Eduardo España y Markin López comparten escena en Las Heridas del Viento
Un drama contemporáneo cuya trama habla de los secretos familiares, de las cosas que no nos decimos, de qué tanto conocemos a nuestro padre, pone en el proscenio a los actores Eduardo España y Markin López como protagonistas de la obra Las Heridas del Viento, del dramaturgo español Juan Carlos Rubio.
Las Heridas del Viento se consolida como un buen drama
La puesta en escena narra la historia de David, un joven que, tras la muerte de su padre, descubre una serie de cartas de amor que revelan una vida desconocida: su padre sostuvo una relación amorosa con otro hombre.
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Este hallazgo lo impulsa a buscar a Juan, el autor de las cartas, dando lugar a un encuentro que confronta el pasado, un secreto familiar y la necesidad de comprender aquello que nunca se dijo.
“Este es un texto que además, terminó adaptado para el cine en España y estuvo nominado a los premios Goya. El texto es muy bonito, muy reconocido, se ha montado varias veces en diferentes partes en España, ahora nos toca a nosotros presentar aquí en México esta pieza que tiene como premisa el conocer realmente quién es su padre”, dijo en entrevista con este medio, Markin López, quien alterna funciones con Claudio Morales.
Lalo España también como productor
Desde su perspectiva, en todas las familias hay secretos que tarde o temprano salen a la luz, pero en especial durante una pérdida y es justo ahí cuando se hace evidente que entre el público, la mayoría, si no es que todos los asistentes conectan con la obra.
Lalo España –quien también es uno de los productores de esta puesta en escena que está bajo la dirección de Anahí Allué–, sostiene que las generaciones anteriores contaron con padres amorosas, proveedores, etcétera; sin embargo, “nunca fuimos más allá en saber qué pasaba antes con ellos, cuáles eran sus heridas y sus carencias”.
“Se dice por ahí que todos nuestros patrones psicológicos los venimos repitiendo cuando no se han resuelto en una familia. Creo que llega un momento donde todos nos detenemos y decimos, ¿qué tanto conozco a mi papá? o ¿hasta cuándo tendría que esperarme para preguntarle qué pasaba por tu mente, papá, cuando eras chavo?, ¿por qué nunca me hablaste de sexo? o de tal y tal cosa, temas que embonan en esta historia y que se están tocando al espectador”, añadió.
Duelo emocional
A partir de un dispositivo escénico sobrio y centrado en la interpretación, la obra se construye como un intenso duelo emocional donde la palabra, la memoria y el silencio se convierten en los ejes del conflicto, mientras que la dirección apuesta por un lenguaje que permite que las actuaciones revelen las capas más profundas de los personajes.
Esta no es una obra gay o que aborde el tema de la homosexualidad como tal, sino más bien es el gancho para tocar el tema del amor no dado de un padre a su hijo, coinciden estos actores.
“Las Heridas del Viento es una obra que de verdad se vuelve entrañable, que toca corazones y tiene muchas lecturas, pero que a la vez la hacemos con todo el amor y está rodeada de un gran equipo de creativos en escenografía, iluminación, vestuario, música, que cuidamos mucho el proyecto”, finalizó España.