Promueven el bienestar materno lactante
Cada año, el inicio de agosto marca la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se conmemora del del 1 al 7 de agosto, una iniciativa coordinada por la Alianza Mundial pro Lactancia Materna (WABA, por sus siglas inglés), con el fin de discutir la relevancia de esta actividad al momento de dar el luz, la incidencia de bienestar tanto en la madre como en el bebé y cómo incentivar a que se practique mucho más, pues tal como dijeron las especialistas del Grupo de Lactancia del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina en la UNAM, en países como México aún falta mucho por hacer.
“La lactancia materna tiene etapas muy sencillas; la primera es la que llamamos la hora dorada, cuando el bebé se pone piel con piel con la madre y así comienza su instinto por alimentarse, es sumamente importante que sea durante la primera hora de vida, es el paso más importante para promoverla. El siguiente paso es mantener la alimentación exclusiva de leche materna durante los primeros seis meses de vida como mínimo, luego se puede complementar su alimentación”, detalló la doctora María del Carmen Iñárritu.
Como consecuencia, esta semana sirve para visibilizar datos y analizar cambios en la frecuencia de las madres al llevarla a cabo, y también el impacto de la leche materna en la nutrición de un bebé conforme su crecimiento y su resistencia a enfermedades. A pesar de la concientización hacia esta materia, las cifras en el mundo se han convertido en un factor de preocupación: La lactancia mundial exclusiva es del 48 por ciento, es decir, uno de cada dos bebés reciben leche durante los primeros seis meses. Sin embargo, la expectativa para el 2030 según objetivos de desarrollo sostenible es que el 70% la reciba, lo cual requiere de un compromiso vital. En México este porcentaje es aún más bajo representando apenas el 34.2% en datos recopilados hasta el 2023, por lo que estamos debajo del promedio global.
Sin embargo, el dato nacional más preocupante es en el sector rural, pues en el 2018 se estimaba al 37 por ciento de las mujeres practicando lactancia materna exclusiva, y cinco años después se redujo al 27 por ciento; el descenso en 10 puntos porcentuales, y se interpreta que el estigma, el tiempo que las mujeres le dedican a los cuidados y necesidades del hogar, son los factores principales, añadió María del Carmen.
Por otra parte, las consecuencias al no amamantar a un bebé también se han comprobado en muchos estudios, así lo explicó la doctora María del Rosario Velasco: “Le leche materna se considera un fluido vivo que tiene hormonas, factores de crecimiento, inmunoglobulinas, y una microbiota especial, por eso toda esta riqueza hace que los bebés que la reciben tengan menores riesgos de las enfermedades infecciosas, respiratorias, gastrointestinales a nivel óptico y hasta 25 por ciento menos riesgo a morir por enfermedades diarreicas. Pero lo más importante, esta labor crea lo que se conoce como ‘vínculo afectivo’ entre la madre y el bebé, pues empieza a identificar y sentirse seguro”, recalcó.
Cabe destacar que uno de los factores más importantes para aumentar los índices y la seguridad en las madres de practicar la lactancia también consiste en desmitificar alrededor de ella, así lo explicó la doctora Sara Morales: “Una de las mayores mentiras es que no toda la leche sirve, el calostro, que es la parte más espesa, es el mejor alimento que puede tener un bebé, también hay quienes dicen que por tener poco pecho entonces no tendrán capacidad para amamantar, cuando lo que se produce, sin importar en absoluto el tamaño, es lo que será adecuado para el bebé. También está la creencia de que la calidad de la leche dependerá del estado de ánimo de la adulta, y que si se está preocupada, triste y demás emociones inclusive esta se puede echar a perder, pero lo más importante es que tenemos que aprender que dar pecho no es sinónimo de dolor, al contrario, es una actividad que debe gozarse por ser un momento irrepetible entre madre y bebé”.
Para finalizar, la doctora Verónica Cruz, encargada de Promoción de la Salud en la Facultad, mencionó “la importancia de hacer de este proceso algo colectivo, en donde no solo las madres tengan responsabilidad, sino también las familias, lugares de trabajo y espacios públicos, no juzgar a alguien que está amamantando en público, y también exigir la capacitación del personal de salud para promoverla, pues a veces los doctores son los primeros en recetar fórmula, sin pensar en lo vital, enriquecedor y hasta beneficioso que puede ser para el medio ambiente lactar”.
A destacar
- Esta campaña comenzó de manera oficial en 1992
- La OMS y la UNICEF la respaldan
- El lema de este año es “Lactancia materna para un comienzo sostenible en la vida: fortalecer lo que funciona”
- Lactar reduce la pobreza en comunidades, pues no se tiene que gastar en insumos adicionales
- Las mujeres con mayor nivel educativo pero sin trabajo remunerado son las que amamantan más
- Los bajas licencias de maternidad en México son un factor para decidir no dar pecho
PAL