La regla de oro para sacarle partido a un balcón pequeño este verano (y que parezca el doble de grande)
Hay algo injusto en eso de tener un balcón y no disfrutarlo. O de abrirlo solo para tender la ropa y entrar corriendo. Un balcón bien aprovechado no es el que tiene más cosas: es el que tiene las cosas bien pensadas. El que invita a salir, aunque sean cinco minutos, aunque sea solo a tomar el primer café mientras observas tu calle. Como pasa al mirar esta propuesta de Westwing.
La clave para decorar un balcón o una terraza pequeña pasa por no llenarlos de cosas. Porque con muy poco —mucho menos de lo que imaginas— puede convertirse en el lugar donde quieres estar cada tarde de verano. Solo hay que saber por dónde empezar, de manera que puedas decorar un balcón por minúsculo que sea sin que parezca abarrotado.
© House DoctorUn lujo al alcance de casi todos
Seamos honestos: no todo el mundo puede permitirse una terraza amplia con zona de comedor, tumbonas y jardín vertical. Pero casi todo el mundo puede tener un balcón, como el de esta propuesta de House Doctor, al que poder salir. Y eso, en una ciudad donde el metro cuadrado cuesta lo que cuesta y el espacio exterior es un bien escaso, es casi un privilegio.
La diferencia entre un balcón que se usa y uno que se ignora no está en los metros. Está en las decisiones. En elegir bien los dos o tres elementos que van a estar ahí. En no intentar meter todo lo que cabe, sino solo lo que es necesario (Marie Kondo también decora el balcón). Un balcón puede convertirse, con algo de criterio, en el mejor rincón de la casa durante los meses de calor. Y lo mejor de todo: la inversión no tiene por qué ser grande y ni siquiera tendrás que hacer agujeros. El secreto está en elegir bien, no en la cantidad.
© La Redoute InterieursCon piezas que se adapten a su tamaño
A la hora de decorar un balcón pequeño, el error más habitual no es la falta de ideas ni de metros: es colocar piezas demasiado grandes o demasiado potentes que agobian en cuanto sales. Un sofá de exterior compacto puede parecer la solución perfecta en la tienda, pero en cuatro metros cuadrados lo llena todo y no deja respirar. La clave está en la escala y en el peso visual. Los muebles de estructura metálica fina, los diseños con patas a la vista, las piezas que dejan pasar la luz hacen que el espacio parezca mayor de lo que es, como ocurre en esta propuesta de La Redoute Interieurs.
Hay otro truco que funciona: elegir muebles del color del suelo o de la barandilla. Cuando el mobiliario se mimetiza con el entorno, la sensación de amplitud aumenta. No hace falta que todo sea blanco, pero sí conviene evitar piezas oscuras y voluminosas que acorten visualmente el espacio.
© Yael VallésOrganizado por zonas
Muchas veces pensamos que 'organizar por zonas' es cosa de terrazas grandes. Pero incluso en un balcón de cuatro o cinco metros cuadrados o en una terraza pequeña puedes contar con una zona de estar y una zona más verde —o más de paso, si el balcón es alargado y estrecho—. La diferencia la marca una alfombra de exterior, el ángulo en que se colocan las sillas o el punto donde decides concentrar todas las plantas.
En balcones muy estrechos, la distribución lineal suele ser la más indicada: todo en un lado, circulación libre en el otro. En balcones más cuadrados, colocar los muebles en ángulo crea una sensación de rincón íntimo que hace que el espacio parezca mayor. Y si el balcón tiene vistas, orientar los asientos hacia afuera, aunque sea la calle, suma metros visuales .Esta propuesta de la interiorista Laura Martínez es la prueba de lo que puede hacer una buena organización por zonas, incluso en terrazas pequeñas.
© IKEACon un asiento que vale para todo
Si solo puedes elegir una pieza para tu balcón, que sea un buen asiento de exterior. No un taburete incómodo o una silla de camping en la que nadie se sienta. Un sillón, una butaca o una silla con brazos y cojín que invite a quedarse. Eso, con una mesita auxiliar a su lado, hacen el balcón perfecto, como este de IKEA.
Si tienes que elegir, hay modelos que encajan a la primera: el sillón con asiento amplio y respaldo recto, el banco de madera con almacenaje inferior, que suma espacio para guardar sin ocupar, o la silla tipo bistró francesa en metal lacado, que es ligera, apilable y se ve bien en cualquier ambiente. Eso sí: el cojín también importa. No solo en términos de comodidad, sino como elemento decorativo. Un cojín de exterior de rayas azules puede puede cambiar el carácter de un balcón y hacerte pensar en la brisa marina, incluso cuando no sopla el aire. Y cuando llegue el frío, lo guardas hasta el año que viene.
© ConforamaPocos muebles, plegables y ligeros
Menos es más. Lo sabes, lo hemos repetido mil veces y, aun así, cuando llega el momento de preparar el balcón para el verano, la tentación es añadir. Una mesa aquí, un estante allá, tal vez una hamaca si cabe... Y de pronto el balcón más bonito se convierte en un trastero al aire libre. La regla que funciona en espacios pequeños es esta: pon lo imprescindible para el uso que vas a darle de verdad. Si vas a desayunar ahí sola cada mañana, con una silla y una mesa pequeña plegable es suficiente. Si lo que quieres es leer por las tardes, un buen asiento con una mesita auxiliar. Los muebles plegables o apilables son tus aliados: ocupan el espacio cuando lo necesitas y desaparecen cuando no.
Otra buena regla a seguir a la hora de decorar un balcón o terraza pequeña es evitar materiales excesivamente pesados. El metal lacado, el ratán sintético, la madera son apuestas seguras y bonitas, como las de esta propuesta de Conforama.
© VitraPlantas: mejor pocas grandes que muchas pequeñas
Las plantas son el alma de un balcón. Nadie lo discute. Pero hay una trampa en la que caemos casi todos: comprar muchas macetas pequeñas y acabar con un balcón que parece un vivero en liquidación o una selva tropical. Muchas plantas pequeñas crean ruido visual. Pocas plantas grandes —o medianas bien elegidas— crean ambiente, como en esta propuesta de Vitra.
La proporción que da mejor resultado: una o dos macetas grandes que hagan de ancla visual y algún elemento vertical, como una enredadera. Otra cosa importante: que las macetas sean similares. No tienen por qué ser idénticas, pero sí estar en armonía para crear unidad visual.
© Pelargonium for EuropeEspecies que decoran y aguantan el calor
Necesitamos un toque verde, pero uno que sobreviva al verano, a pesar de las condiciones adversas. Desde los clásicos geranios y pelargonios (como los de Pelargonium for Europe) hasta plantas aromáticas, como la lavanda y el tomillo, y las suculentas, grandes todoterreno. La buganvilla es una apuesta segura si quieres que decore también las paredes.
Lo que conviene evitar en un balcón con sol directo en verano: helechos, begonias de flor, las variedades de hiedra que prefieren la sombra, y cualquier planta tropical que necesite humedad constante.
© NedgisCon la iluminación adecuada
Si hay algo que transforma un balcón de manera casi instantánea es la iluminación exterior. Un aspecto que puede convertir el espacio más pequeño en el lugar más especial de la casa. Las guirnaldas, colgadas en diagonal desde una esquina a la contraria, o siguiendo el perímetro del balcón, para que envuelvan el espacio en lugar de iluminar en línea recta, son una buena opción. Al igual que los faroles con vela LED y las lámparas portátiles, como esta de Nedgis, incluso si la luz del techo o el aplique de pared ilumina poco o da una luz fría y blanca.
© Leroy MerlinAbierto, pero con intimidad
No podemos hacer que los vecinos desaparezcan, pero sí lograr no verlos mientras cenamos o nos sentamos a leer. La intimidad en un balcón se puede conseguir sin obras y sin renunciar a la luminosidad. La solución más bonita: plantas altas en la barandilla que creen un filtro verde que dé privacidad sin cortar la circulación del aire. Las cortinas de exterior de bambú o esparto (como estas de Leroy Merlin) son otra opción que, además, añaden un punto de calidez al conjunto.
Si el problema es el balcón de enfrente —que está a la misma altura y tiene visión directa—, una vela de sombra triangular colocada estratégicamente puede resolver el asunto en minutos.