¿El Jefe de Jefes es Trump?

¿El Jefe de Jefes es Trump?

Sapo verde eres tú… sapo verde eres tú!!! Esta semana llegó al octavo piso milagrosamente el Cheeto rancio mayor. Y digo “milagrosamente” porque tanto aquí como allá en su tierra ya lo andaban zopiloteando desde mayo. Sin embargo, este tipo recibió varios reveses de regalo. Y no me refiero a su llegada tarde a una sesión del G-7, que libró graciosamente argumentado: “I’m the chief” (en español: “Ya llegó la ley”).

En el Capitolio quedó tablas. Los republicanos muy probablemente lograrán los US $70 mil millones para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), aunque estuvo a punto de apestarse también cuando sus propios correligionarios se rebelaron contra la insistencia de Trump en el mentado fondo de compensación de US $1.800 millones que, según los críticos, la verdad sería utilizado para recompensar a sus partidarios políticos. Chiales. Los demócratas quieren ahora apoyar candidatos independientes en zonas eminentemente contrarias para recuperar el Senado en noviembre.

Los críticos de MAGA toman imágenes con telefoto y las analizan acercando cada poro del octogenario. “Que si traía un pinchazo” en el dedo pulgar como prueba de glucosa, que si “los tobillos estaban hinchadísimos” al subir y bajar del Air Force One. Cuando aseguraba haber ganado su encontronazo con Irán, él se adjudicaba el éxito. Ahora que tuvo que aceptar un reverendo fracaso, ya le aventó el paquete a JD Vance. Le entró de pronto un arrebato de franqueza y confesó: “que necesitaba llegar a algún tipo de acuerdo con Irán para evitar una ‘catástrofe económica’ global”.

En la Cumbre del G-7 en Francia, Trump también expresó su temor a convertirse en “el próximo Herbert Hoover”, el presidente estadounidense al que se le atribuye ampliamente la Gran Depresión. “No quería ver una catástrofe económica. Si esto hubiera continuado, podría haber sucedido”, en serio lo admitió ante periodistas, y se descosió: “Podría haber causado una depresión internacional”. Y claro que se refería a su campaña de bombardeos.

Este hombre es de los que quiere que su nombre esté en hoteles, edificios, billetes de $250, en el Kennedy Center, y, sin embargo, hábilmente lo retiró de esta rendición. Su festejo de cumpleaños rebasó el límite de violencia explícita aceptable para cualquier buena conciencia norteamericana de doble moral. Él siempre ha organizado este tipo de eventos de box, de belleza y hasta de las artes marciales mixtas (como las que se vieron durante la fiesta). Sin embargo, cuando hablamos del presidente del gabacho se tiene que leer entre líneas. Y pese a que se quedó jetón a la mitad de la justa deportiva, el hecho de que uno de los contrincantes le destroce el rostro, sin la menor clemencia, al otro luchador… es algo que exalta y emociona a la ultraderecha norteamericana, porque declara: “Cuídense, que esto hago con mis enemigos”. Tom Brady, Jared Leto y Dwayne Johnson La Roca, ignoraron la invitación del cumpleañero, quien se vio humillado por el éxito de Barack Obama, quien ya reclutó grandes celebridades para la inauguración de su próximo Centro Obama. NO Mercy. 

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POR FERNANDA TAPIA

COLABORADORA

@TAPIAFERNANDA

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