Dos expertas analizan el éxito de los looks de Eléonore en el Día Nacional de Bélgica: "Triunfa porque son vestidos que todas queremos llevar"
Ayer, como cada 21 de julio, Bélgica celebra su Día Nacional, una de las citas más importantes del calendario institucional. La fecha conmemora el juramento de Leopoldo I como primer rey de los belgas en 1831 y reúne a la familia real en una intensa jornada de actos oficiales que comienza con el tradicional Te Deum en la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula de Bruselas y culmina con el desfile militar y el gran concierto previo a los fuegos artificiales. Aunque los reyes Felipe y Matilde y la heredera al trono, la princesa Elisabeth, concentraron buena parte de la atención oficial, la princesa Eléonore tampoco pasó desapercibida gracias a tres estilismos impecables que confirman su evolución y la sitúan como uno de los grandes referentes de estilo de su generación. Analizamos de la mano de dos expertos el motivo por el que la vemos tan favorecida.
Un vestido azul 'cintura de avispa' para el tradicional Te Deum
"Con apenas unas horas de diferencia, la joven princesa firmó tres estilismos completamente distintos entre sí, pero unidos por un mismo hilo conductor: la sofisticación contemporánea, confirmando que posee una identidad estética propia y una notable facilidad para interpretar las tendencias sin perder naturalidad" explica Cristina González, periodista de moda y experta en realeza. La jornada comenzó con la misa solemne celebrada en la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula. Para esta primera aparición, la hija menor de los reyes apostó por el minimalismo con un vestido de Toteme en un delicado tono azul cielo, un diseño que destaca por su favorecedora silueta midi en línea 'A', el cuello redondo y, sobre todo, el original drapeado a la cintura que estiliza absolutamente la silueta. Un detalle arquitectónico, sello de la firma sueca, que aporta movimiento y sofisticación. Eleonore completó el conjunto con unos salones de ante en tono crudo, pendientes florales de su madre y una melena suelta ligeramente ondulada coronada por un tocado estilo diadema.
"Normalmente, son Matilde y Elisabeth las que generan más titulares en cada una de sus apariciones, pero, poco a poco, Eléonore ha conseguido encontrar un estilo propio más allá de su madre y su hermana. Los looks de ayer triunfan porque son vestidos que todas queremos llevar" señala Cristina. "El diseño de Toteme me recuerda a ese estilo impecable de Victoria Beckham o Kate Middleton, de aires minimalistas, muy elegante y atemporal pero con detalles de tendencia. El traje que llevó por la tarde es más discreto, pero igualmente acertado, y le sentaba fenomenal".
El vestido halter que pone el broche final
Para la última aparición del día, optó por un vestido largo estampado en tonos azules con cuello halter, una propuesta de inspiración estival que aportaba frescura sin renunciar a la sofisticación que exige una cita de estas características. Firmado por Lauren Ralph Lauren, el diseño se rebajado actualmente a 198 euros (su precio original era de 495 euros). D tejido ligero y falda con amplio movimiento finalizada en volantes, destacaba por su estampado floral en distintas tonalidades de azul y por el favorecedor escote halter, que dejaba los hombros al descubierto y estilizaba la figura.
La colorimetría de Eléonore de Bélgica
Más allá de lo favorecedor que resulta el patrón de los dos vestidos que llevó ayer, vemos tan guapa a Eléonore con él gracias también a su color. Según Ana López estilista y experta en colorimetería, está favorecida con estos tonos empolvados porque encajan perfectamente con su colorimetría: "Eléonore tiene la piel clara con un subtono que parece frío o ligeramente neutro, cabello rubio oscuro/ y ojos claros, un conjunto de rasgos de bajo contraste que suele armonizar muy bien con los colores fríos y suavizados. El azul celeste ilumina el rostro, suaviza las facciones y hace que la piel se vea más uniforme, mientras que un azul más intenso o un color cálido como el mostaza o el naranja podría endurecer sus rasgos" explica .
"Yo diría que está entre un verano suave y un verano frío. Ambas paletas incluyen precisamente azules empolvados, azul cielo, lavanda, gris perla o rosa clarito, tonos que suele vestir con frecuencia y que potencian su belleza natural sin eclipsarla".



