FIFA vs. UEFA y el negocio que amenaza con sacudir al futbol
GIANNI INFANTINO ACABA de abrir el frente más peligroso de su gestión al frente de la FIFA. Y no porque existan dudas sobre la capacidad comercial del organismo que dirige, sino porque por primera vez ha logrado unir a buena parte del futbol europeo en su contra.

La razón es la intención de crear FIFA Forward Enterprise (FFE), una empresa valuada en alrededor de 20 mil millones de dólares que concentraría los derechos comerciales de la Copa del Mundo y otros torneos para dar entrada a inversionistas privados mediante la venta de una participación minoritaria.
El movimiento se conoce apenas unos días después de que concluyera el Mundial de 2026, el torneo más rentable en la historia de la FIFA. Lejos de darse por satisfecho, Infantino pretende ahora transformar parte del negocio mundial del futbol en una estructura de inversión capaz de atraer capital institucional y nuevos recursos financieros.
Pero el problema no es únicamente financiero.

Detrás de la posible operación aparece Joshua Kushner, fundador y director ejecutivo de Thrive Capital, fondo de inversión identificado como uno de los principales interesados en liderar la compra de una participación en la nueva empresa propuesta por la FIFA. Joshua es hermano de Jared Kushner, esposo de Ivanka Trump y una de las figuras más cercanas al presidente estadounidense Donald Trump. La valuación financiera del vehículo también involucra a JPMorgan Chase, encabezado por su CEO Jamie Dimon.

La cercanía entre Infantino y Trump ya había generado cuestionamientos durante el Mundial recién concluido. Ahora, con fondos vinculados al entorno empresarial de la familia Kushner intentando participar en el negocio más importante del futbol, las alarmas se encendieron en Europa.
La reacción fue inmediata. Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, reunió a las 55 asociaciones nacionales de Europa y acordó una postura inédita: si la FIFA insiste en vender una parte del Mundial a inversionistas privados, las selecciones europeas podrían boicotear las competencias organizadas por el organismo.

Y ahí es donde México debería comenzar a preocuparse.
La Selección Mexicana es mucho más que un representativo nacional. Es una de las marcas deportivas más rentables del continente. Su plantel tiene actualmente un valor cercano a los 214.6 millones de euros, una cifra importante dentro de Concacaf, aunque todavía muy distante de las grandes potencias europeas que superan ampliamente los mil millones de euros en valor de mercado.
La FMF ha construido durante dos décadas un modelo comercial basado en el enorme mercado binacional entre México y Estados Unidos.
Ese modelo se sostiene gracias a patrocinadores que encuentran en el Tri una plataforma de alcance masivo. Ahí aparecen nombres como Bjørn Gulden, CEO global de Adidas; Henrique Braun, presidente y CEO de The Coca-Cola Company; Ryan McInerney, CEO de Visa; Mónica Aspe, CEO de AT&T México, y Marcos Ramírez, director general de Banorte, empresas que participan directa o indirectamente en el ecosistema comercial que rodea a la Selección Mexicana y al futbol internacional.

MÁS QUE LA calificación crediticia, lo que empieza a preocupar a Fitch Ratings es la capacidad de crecimiento de la economía mexicana. La agencia considera que el país podría quedar atrapado en una etapa de expansión limitada, con un avance estimado de apenas 1% este año, muy por debajo de otras economías latinoamericanas como Brasil, Perú o Colombia. Para Shelly Shetty, analista de soberanos para las Américas, el principal obstáculo sigue siendo la debilidad de la inversión, afectada por la incertidumbre comercial y la falta de definiciones sobre el futuro del TMEC. A esto se suman factores estructurales como la situación financiera de Pemex y el aumento gradual de la deuda pública. Fitch no anticipa un recorte inmediato en la nota de México, pero sí advierte que será necesario impulsar nuevos motores de crecimiento. La discusión de fondo ya no es si la economía se mantiene estable, sino cómo volver a crecer con mayor velocidad.

LAS DENUNCIAS POR despojo de viviendas e inmuebles se han convertido en uno de los temas más sensibles para el gobierno de Clara Brugada. Lo que durante años fue percibido como un problema aislado hoy genera movilizaciones vecinales, bloqueos y exigencias de una respuesta más contundente por parte de las autoridades. La reunión convocada entre la Secretaría de Gobierno, encabezada por César Cravioto, la fiscal Bertha Alcalde y vecinos afectados busca desactivar una crisis que ya tiene impacto político. El aseguramiento de inmuebles en Roma Sur confirma que las autoridades reconocen la dimensión del fenómeno. A ello se suma la admisión de la propia Fiscalía sobre la existencia de redes que operarían de manera sistemática para apropiarse de propiedades. El desafío para el gobierno capitalino no será sólo atender cada denuncia, sino demostrar que puede desarticular las estructuras detrás de estos delitos.

NO TODOS LOS beneficios del Mundial 2026 quedaron en los estadios o en la ocupación hotelera. De acuerdo con la Concanaco Servytur, que preside Octavio de la Torre, siete de cada 10 pequeños comercios que participaron en programas de preparación para el torneo reportaron un incremento en sus ventas durante el evento. El impacto fue particularmente visible en negocios relacionados con alimentos, bebidas y servicios para visitantes. Otro dato relevante es que la mitad de los empleos generados para atender la mayor demanda permanecerán de forma permanente. Además, muchos establecimientos lograron atraer clientes extranjeros gracias a herramientas digitales y plataformas como Airbnb. La experiencia deja una lección importante: los grandes eventos internacionales pueden generar beneficios más allá del turismo, si existe preparación previa. El reto ahora será replicar ese modelo en otras ciudades y actividades económicas.

LA REUNIÓN ENTRE Claudia Sheinbaum y Ajay Banga, presidente del Grupo Banco Mundial, dejó una señal importante sobre el alcance que busca tener el Plan México. De acuerdo con la mandataria, el organismo internacional manifestó su interés por participar en la estrategia económica del gobierno federal, particularmente a través de esquemas de financiamiento para impulsar la inversión privada. El acercamiento ocurre en un momento en que México busca fortalecer su capacidad productiva, generar empleos mejor remunerados y atraer nuevos proyectos industriales. Para el Banco Mundial, el país mantiene un papel relevante dentro de las cadenas globales de suministro y como destino de inversión. Más allá de los recursos que eventualmente pudiera aportar, el interés del organismo representa un voto de confianza en la viabilidad del proyecto económico impulsado por la administración federal. En un entorno internacional cada vez más competitivo, ese tipo de respaldos también cuentan.

PAL