Embarcan al PAN y a Somos México con el caso Ruffo

Embarcan al PAN y a Somos México con el caso Ruffo

Ahí está el detalle: en los matices de las reacciones del PAN y Somos México por la reciente captura del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo, señalado por pertenecer a una de las más grandes redes de huachicol en el país, a través de su empresa Ingemar.

Ambos institutos políticos se vieron obligados a fijar posturas por la detención del cachanilla. Porque, por un lado es militante panista, del cual es orgullo por ser el primer gobernador de oposición del país; y por otro lado, dobletea como consejero consultivo de Somos México.

Por eso, hay diferencias sustanciales en la posición de cada uno. Por un lado, el instituto político dirigido por Jorge Romero, exige a las autoridades “conducir el proceso con estricto apego a la ley, respetando en todo momento el debido proceso y la presunción de inocencia”.

Por supuesto, achaca la detención a un intento del gobierno federal para crear una cortina de humo para ocultar los escándalos alrededor de prominentes morenistas.

A saber: al sinaloense Rubén Rocha, solicitado por EU en extradición debido a presuntos nexos con el crimen organizado; y los audios en los que se escucha a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, ofrecer a supuestos agentes de EU información de seguridad sensible, a cambio de resolver el tema de su visa cancelada y eventuales indagatorias en su contra.

Pero el PAN no mete las manos por Ruffo. Lo deja rascarse con sus propias uñas, pues confía en que él “aclarará los hechos que se le imputan por las vías legales correspondientes”. Lo dijo muy claro Romero en Heraldo Media Group: él va a saber defenderse y va a saber explicar lo que se le está imputando”.

En contraparte, Somos México, dirigido por Guadalupe Acosta Naranjo, se descosió exigiendo la “liberación inmediata e incondicional” de Ruffo.

Al mismo tiempo, acusó a la FGR y al gobierno federal de haberlo capturado de manera “arbitraria e ilegal”. Incluso señaló: “acusar a Ruffo de huachicol fiscal no sólo es un atropello a su integridad y a su trayectoria, sino un agravio y una burla hacia la sociedad mexicana por parte de las autoridades federales.

Igual que el PAN, considera que se trata de una estrategia para desviar la atención de los casos Marina del Pilar y Rocha, por lo que decidió asumir la defensa a ultranza del detenido, por tratarse de uno de los suyos.

Tal como hace la cuatroté con Rocha, Marina, Adán Augusto, andy y Bobby López Beltran y demás fauna morenista señalada de presuntos nexos con el crimen organizado.

Nada qué ver con la postura del PAN, más prudente, mejor medida y calculada con precisión para poder deslindarse de Ruffo si es necesario, y dejar el costo político de una defensa ciega al recién registrado partido político.

Después de todo, la investigación contra Ruffo se desarrolló durante todo un año. Y en una de esas quizá resulte un “Y si sí”.

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EN EL VISOR: Ahora que capturaron a Ruffo sería importante que la FGR, de Ernestina Godoy, profundice en la indagatoria de la empresa Ingemar, de la cual es socio el panista, y sobre los jugosos contratos que recibió en el sexenio de Andrés López. Por ejemplo, en 2023, le entregó cuatro permisos, lo que les permitió importar desde Estados Unidos 498 millones 520 mil litros de combustible (gasolinas, diésel y turbosinas). Y en 2024, antes de terminar su sexenio, le renovaron los permisos, pese que se indagaba a la compañía por falsificar documentos para importar más combustible de lo que le autorizaron.

POR RAYMUNDO SÁNCHEZ PATLÁN 

COLABORADOR

RAYMUNDO@HERALDODEMEXICO.COM.MX   

@R_SANCHEZP

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