El café con hielo perfecto empieza con este sencillo truco
El otro día venía un meme en Internet de cómo los españoles en general y los madrileños en particular se volvían unos locos del hielo en cuanto el termómetro subía de los 25 ºC. Del hielo para el café, me refiero. Y yo, voy a confesarlo, soy una de ellas. En invierno, me gusta ardiendo. En verano, muy frío. Así que sí, soy de las que pide su café cada mañana o a media tarde con la coletilla de 'y me traes un vaso con hielo, por favor'. Pero no solo fuera, sino que en casa, también.
En casa, de hecho, soy mucho más exquisita. Soy una tardona a la hora de beberme el café, porque siempre estoy haciendo cosas y la taza o el vaso me sigue por todas partes. Y lo que ocurre, ya lo habrás adivinado. El café se me agua demasiado y, al final, pierde su sabor e intensidad.
Por eso, aunque he valorado mucho el truco viral de hacer café y llenar una hielera para después ir sacando cubitos, no me acaba de convencer. Sin embargo, lo que sí que hago es utilizar estos cubitos de hielo reutilizables que ni aguan ni estropean mi bebida favorita. Se lavan, se meten en el congelador y para el siguiente. Por eso, es mi compra para el hogar esta semana.
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