Abre Trump cacería de izquierdistas radicales

Abre Trump cacería de izquierdistas radicales

Declaración de guerra contra “la extrema izquierda” formalizará este jueves el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una recepción a representantes gubernamentales de 60 países invitados (incluido México), que encabezará el secretario de Estado, Marco Rubio.

Denominada Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político, esa cumbre, a realizarse en Washington D.C, busca ser el punto de partida para la erradicación de grupos con ideologías marxista, anarquista, anticristianos, anticapitalista y, principalmente, antiestadounidense.

Ayer mismo, como antesala de la cumbre, el Departamento de Estado, de Rubio, explicó: “El terrorismo político de extrema izquierda está resurgiendo y se manifiesta en actos terroristas violentos en todo el hemisferio occidental, Europa, Asia y otras regiones. No se trata de incidentes aislados”.

A su consideración, estos grupos “reflejan una estrategia deliberada e ideológicamente motivada para desestabilizar a las sociedades libres atacando violentamente nuestros sistemas políticos y económicos, lo que incluye agresiones contra ciudadanos particulares, funcionarios gubernamentales, fuerzas del orden, empresas e infraestructuras críticas en todo el mundo”.

Es decir, los coloca al nivel de los grupos terroristas como ISIS, Al Qaeda, Hamás y los cárteles del narcotráfico mexicanos, a los que está dispuesto a combatir hasta en operaciones terrestres en territorios no estadounidenses.   

Un exterminio cantado, pues, para decirlo en buen castellano. Y, se sabe, lo harán a través de la fuerza, incluida la militar, porque a las organizaciones de esa naturaleza les van a endosar el sambenito de “terroristas”.

Como hizo la Casa Blanca en noviembre de 2025 con la alemana Antifa Ost, la italiana Federación Anarquista Informal/Frente Revolucionario Internacional, y las griegas Justicia Proletaria Armada y Autodefensa de Clase Revolucionaria.

O como podría hacer en un futuro con otros grupos u organizaciones, incluidos partidos políticos o gobiernos, como el Partido Comunista de Cuba y su régimen castrista, encabezado por Miguel Díaz-Canel, por ejemplo.     

Porque oficialmente la Casa Blanca los convertirá ad libitum en amenazas para su seguridad nacional, y Rubio ya adelantó que su país usará “todas las herramientas disponibles” para contrarrestarlos junto a sus patrocinadores.

En el gobierno de México encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, de corte izquierdista, sabe perfecto hacia dónde va esa cumbre del secretario de Estado, por lo que le hará el vacío a Rubio.

Ni el canciller Roberto Velasco, ni el embajador Roberto Lazzeri, ni ningún otro representante de nuestro país había confirmado su asistencia, a sabiendas de que para Trump sólo hay de dos sopas:

O están con él o contra él.

EN EL VISOR: Otra fractura aparece en la alianza de los integrantes de la cuatroté. A la división en Chihuahua con el PVEM, ahora el PT fisura la coalición con Morena en Baja California. Ante el escándalo de los audios de la gobernadora Marina del Pilar Ávila, el partido de Alberto Anaya respaldó al exgobernador Jaime Bonilla. Su desmentido a la morenista se difundió con membrete del instituto político, pa’que vean que no está solo.

POR RAYMUNDO SÁNCHEZ PATLÁN 

COLABORADOR

RAYMUNDO@HERALDODEMEXICO.COM.MX   

@R_SANCHEZP

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