Los cuatro servicios secretos de Irán: del hostil "MOIS" a los tentáculos del Pasdaran

Los cuatro servicios secretos de Irán: del hostil "MOIS" a los tentáculos del Pasdaran

El bloqueo o el ataque a los barcos petroleros en el Estrecho de Ormuz no es casual ni solo fruto de una geografía propicia, sino la consecuencia de una minuciosa planificación que tiene mucho que ver con sus servicios de inteligencia iraníes. Como todos los Estados que controlan férreamente a sus poblaciones, Irán tiene unos poderosos servicios de inteligencia; un aparato que, según expertos en el país, es realmente potente a nivel interno. En el caso de esta guerra, además, no se trata sólo de ganar o perder ni de un posible cambio de régimen, sino de la supervivencia del sistema entero.

Irán no tiene un solo servicio de Inteligencia, sino cuatro. El principal, quizá el más ortodoxo si lo comparamos con otros servicios de diferentes países, es el MOIS, el Ministerio de Inteligencia y Seguridad Nacional, también llamado VAJA. Este servicio sucedió tras la revolución de 1979 al temido Savak de la época del Sha de Persia. Además hay otros tres menos ortodoxos pero que también realizan labores de Inteligencia: el IRGC o Guardia Revolucionaria, conocido como Pasdaran; el Artesh o Inteligencia militar; y el Basij, que incluye a la famosa Policía de la Moral.

Pese a que el servicio principal era el MOIS, en los últimos años hay otro que se ha hecho más relevante y ha cobrado más importancia. Aunque no lo ha hecho por su trabajo como tal, sino por su fanatismo y gran cercanía al fallecido líder Ali Jamenei, padre de Mojtaba: el IRGC o Guardia Revolucionaria, conocida en Irán con un nombre que muchos sólo susurran, el Pasdaran.

Lo más peculiar del Pasdaran es que sus tentáculos llegan hasta todos los rincones del Estado, en parte por esa confusión que impide distinguir lo civil de lo religioso. Así, además de realizar labores de Inteligencia, la Guardia Revolucionaria está metida en el sector económico, el comercial, etc. En todos las instituciones y resortes del país hay algún tipo de infiltración del IRGC.

Una de las unidades que más destaca dentro de este cuerpo es la Intelligence Organization (IRGC-IO), que es precisamente la que planifica y lidera la estrategia de Irán ante posibles ataques de EEUU e Israel, como recalcan los expertos consultados.

"Esta respuesta tan bien planificada con el bloqueo del Estrecho de Ormuz llevaba preparándose mucho tiempo. Al menos desde el ataque a gran escala de junio de 2025 de Israel a Irán. Además, Irán promovió la cooperación entre sus servicios de Inteligencia a raíz de ese ataque, para preparar la respuesta más eficaz. El régimen sabe que su poderío militar es inferior, y por eso opta por defenderse con una guerra energética", añaden los especialistas.

De hecho, uno de los principales objetivos de Israel y EEUU era el cerebro de este bloqueo, al que mataron este pasado jueves 26: Alireza Tangsiri, el jefe naval de la Guardia Revolucionaria. Con la guerra energética que ha desatado, otorga a Irán una gran ventaja, por la presión que genera sobre los países atacantes para no desencadenar una crisis económica internacional. Ya se ha visto estos días también a Marco Rubio, secretario de Estado norteamericano, pedir ayuda al G7 para reabrir Ormuz.

Además, el Pasdaran también realiza misiones en el extranjero, porque sus miembros van acreditados con cobertura diplomática y de representación. Esto, que es algo habitual entre los servicios de Inteligencia de todo el mundo, sin embargo cobra más relevancia cuando se contempla que una de las unidades más destacadas de estos fanáticos espías es el IRGC Quds Force, un grupo de élite que se dedica a realizar operaciones en el exterior.

Son precisamente algunos miembros de esta unidad especial los que viajan con pasaporte diplomático. Sus misiones pueden incluir obtención de información, la captación de fuentes y labores de espionaje, pero también operaciones encubiertas como sabotajes o asesinatos. Por eso mismo, el jefe histórico de esta unidad, el general Qassem Soleimani, fue un objetivo mayor para Estados Unidos hace ya años. Hay que recordar que fue asesinado por un dron estadounidense en Irak en 2020.

Los dolientes se despidieron de los cuerpos del ministro de Inteligencia iraní asesinado, Esmail Khatib, y de su familia durante el funeral celebrado tras la oración semanal del viernes al mediodía en Teherán, el 20 de marzo de 2026. El ejército israelí declaró el 18 de marzo que no detendría su «serie de eliminaciones» de altos cargos iraníes, tras anunciar que había matado a Khatib. Su asesinato se produjo poco después de que Israel matara al poderoso jefe de seguridad iraní, Ali Larijani. (Foto de AFP)

Funeral por el ministro de Inteligencia iraní Esmail Jatib y su familia, asesinados hace unos días.AFP

La hostilidad del MOIS

Como agencia de Inteligencia, los expertos que han tenido trato con alguno de sus miembros consideran al MOIS como "el servicio más hostil" de cuantos se puedan encontrar, y su dependencia es directa del líder supremo; en este caso de Mojtaba Jamenei. Se dedican al control social, al contraespionaje y a la inteligencia interna. Esta última parte incluye el control de disidentes, de la oposición y también de los grupos terroristas. En este sentido, estas misiones no son muy distintas de las que pueden hacer otros servicios, especialmente en dictaduras, en cuanto a la vigilancia interna.

Sí que hay una diferencia grande que lo impregna todo: la permanente mezcla entre lo civil y lo religioso, algo que solo ocurre en las teocracias. Además, Irán es muy agresivo con el espionaje extranjero, mucho más que otros países. Ahí está el caso, por ejemplo, de los 15 meses que pasó en la cárcel el español Santiago Sánchez, que simplemente viajaba en bici por el país cuando fue detenido acusado de ser un espía.

Esa hostilidad y capacidad de control interno del país convirtieron hace tiempo a su jefe, el ministro Esmail Jatib, en un objetivo prioritario, como se ha visto hace pocos días, cuando Israel lo ha matado en un ataque aéreo dentro de su política de acabar con la cúpula del país.