Israel y Venezuela, en vías de restablecer las relaciones diplomáticas rotas por Chávez

Israel y Venezuela, en vías de restablecer las relaciones diplomáticas rotas por Chávez

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"Cada vez que hay una tragedia, vamos. Turquía, Siria, Guatemala... Tras los terremotos en Venezuela enseguida me dije que debíamos estar", explica el rabino Yosef Garmon (Jerusalén, 1988), al frente de una delegación de asistencia en un país que rompió relaciones diplomáticas con Israel en 2009.

"El hecho de ser israelí y judío no afectó el recibimiento en Venezuela. Al contrario, fue muy bueno en la calle y la gran mayoría de mensajes en las redes fueron positivos. En otros países nos recibieron muy bien, pero no con este calor humano", nos cuenta Garmon, director para América Latina de ZAKA (asociación israelí para la búsqueda e identificación de víctimas) y fundador de la Coalición Humanitaria (ONG que fomenta el diálogo interreligioso y con voluntarios instruidos en diversos países).

La ayuda israelí -canalizada a través de delegaciones como la de Garmon o IsraAid- tras el doble terremoto, la acogida de los venezolanos y, sobre todo, la intervención estadounidense del pasado 3 de enero que sacó a Nicolás Maduro del poder y del país abren la puerta del reencuentro.

Según la periodista israelí-venezolana de origen sefardí Nicole Mischel Morely, las relaciones diplomáticas se restablecerán. Tras recibir la llamada de Garmon, un rabino con experiencia en el continente americano, para coordinar la misión, Mischel abrazó la oportunidad de ayudar a los suyos y regresar a su país natal por primera vez. "Me fui de Venezuela hace 20 años porque, aunque lo amaba, sentía dificultad para trabajar ya que como periodista tenías que ser de una tendencia política o de otra y como judía empezaron muchas hostilidades", dice.

Mischel vuelve al momento hace unos días en el que vio las torres caídas de los Edificios Petunia de los Palos Grandes que estaban cerca de la casa de sus padres y donde pasó su infancia y juventud. "Pedí al rabino Garmon y a David Tzadok, especialista en rescate, que me acompañaran al edificio y hacer tikun [reparación interna en la tradición cabalística] de esa chica que salió con 26 años y cuatro maletas", comenta emocionada al recordar los muertos entre escombros. "No sólo volví como venezolana, sino también como israelí y su bandera en el chaleco de ZAKA", afirma, elogiando el trato de los efectivos de seguridad que escoltaron la delegación durante el largo trayecto desde la frontera con Colombia hasta Caracas. "Nos dijeron que admiran al pueblo judío", apunta.

Mischel, que entrevistó a María Corina Machado para el canal israelí i24news en 2024, revela que "en un discurso que fue aplaudido en el shabat en Venezuela organizado por el rabino Isaac Cohen, el entonces encargado de negocios en Washington y ahora canciller Félix Plasencia dijo que todo ello llevaría a la apertura del consulado venezolano en Israel y a las relaciones diplomáticas".

"La política no tiene cabida ante la necesidad de ayudar en las tragedias. La comunidad judía y la apertura de las autoridades locales fueron importantes para que las delegaciones israelíes pudiesen entrar en Venezuela", señala a EL MUNDO.

PRIMER ELOGIO

"Agradezco al rabino Cohen todas las articulaciones que nos permitió enlazar con el Gobierno de Israel y tener aquí en este momento un grupo especializado que inicia el protocolo de cómo iniciar un proceso de recuperación de infraestructura, determinación de la situación de la infraestructura que no colapsó completamente (...) y un equipo especializado para determinar si hay personas con vida en determinado lugar o si hay cadáveres que debamos rescatar antes de iniciar cualquier proceso de infraestructura. Lo agradezco", declaró a principios de mes la presidenta encargada Delcy Rodríguez sobre un equipo "de muy alta preparación y profesionalismo», en el primer elogio a Israel desde el poder caraqueño desde 2009. Entonces, Chávez rompió las relaciones con Israel en protesta por la ofensiva militar en la Franja de Gaza en la primera escalada con Hamas. Estrechó los lazos con el régimen iraní y Hizbulá que tuvieron a Venezuela como principal puerta y aliado en América. Maduro y Rodríguez como vicepresidenta continuaron su categórica posición propalestina y antiisraelí. Hasta principios de enero cuando el presidente Donald Trump ordenó capturar al primero, apostar por ella como presidenta interina y anunciar que EEUU dirigiría el país "hasta que podamos hacer una transición segura, adecuada y sensata".

A solicitud de Rodríguez, Israel prorrogó lo que llama la "misión de ayuda humanitaria más larga en la historia del Frente Interno" de su ejército, con 32 expertos en la transición de emergencia a rehabilitación de edificios apoyando a las autoridades locales. "Algunos de mis mejores años de juventud los pasé en Venezuela donde dejé muchos amigos y nació mi hermano. Regresar como diplomático israelí para ayudar al pueblo venezolano en unos momentos tan difíciles es como un gran cierre de círculo", declaró el jefe de la delegación, Yoed Magen, que se reunió con Rodríguez.

"Encontramos cuerpos en los edificios porque era una necesidad urgente en el terreno, pero mi trabajo era primero proporcionar insumos y atención médica y posteriormente generar conexiones para generar un grupo de voluntarios. Ya tenemos 45 personas muy comprometidas", explica Garmon. "Nosotros trabajamos a corto plazo para ver lo que se puede hacer, a medio plazo para lograr carpas y dar a la gente comida y a largo plazo facilitar casas prefabricadas en Venezuela como ya hicimos en Guatemala", asegura. "Le dije a los venezolanos que nunca podemos perder la esperanza. El temblor puede quebrar el cuerpo, pero no el espíritu", añade.

Mischel destaca la bienvenida en la Universidad Central de Venezuela, en la que cursó estudios. "Hubo un momento mágico cuando el secretario de la Federación de Estudiantes, René Piña, nos dijo que pondrían un toldo y una mesa para nosotros y quería que pusiéramos la bandera de Israel. Fuimos con sus autobuses a La Guaira donde repartimos comida", cuenta. Y agrega: "Encontré el venezolano muy afín al sentimiento hacia Israel y los judíos. Muchos no conocían judíos y esta delegación fue una oportunidad para conocernos. La empatía ayuda a las naciones a entenderse".

Garmon recuerda el final de un día en La Guaira en el que un joven, llorando, se le acercó y le dijo que su madre y su hermana estaban enterradas bajo los escombros y que nadie podía ayudarle. "Ya sabes el olor después de varios días, la dificultad... Tras dos horas, logramos ayudarle", afirma. Entonces, el joven les pidió recitar el salmo 121. "Nos pusimos a cantar Shir la Ma'alot y me dijo con lágrimas: 'Estoy en la peor situación de mi vida, pero no puedo explicarte con palabras la paz que me trajeron y que mi mamá se vaya con este salmo, con judíos y hermanos de Israel que llegaron desde tan lejos'. Eso me dio fuerzas".