Brigitte Macron eleva el lujo francés a otro nivel en su última cena de gala en París: su legado como primera dama
Este jueves 28 de mayo, durante la cena de Estado en el Palacio del Elíseo para recibir al presidente de Indonesia -un encuentro diplomático crucial en el marco del Año Franco-Indonesio de la Innovación-, Brigitte Macron volvió a dejar claro por qué es la máxima embajadora de la moda en su país, más que cualquier supermodelo o actriz conocida. Ataviada con un vestido negro de cuello cerrado con elegantes mangas translúcidas y sosteniendo un clásico bolso de mano acolchado, la primera dama proyectó una imagen de absoluta sobriedad y sofisticación junto al presidente Emmanuel Macron. Más allá de acompañar los importantes acuerdos bilaterales de la velada, su impecable presencia sirvió como un recordatorio visual de su verdadero legado, que es el de haber convertido el estilo personal en una poderosa herramienta de diplomacia que posiciona el lujo y el savoir-faire francés en lo más alto del escenario internacional.
De Bernadette Chirac a Carla Bruni: cómo Brigitte rompió los esquemas de las primeras damas francesas
Para nadie es un secreto que la mujer de Emmanuel Macron, por muchas razones, jamás se ha dejado llevar por convencionalismos, y con la moda ocurre algo similar. Antes de la llegada de de su marido a la presidencia, pocas veces la prensa se focalizaba en los looks de la primera dama. Tras Bernadette Chirac o Carla Bruni, Brigitte sacudió estos esquemas con su destacada participación en la campaña del actual mandatario. Si Michelle Obama hizo lo suyo al reformular los códigos de vestimenta para la primera dama norteamericana, esta lo hizo 'a la manera francesa', reintroduciendo al panorama, y con entonces 64 años, la minifalda y los pantalones skinny.
El armario de Brigitte Macron puede servir como radiografía de los códigos en esta residencia. Aunque en otros países pueda resultar escandaloso, la industria francesa aplaude su juvenil enfoque: "Nos está enseñando a todos lo que realmente significa ser moderna, tanto en la moda como en la vida. Es tan chic y tan cool, y siempre se mantiene fiel a su verdadera identidad”. Así habla de ella Olivier Rousteing, exdirector creativo de Balmain. Otro diseñador, Alexandre Vauthier, ha declarado: "Su nombre resuena mundialmente como un referente de estilo y autoconfianza”. No solo no hay un protocolo estipulado para las visitas (o para la misma primera dama) sino que el matrimonio Macron aboga por la constante evolución de las normas no escritas de la moda.
Qué es el 'diplomatic dressing' y cómo lo domina Brigitte Macron como lenguaje político no verbal
Y es que, además, en su vestidor figuran siempre las casas históricas que han ayudado a solidificar mundialmente una idea del joie de vivre francés y esa sofisticación que ya tomamos como innata de las parisinas. Por ello se dice que Brigitte es toda una mestra del llamado diplomatic dressing. Desde el color de un vestido hasta el origen del diseñador o la elección de una joya histórica, cada detalle forma parte de una estrategia silenciosa que convierte la moda en un lenguaje político sutil y cifrado, un arma cargada, capaz de enviar mensajes de respeto, alianza o incluso apoyo en contextos delicados sin pronunciar una sola palabra.
Qué llevó Brigitte Macron a la cena de Estado para Indonesia: vestido negro con transparencias y bolso de Dior
No es un ámbito reservado para las mujeres de la realeza ni las propias presidentas, la profesora y primera dama francesa ha demostrado en esta última década que el rol de la mujer del presidente no es accesorio. Para esta ocasión, ha optado por un diseño hecho a medida, de crepé negro con el cuello alto cerrado y vaporosas mangas con transparencias y puño cerrado. Como complemento, el minibolso My Dior (2.800 euros), elegante y práctico, confeccionado en piel de cordero Cannage negra con un lazo decorativo de piel adornado con los charms D.I.O.R. en la parte delantera.



