Esponjoso, riquísimo y muy pintón: así se hace el postre que adoran comer los polacos en Semana Santa
Aunque nuestro recetario dulce ligado a la Semana Santa es amplio y totalmente irresistible (de las imprescindibles torrijas a los pestiños, las rosquillas, la leche frita, las flores fritas…), nuestro nuevo afán goloso no tiene límites. Así que también nos gusta echar un vistazo más allá de nuestras fronteras para descubrir qué dulces típicos de esta época del año cocinan en otros países.
Y en esta búsqueda nos hemos topado con un postre en el que hoy nos detenemos y que nos hace viajar a Polonia con el paladar. En un primer vistazo, puede parecer un bizcocho tipo bundt cake. Y, efectivamente, es en este tipo de moldes (ya sea Bundt cake, molde corona…) donde lo vamos a hornear.
Sin embargo, la textura del babka, nombre con el que se conoce este dulce, es más tipo brioche (lleva dos levados).
Quizá el babka más famoso sea el judío, caracterizado por sus capas trenzadas y relleno denso; sin embargo, el polaco es diferente: un bizcocho con masa fermentada, esponjoso, que habitualmente se decora con un glaseado de limón y unas almendras. En versiones más modernas se pueden ver decoraciones con otros frutos secos, con guindas, con flores comestibles, frutas frescas, pasas…
BABKA POLACA: UN TIERNO BIZCOCHO… HASTA EN SU NOMBRE
La palabra babka es un diminutivo de baba, que en polaco vendría a significar abuelita. Existen dos teorías sobre el origen del término aplicado al dulce. La primera tiene que ver con su forma: tradicionalmente, el babka se hornea en moldes altos y estriados. Al desmoldarse, el aspecto recuerda a las faldas plisadas y anchas que usaban las abuelas polacas en épocas antiguas. La otra apunta a esa imagen de la abuela como figura entrañable y central de la cocina y de la sabiduría familiar.
Sea como sea, lo cierto es que este postre se vincula estrechamente a esa cocina casera y, de forma más concreta, a la repostería polaca ligada a la Cuaresma y la Semana Santa. Suele acompañarse con café o té, a veces licor dulce, y es ideal para un desayuno o merienda en estas fechas. Además, también puede encontrarse en panaderías y pastelerías del país.
RECETA DE BABKA POLACA, PASO A PASO
La receta para hacer en casa este postre no es difícil, pero sí requiere tiempo. Porque, a diferencia de un bizcocho clásico, que no requiere levado, aquí sí vamos a dejar la masa fermentar dos veces. De manera que, si lo haces, deberás ‘actuar’ con previsión en este sentido. He aquí nuestra propuesta para hacer en casa un postre similar al tradicional babka polaco y que, si te apetece, salgas un poco de los postres de siempre esta Semana Santa.
INGREDIENTES: (para un molde tipo bundtcake o corona de unos 22–26 cm de diámetro y 10-12 cm de alto)
- 500 g de harina de fuerza
- 100 g de azúcar
- 100 g de mantequilla blanda
- 3 huevos
- 200 ml de leche tibia
- 25 g levadura fresca (o 7 g seca)
- Ralladura de 1 limón
- Ralladura de 1 naranja
- 1 cdta extracto de vainilla
- 1 pizca de sal
- Una cucharada de ron (opcional)
Para el glaseado:
- 150 g de azúcar glas
- 2–3 cucharadas de zumo de limón
ELABORACIÓN:
Activar la levadura:
- Mezcla la leche tibia con la levadura y una cucharada de azúcar. Remueve ligeramente.
- Espera 10 min hasta que espume.
La masa:
-En un bol grande echa la harina tamizada, el azúcar restante y la pizca de sal.
- Añade los huevos, la vainilla, la ralladura de limón y de naranja y el ron (si lo usas). Mezcla.
- Incorpora a continuación la levadura activada.
-Amasa unos 10 minutos. La masa será algo pegajosa; evita añadir más harina.
-Añade la mantequilla en pomada a la masa poco a poco.
-Sigue amasando hasta tener una masa suave y elástica.
-Deja reposar la masa una hora u hora y media (hasta que doble tamaño). Este será el primer levado.
-Engrasa el molde alto tipo Bundt o corona y coloca la masa dentro (no dejes sin engrasar bien todos los recovecos del molde). Deberá ocupar alrededor de 1/3 de su capacidad.
-Deja reposar la masa en el molde 30–45 min. Este será el segundo levado. Cuando leve, la masa ocupará entre la mitad y 2/3 del molde. Nunca deberá ocupar más porque, si no, en el horno vuelve a subir.
Horneado:
-Una vez pasado ese tiempo, hornea unos 30-40 minutos a 170º-180ºC. Para saber si está hecho, comprueba introduciendo un palillo y que salga seco.
- Deja reposar 10–15 min en el molde y luego desmolda. Deja enfriar completamente.
El glaseado:
- Mezcla el azúcar glas con el zumo de limón.
- Vierte sobre el bizcocho ya frío.
Decoración:
- Decora por encima con almendra laminada (o como prefieras: pistachos picaditos, unas guindas, incluso unas flores comestibles…).



