Charlene de Mónaco deslumbra en la clausura del Festival de Televisión de Montecarlo con un espectacular vestido joya efecto 'segunda piel'

Charlene de Mónaco deslumbra en la clausura del Festival de Televisión de Montecarlo con un espectacular vestido joya efecto 'segunda piel'

Anoche Mónaco se vistió de gala para poner el broche de oro a su prestigioso Festival de Televisión de Montecarlo, certamen creado en 1961 por el príncipe Rainiero III que reúne cada año a actores, productores y creadores de algunos de los proyectos televisivos más destacados del momento y culmina con la entrega de las prestigiosas Ninfas de Oro, galardones que reconocen las mejores producciones y talentos del sector. Como es tradición, la ceremonia de clausura tuvo lugar en el Grimaldi Forum y estuvo presidida por Charlene y Alberto de Mónaco, que ejercieron de anfitriones en una velada dedicada al mundo de la interpretación y repleta de glamour.

Te recomendamos
Media Image© GTRES

La evolución del estilo de Charlene de Mónaco 

En este tipo de citas, el look elegido por la princesa genera siempre gran expectación, y la realidad es que nunca defrauda. Hubo una época en la que Charlene era la royal más arriesgada con sus estilismos, tanto a nivel de moda como de belleza, y, aunque últimamente su imagen ha dado un giro hacia una estética más clásica y discreta, lo cierto es que en las grandes galas siempre consigue sorprendernos con diseños que no pasan desapercibidos. 

"En materia de moda, no temía experimentar con prendas arquitectónicas, estructuras muy marcadas, volúmenes llamativos o piezas de inspiración casi vanguardista. Era una Charlene más rebelde, menos condicionada por el protocolo y más cercana a las tendencias de las pasarelas que a los códigos tradicionales de las monarquías" señalaba recientemente nuestra experta en moda y realeza Miriam Núñez del Bosque. 


Media Image© GTRES

"En esta nueva etapa, resulta inevitable encontrar paralelismos con otras royals especialmente admiradas por su estilo, entre ellas Kate Middleton. La mujer de Alberto II parece haber adoptado algunos de los códigos que mejor funcionan dentro de las monarquías europeas: vestidos midi, siluetas femeninas pero discretas, joyas elegantes, peinados pulidos y una apuesta constante por prendas que resisten el paso del tiempo" añadía Miriam. 

Media Image© GTRES

Reafirmando esta conexión con la princesa de Gales, Charlene confió anoche en Jenny Packham, una de las firmas preferidas de Kate cuando quiere vestirse de largo, y se bañó en pedrería con un vestido efecto segunda piel. El diseño, de silueta columna y largo hasta el suelo, cuenta con cuello redondeado, hombros estructurados y manga larga, y se ciñe a la figura de la princesa realzando su silueta. Destaca por su impresionante tejido nude cuajado de lentejuelas y piedras brillantes que creaban un fabuloso efecto joya bajo los focos. Gracias a su corte limpio y sus líneas depuradas, el vestido consigue una unión perfecta entre sofisticación y modernidad, convirtiéndose en una de esas propuestas que atrapan todas las miradas al instante.

Media Image© GTRES

Para cederle todo el protagonismo a esta creación, Charlene apostó por el minimalismo en los accesorios, prescindiendo de bolso o grandes joyas y luciendo únicamente unos pendientes de brillantes que aportaban luz al rostro. Llevó su icónica melenita rubia peinada hacia atrás para despejar la frente y completó el conjunto con un maquillaje elegante y romántico en el que destacaban los tonos rosas. El resultado fue una imagen equilibrada y muy coherente, en la que cada elemento parecía estar pensado para potenciar el espectacular efecto luminoso del vestido sin restarle protagonismo.