidamente que todos los países firmen de inmediato los Acuerdos de Abraham y que, si Irán firma su Acuerdo conmigo, como Presidente de los Estados Unidos de América, sería un honor que también formaran parte de esta coalición mundial sin precedentes"
Las negociaciones de Paz, en un bucle desde hace meses, tienen tantas aristas que se ha mostrado imposible hasta ahora de resolver. No es sólo el fin de los bombardeos, los stocks de armamento, la cuestión nuclear. Implica tambión mucho más en la región, como la situación el Líbano. La primera propuesta de alto el fuego casi fracasa porque Israel intentó que no cubriera Líbano, donde nunca ha dejado de bombardear. Irán, que siempre ha tenido un interés muy claro en el país, con su proxy Hizbulá, no ha dejado de exigir que toda tregua se ampliara a toda la región.
Yair Lapid, líder de la oposición israelí, criticó duramente el acuerdo esbozado estos días, calificándolo de "perjudicial para Israel, para la región y para los ciudadanos de Irán" y explicando cómo cree que no serviría para frenar el programa nuclear iraní, lo que permitiría a la República Islámica acabar encontrando la forma de construir una bomba.
Según informaron medios estatales iraníes, una delegación de altos funcionarios viajó el lunes a Qatar para avanzar sobre los esfuerzos para poner fin a la guerra. Entre ellos, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi; el presidente del Parlamento y principal negociador, Mohammad Bagher Ghalibaf; y el gobernador del Banco Central de Irán, Abdolnaser Hemmati, que han sido los interlocutores de Estados Unidos en la única ronda cara a cara hasta al máximo nivel la fecha, en Islamabad.