Artemis: "Romper barreras no es el logro de una sola persona"

Artemis: "Romper barreras no es el logro de una sola persona"

El éxito de la misión Artemis II, que llevó a cuatro astronautas a orbitar la luna en abril de 2026 no se gestó solamente en la NASA en Estados Unidos. Un capítulo fundamental de esta historia se escribió en Bremen.

Ayer, la tripulación regresó a esta ciudad del norte de Alemania a reconocer este aporte y a agradecer a todo el equipo de la firma Airbus, que construyó el Módulo de Servicio Europeo (EMS), una parte central de la aeronave, que se encarga de funciones vitales, como el soporte para energía, oxígeno, agua y proporciona potencia para la propulsión.

Como destacaron los propios astronautas, Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, es lo que los mantuvo vivos y les permitió cumplir su misión y regresar sanos a casa. En palabras de Wiseman, el EMS "funcionó a la perfección". Fue también una demostración de confianza en la tecnología que se desarrolla en Alemania y de que trabajamos mejor, más fuertes y más seguros cuando lo hacemos en sociedad, coincidieron autoridades y directivos.

En las instalaciones de Airbus en Bremen, fueron recibidos como verdaderas celebridades y héroes. Junto a Howard Hu, director del programa Orion de la NAS, estuvieron acompañados por Dorothee Bär, ministra federal de Investigación, Tecnología y Espacio de Alemania, directivos de la Agencia Espacial Europea y de la Agencia Espacial Alemana, así como autoridades de Bremen y directivos de Airbus.

Nueva mirada a nuestro hogar

La tripulación compartió reflexiones sobre su asombrosa experiencia y observaciones. "A veces podíamos ver directamente hasta Gibraltar, África, un pedacito de Europa. A veces podíamos ver Sudamérica, Brasil, Argentina. Y luego, cuando teníamos mucha suerte, había momentos en los que podíamos ver la Antártida y simplemente contemplabas todo este planeta", comentó Wiseman.

Para Koch, cambió la forma en que ve la Tierra. "Mis impresiones de cuando estuve en la Estación Espacial Internacional eran que la Tierra era frágil. Creo que es porque se ve esa delgada línea de la atmósfera, en la que todo lo que está dentro queda protegido", afirmó. Ahora en cambio, tuvo una nueva mirada: "Desde tan lejos, al no ver esa delgada línea, la Tierra no me pareció frágil. Me pareció una poderosa balsa salvavidas, un faro, algo que tenemos la suerte de compartir, el único lugar al que todos podemos llamar hogar. Nos hizo darnos cuenta de que solo hay una especie que puede influir en él, y somos nosotros, es nuestra decisión".

El poder del trabajo en equipo y la diversidad

"Artemis mostró que la cooperación funciona y que juntos podemos lograr cosas grandiosas", destacó la ministra Bär. La misión Artemis II fue el primer vuelo tripulado en más de 50 años en orbitar la luna y alcanzó la distancia más lejana de la Tierra a la que ha llegado el ser humano. En una travesía de nueve días, comenzó el 1 de abril con el despegue desde Cabo Cañaveral, Florida, y concluyó con el exitoso y feliz amerizaje de la cápsula Orion en el Pacífico el 10 de ese mes, frente a la costa de California.

El poder de la cooperación fue uno de los conceptos más destacados. La capacidad de trabajar como socios a ambos lados del Atlántico permitió el éxito de la misión. "Estamos muy orgulloso de lo que representa esta contribución de Alemania y Europa", agregó la ministra.

La mujer en el espacio

El aporte de Christina Koch, única astronauta mujer de la misión, ha sido reconocido como una poderosa señal para la integración del talento femenino en la ciencia y la exploración del espacio. Consultada por DW sobre la importancia de la contribución de la mujer en esta área, la ingeniera apuntó al trabajo en equipo.

"Lo que realmente hay que celebrar cuando rompemos estas barreras o cambiamos las cosas no es el logro de una sola persona, sino el hecho de que, colectivamente, decidimos y nos dimos cuenta de que tenemos más éxito cuando aceptamos a cualquier persona que tenga un sueño y esté dispuesta a trabajar duro para lograrlo y a aportar sus talentos a ese sueño", indicó. 

Cuatro astronautas con mono azul y en el centro una mujer de lila.
Los astronautas Red Wieseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen fueron recibidos por Dorothee Bär, ministra federal de Investigación, Tecnología y Espacio de Alemania, directivos de la Agencia Espacial Europea y de la Agencia Espacial Alemana, así como autoridades de Bremen y directivos de Airbus.Imagen: Victoria Dannemann/DW

"Les damos la bienvenida a todos para que aporten lo suyo. Todos aportamos nuestros dones y, sean cuales sean, los compartimos. Lo importante es que sean diversos. Somos diferentes en muchos aspectos distintos. Entre nosotros cuatro, algunos de ellos tienen que ver con nuestro género, pero hay muchas más dimensiones en las que aportamos una variedad de dones. Y eso es algo que podamos celebrar" subrayó.

"Gracias por no llamarnos Christina y sus tres pilotos. Eso es frecuentemente lo que somos", bromeó el astronauta Victor Glover y agregó: "Espero que todas las niñas se sientan inspiradas por Christina. Pero también espero que los niños pequeños se fijen en ella y se sientan inspirados por ella. Y espero que las niñas se fijen en Jeremy, en Ried y en mí, y se sientan inspiradas. Porque creo que lo increíble que aportamos fue este trabajo en equipo, junto con un grupo internacional de personas en terreno, para lograr algo a lo que todos podamos acceder".

América Latina y la cooperación espacial

Si bien América Latina no está en la carrera espacial, tiene oportunidades de aportar en la investigación y exploración del espacio. Walther Pelzer, director general de la Agencia Espacial Alemania (DLR), señala a DW que "tenemos una cooperación de larga data con Brasil, especialmente en el área de cohetes sonda, con motores construidos en Brasil". El trabajo colaborativo entre el DLR y el Instituto de Aeronáutica y del Espacio (IAE) del país sudamericano permite realizar experimentos para investigación en microgravedad.

Además de con Brasil, principal socio del DLR, hay cooperación con empresas latinoamericanas de diferentes áreas, que Pelzer reconoció como socios interesantes. Asimismo, "con Chile trabajamos en astronomía en forma muy estrecha", destacó en referencia a los observatorios europeos de primer nivel instalados en el desierto de Atacama, en el norte del país, bajo los cielos más despejados del planeta.

Mesa con astronautas y un hombre de traje con un micrófono.
"Desde tan lejos, la Tierra no me pareció frágil. Me pareció una poderosa balsa salvavidas, un faro, algo que tenemos la suerte de compartir, el único lugar al que todos podemos llamar hogar", dijo la astronauta Christina Koch en su encuentro con la prensa, autoridades alemanas y dircetivos de Airbus en Bremen.Imagen: Victoria Dannemann/DW

Una señal interesante es que este año, por primera vez, la Cumbre sobre la Sostenibilidad Espacial, de la Secure World Foundation (SWF), se realizará en América Latina. Esta octava versión, organizada en conjunto con la Agencia Espacial Brasileña (AEB), se llevará a cabo en noviembre en Brasilia.

Consultada sobre el papel de la región, Christina Koch apuntó a la diversidad y el aporte de una gran variedad de talentos y dones para que el mayor éxito de una misión. "A lo largo de los años hemos descubierto que esa es la forma de abordarlo. Así que veo un papel para todos. Me enorgullece mucho que la NASA cuente con materiales de divulgación en español. Compartimos nuestra misión con muchas culturas e idiomas diferentes. Y creo que eso lo más importante. Si no lo hacemos, no estamos respondiendo verdaderamente al llamado de la humanidad a explorar, y a hacerlo para todos y por todos".

"Espero que los niños y niñas hispanohablantes sigan de cerca la misión. Y si se inspiran en algunas de las cosas que hicimos, tienen oportunidades para hacer de todo, desde intentar convertirse en astronautas como nosotros, hasta estudiar ingeniería o pilotear. Así que hay muchas oportunidades diferentes", agregó Victor Glover.

Por lo pronto, la NASA prepara nuevas misiones Artemis para 2027, con la meta de volver a llevar al ser humano a la luna en los próximos años. 

(ms)