Así fue la boda de Raphael y Natalia Figueroa: en Venecia, sin baile y un traje de flamenca por vestido de novia

Así fue la boda de Raphael y Natalia Figueroa: en Venecia, sin baile y un traje de flamenca por vestido de novia

Fue un intento de boda secreta que no logró pasar desapercibida. Lo cierto es que muchos meses antes ya se había visto a Raphael y Natalia Figueroa pasear de la mano e incluso se acompañaron a diferentes planes. Por aquel momento tanto el cantante como la periodista negaban los rumores de relación e incluso de boda y admitían que solo eran amigos. Pero el tiempo demostró que la amistad se tornó en una chispa que terminó en ‘sí, quiero’. El 14 de julio de 1972 la pareja se casó en Venecia, no sin antes tratar de evitar que sus invitados y los compañeros de profesión de la comunicadora supieran la localización hasta el último minuto.

Boda de Raphael y Natalia Figueroa en 1972 Venecia© GTRES

Digno de las mejores películas: su enlace en Venecia

Los prometidos citaron a sus convidados en el aeropuerto de Madrid, sin comentarles qué destino debían tomar para festejar su amor. La ciudad italiana fue la escogida, pero durante el viaje, la ubicación se filtró y los novios no pudieron esconderse de fotógrafos y preguntas como hubieran deseado. A las puertas y en el interior de la ceremonia, que tuvo lugar en la Iglesia de San Zacarías (decorada con flores blancas), se agolpaban los reporteros españoles. Los recién casados habían contado a ¡HOLA! que su intención era pasar por altar, pero sin “convertir su boda en un espectáculo de masas”. 

Look de novia de Natalia Figueroa en su boda con Raphael© GTRES

No lo lograron, pues su enlace fue uno de los más mediáticos del momento. Antes del gran paso, la novia había reconocido al mismo medio cuáles eran sus intenciones para el futuro: “quiero casarme con todos los tópicos: enamorada, en Venecia y después de dar un romántico paseo en góndola”. Pero el secretismo del que intentaron dotar a su flamante unión matrimonial —incluso los padres de la novia se enteraron en el último momento de dónde sería— no surtió efecto. 

Por aquel entonces, José María Pemán relataba al ABC cómo se había dado forma a esta celebración: “Hará apenas un mes que Natalia me había escrito: ‘Me caso con Raphael. Quiero que seas mi testigo’. Pero para evitar un jolgorio tendremos en secreto absoluto la fecha y el sitio. Lo cumplieron fielmente: y empezó una especie de película policíaca, con las fintas y estrategias más enrevesadas para despistar agencias y fotógrafos. Pero hace unos pocos días, Natalia al teléfono: ‘Eso es el día 14. ¿El sitio? Ya lo sabrás. Como tengas intervenido el teléfono pensarán que proyectamos el asalto de una joyería’”.

Boda de Raphael y Natalia Figueroa en Venecia© GTRES

La llegada a la iglesia

El jienense llegó al templo en una motora y recorrió el pasillo nupcial con su madre del brazo, Rafaela Sánchez Martínez, esposa de Francisco Martos Bustos, que ejerció de madrina. La novia llegó, sin embargo, del brazo de su padre y padrino, el escritor Agustín de Figueroa. “Yo, sin embargo, preferí ir caminando hasta la iglesia desde el hotel Danieli, frente al Gran Canal, donde me vestí. La gente, sentada en los cafés, exclamaba: 'Guarda, stanno girando un film' (‘Mira, están rodando una película’)”.

Vestido de novia de Natalia Figueroa inspirado en traje de flamenca© GTRES

Tras la cena y contra todo pronóstico, no hubo baile (del mismo modo que no hubo pedida de mano), pero tanto los protagonistas como sus convidados, únicamente amigos íntimos y familiares, pudieron disfrutar al máximo de un delicioso menú confeccionado para la ocasión. Fue en la terraza del hotel donde se alojaban y la apuesta gastronómica incluía vichyssoise, salmón ahumado, roast beef a la inglesa y una clásica tarta nupcial.

El sur inspiró el vestido de novia

Raphael eligió un chaqué azul marino para tan distinguido día, mientras que la nieta del conde de Romanones e hija del marqués de Santo Floro se decantó por una creación a medida que emulaba el tradicional traje de flamenca. Un guiño al andaluz, en color blanco y con un sutil estampado de lunares a tono, que quiso recordar con estas palabras a Vanitatis en 2024: “Estaba confeccionado en piqué blanco y se inspiraba en los trajes de faralaes andaluces. Una flor abierta de organza blanca prendida en el pelo (que decidí llevar con la melena suelta), una pulsera de brillantes regalo de Raphael y dos rosas amarillas de tallo largo como ramo completaron el look”.

Look de novia de Natalia Figueroa en su boda con Raphael con flor en el pelo© GTRES
Natalia Figueroa y Raphael en su boda© GTRES

El diseño había sido una idea del propio cantante que había explicado a los modistos Herrera y Ollero, Rafael Herrera y Enrique García-Caballero Ollero. El andaluz y el extremeño fueron, del mismo modo, los artífices de los trajes nupciales de otras divas de la canción española, como Carmen Sevilla en su enlace con Augusto Algueró (en 1961), de Rocío Dúrcal en su ‘sí, quiero’ con Junior (en 1970), de Carmina Ordóñez en su unión matrimonial con Paquirri (en 1973) y de Rocío Jurado en su boda con Pedro Carrasco (en 1976).

Accesorios a juego con los toques flamencos

Para Natalia Figueroa, los diseñadores se decantaron por una pieza con mangas largas sencillas acabadas en pequeños volantes, corte a la cadera, cuello a la caja y una falda con cuatro volantes en aumento terminados en un detalle perforado. El estilismo se completaba con un ramo no apto para novias supersticiosas y un maquillaje, en línea con la estética imperante en la época, muy natural, pero que destacaba por la mirada marcada con lápiz de ojos negro, que resaltaba el azul de los iris de la escritora. 

Boda de Raphael y Natalia Figueroa en 1972© GTRES

Tras la gran celebración, los recién casados emprendieron una luna de miel que les hizo visitar exóticos y muy famosos destinos: Nueva York, Las Vegas y Hawái. Desde entonces, hasta hoy han pasado 54 exitosos años de amor, con espacio para haber visto crecer a sus hijos Jacobo, Alejandra y Manuel Martos y estar disfrutando ya de sus ocho nietos.