Cómo diseñar el entorno de la piscina: suelos, tumbonas, sombrillas y plantas que funcionan

Cómo diseñar el entorno de la piscina: suelos, tumbonas, sombrillas y plantas que funcionan

Diseñar bien la zona de la piscina es clave para disfrutarla de verdad. Es un espacio donde se toma el sol, se descansa después del baño, se improvisa una comida ligera y, muchas veces, donde transcurre la mejor parte del verano.

Por eso conviene diseñarlo con la misma atención que cualquier estancia de la casa: pensando en la seguridad, el confort, el mantenimiento y la estética. Un buen suelo, unas tumbonas resistentes, una sombra bien resuelta y plantas que no den trabajo pueden transformar una piscina privada pequeña o mediana en un verdadero refugio exterior. Sobre estas líneas, mobiliario de La Redoute Interieurs.

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Azulejo de piscina Aura efecto travertino, de venta en Leroy Merlin© Leroy Merlin

Un suelo antideslizante, cómodo y preparado para mojarse

El pavimento es la decisión clave alrededor de la piscina. Debe ser antideslizante, resistente al agua, al sol y a los productos de mantenimiento, ya sea una piscina de cloro o salina. Pero también cómodo: se pisa descalzo y no debe resultar abrasivo.

Funcionan bien los porcelánicos de exterior, la piedra tratada, los pavimentos continuos aptos para zonas húmedas o materiales drenantes. Mejor evitar acabados pulidos o brillantes: con el agua, pueden volverse inseguros. Azulejo de piscina Aura efecto travertino, de venta en Leroy Merlin.

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Revestimientos de la firma Decocer© Decocer

Tonos claros para que el suelo no queme tanto

En una zona de piscina, el color del suelo importa más de lo que parece. Los tonos oscuros absorben más calor y pueden resultar incómodos bajo los pies en las horas centrales del día.

Los colores arena, piedra, beige, greige o gris claro ayudan a crear un ambiente más fresco, luminoso y relajado. Además, combinan muy bien con muebles de exterior en madera, fibras, aluminio blanco o textiles naturales. Revestimientos de la firma Decocer.

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Ilmiodesign: colección de mobiliario exterior Magna para la firma iSiMaR© Ilmiodesign/iSiMaR

Menos materiales, más sensación de orden

Si la piscina es pequeña o mediana, conviene no mezclar demasiados acabados. Unificar el suelo de la zona de baño con el porche, la terraza o el camino del jardín ayuda a que todo se vea más amplio y coherente.

No hace falta usar el mismo material en toda la zona exterior, pero sí mantener una misma gama de color o textura. Esa continuidad visual hace que la piscina se integre mejor en la casa. En la imagen, colección de mobiliario exterior Magna diseñado por Ilmiodesign para la firma iSiMaR.

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Revestimientos de la firma Porcelanosa© Porcelanosa

El revestimiento interior de la piscina

El revestimiento que se elija para el interior de la piscina influye mucho en cómo se percibe el agua. Los revestimientos blancos o beige crean un efecto más claro y turquesa; los grises dan un resultado más moderno e intenso; los tonos verdes ayudan a integrar la piscina en el jardín, y los azules mantienen una imagen más clásica.

Además del color, importa el formato. El gresite permite jugar con mezclas y degradados, mientras que el porcelánico ofrece una imagen más continua y actual. Y si estás diseñando la piscina desde cero, una escalera de obra integrada puede resultar más estética y cómoda que una escalera metálica, siempre que el espacio lo permita. Revestimientos de la firma Porcelanosa.

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Proyecto de Eire Interiors© Jesus Lopez Photography

Tumbonas proporcionadas al espacio real

Las tumbonas son básicas, pero deben elegirse según el tamaño de la piscina. En espacios pequeños, dos piezas cómodas y bien colocadas funcionan mejor que varias tumbonas grandes que dificultan el paso.

Lo ideal es dejar circulación alrededor del agua y elegir modelos ligeros, apilables o con ruedas. Las estructuras de aluminio, madera tratada o fibras sintéticas son buenas opciones si están pensadas para exterior. En la imagen, un rincón junto a la piscina con varias tumbonas de un proyecto de Eire Interiors.

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Colección Nómada de Alhambra, de venta en Pepe Peñalver© TORMES DESIGN S.A.

Tejidos que resistan sol, humedad, cloro y sal

En tumbonas, camas balinesas y sofás de exterior, el tejido marca la diferencia. Debe resistir los rayos UV, secar rápido y soportar bien la humedad, las salpicaduras y el contacto con bañadores mojados.

Conviene apostar por textiles técnicos de exterior, fundas desenfundables y espumas de secado rápido. Junto a la piscina, cuanto más fácil sea limpiar y ventilar los cojines, mejor envejecerá el conjunto. En la imagen, colección textil Nómada de Alhambra Fabrics, de venta en Pepe Peñalver.

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Mobiliario de exterior de la firma Kave Home© Kave Home

Sombra donde de verdad se necesita

La sombra debe pensarse según el uso real de la piscina. Antes de elegir sombrilla, vela o pérgola, conviene observar dónde da el sol por la mañana, a mediodía y por la tarde.

Las sombrillas orientables son muy prácticas en piscinas pequeñas o medianas porque se mueven según la hora. Las velas tensadas aportan ligereza y las pérgolas crean una zona de estar más estable, ideal si hay comedor o sofás cerca. Mobiliario de exterior de la firma Kave Home.

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Rincón con plantas junto a la piscina con el foco Birdie de la firma Bover© Bover

Plantas bonitas, resistentes y que no ensucien el agua

La vegetación aporta frescor y hace que la piscina parezca más integrada en el jardín, pero hay que elegir bien. Cerca del agua interesan plantas resistentes, de bajo mantenimiento y que no suelten demasiadas hojas, flores o frutos.

Las aromáticas mediterráneas, como lavanda, romero, salvia o tomillo, funcionan muy bien en zonas soleadas. También pueden encajar agapantos, formios, gramíneas ornamentales o suculentas en maceteros grandes. Rincón con plantas junto a la piscina con el foco Birdie de la firma Bover.

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Proyecto del estudio GC Studio: zona de piscina© Pedro Jaén

Césped natural o artificial: la decisión depende del mantenimiento

El césped natural resulta fresco y agradable, pero exige más cuidados: riego, siega y limpieza de restos que pueden acabar en el agua. Es buena opción si la piscina forma parte de un jardín amplio y bien mantenido.

El césped artificial requiere menos mantenimiento y mantiene el efecto verde todo el año. Para que funcione alrededor de la piscina, debe tener buen drenaje, resistencia al sol y una pisada agradable descalza. En la imagen, jardín de un proyecto del estudio GC Studio.

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Mobiliario de la firma The Masie© The Masie

La piscina perfecta es la que se vive sin complicaciones

Una zona de piscina bien diseñada no necesita muchos metros, sino buenas decisiones. Suelo seguro, muebles resistentes, sombra útil y plantas fáciles de cuidar son la base para disfrutar más y mantener menos.

Antes de decorar, piensa en cómo usas ese espacio: dónde te tumbas, dónde dejas las toallas, por dónde se accede al agua y qué zona necesita sombra. Ahí está la clave para convertir la piscina en el rincón más deseado del verano. Mobiliario de la firma The Masie.