El inminente viaje de Harry y Meghan con sus hijos a Reino Unido, rodeado de misterio y lleno de incógnitas
Lo que prometía ser una de las semanas más significativas y esperadas para la familia real británica ha dado un giro de ciento ochenta grados en el último minuto. El esperado regreso de los duques de Sussex al completo a suelo británico se ha truncado de manera drástica. En una decisión de última hora que vuelve a poner de manifiesto las profundas tensiones con el Gobierno de su país natal, se ha confirmado que Meghan Markle no acompañará al príncipe Harry en su inminente viaje a Londres. Tampoco lo harán los pequeños de la casa, el príncipe Archie, de siete años, y la princesa Lilibet, de cinco, dejando en el aire el tan anhelado reencuentro con su abuelo, el rey Carlos III.
El motivo que ha dinamitado los planes iniciales de la pareja vuelve a ser el mismo que los mantiene alejados de Reino Unido desde hace años: la seguridad. Los duques de Sussex, que se encontraban disfrutando de unas vacaciones familiares en Europa previas a este desplazamiento, tenían la firme intención de que sus hijos regresaran a la tierra natal de su padre por primera vez desde 2022. Sin embargo, tras confirmarse que no se les proporcionará protección policial financiada por el contribuyente británico durante su estancia en la capital, el equipo de seguridad de la pareja ha decidido modificar la hoja de ruta de manera radical por cuestiones de protección. Según han confirmado nuestros compañeros de HELLO!, el príncipe de 41 años mantendrá su visita de cinco días prevista del 7 al 11 de julio, pero la capital británica ya no será el escenario de una reunión familiar.
Un viaje en solitario y el blindaje de Buckingham
Con este nuevo escenario, el príncipe Harry se verá obligado a afrontar la agenda oficial de la capital británica en estricta soledad. El Palacio de Buckingham, fiel a su línea de discreción, ha preferido mantenerse al margen. Mientras tanto, desde el Ministerio del Interior británico se limitan a recordar ante la BBC, su postura oficial ante la constante batalla legal del hijo menor de Diana de Gales: "Es nuestra política de larga data no proporcionar información detallada sobre los arreglos de seguridad de protección, ya que hacerlo podría comprometer su integridad y afectar la seguridad de las personas".
Esta firmeza institucional implica que el duque de Sussex acudirá solo el próximo miércoles al Royal Hospital Chelsea para las reuniones de los Juegos Invictus, una cita con los veteranos en la que originalmente se esperaba que Meghan estuviera a su lado en lo que iba a suponer su regreso a la vida oficial británica tras seis años. El viaje comenzará con un acto de la Fundación de los Juegos Invictus en Chatham House, donde se anunciará la incorporación de Uganda como la 26 nación participante.



