MAZDA CX-5: Una evolución que sí se nota

MAZDA CX-5: Una evolución que sí se nota

Renovar uno de los productos más reconocibles de una marca siempre implica un riesgo. Mazda decidió asumirlo con la tercera generación de la CX-5, una camioneta que conserva rasgos familiares, pero cambia lo suficiente para dejar claro que no estamos frente a una simple actualización estética.

El rediseño exterior la moderniza y le da una apariencia más estilizada, elegante y deportiva. Aunque creció 11.5 centímetros de largo, visualmente parece más ligera y ya no proyecta únicamente la imagen de una camioneta familiar, aun cuando ésa siga siendo su principal vocación.

El aumento de tamaño se aprovecha bien porque hay más espacio real para las piernas en la segunda fila y la cajuela crece de 871 a 954 litros con los asientos en posición normal. En una prueba cotidiana, fue suficiente para guardar sin complicaciones un reabastecimiento completo de alacena.

La transformación también se percibe desde el asiento del conductor porque la cabina abandona buena parte de los botones de la generación anterior y concentra las funciones en una pantalla táctil de 15.6 pulgadas. El cambio pudo terminar en un tablero sobrecargado, pero Mazda consiguió mantener una presentación limpia, intuitiva y refinada.

Entre sus funciones aparece un tutorial poco habitual que ayuda a encontrar una posición correcta de manejo. Puede acomodar automáticamente el asiento a partir de la estatura del conductor, aunque el resultado tiende a acercarlo demasiado al tablero.

Resultan más útiles las instrucciones para ajustar la altura y profundidad del volante, así como las guías para alinear los espejos laterales.

La versión Signature perdió el motor turbo de la CX-5 2025. Ahora utiliza un 2.5 litros atmosférico con 177 caballos de fuerza y 177 lb-pie de torque, frente a los 227 caballos y 310 lb-pie anteriores. La reducción es considerable sobre el papel, pero durante una semana de manejo principalmente urbano no se tradujo en una camioneta lenta.

Incluso al utilizarla la mayor parte del tiempo en modo Sport, respondió con soltura en incorporaciones y al recuperar velocidad después de frenar.

No ofrece el empuje inmediato del turbo ni la entrega instantánea de una híbrida, pero tampoco transmite la sensación de que el motor tenga que luchar con su tamaño.

La dirección es suave durante las maniobras y la suspensión mantiene un buen equilibrio entre firmeza y comodidad. Filtra baches y topes sin golpeteos, mientras conserva el control de la carrocería sin movimientos flotantes.

Las asistencias pueden configurarse para decidir cuánto deben intervenir ya que, por ejemplo, el frenado de emergencia llega a sorprender mientras se ajusta su sensibilidad, pero también favorece una conducción más preventiva. Las cámaras ofrecen una buena lectura del entorno y la vista de “chasis transparente” facilita estacionar una camioneta que ahora es más grande.

No todo quedó igualmente bien resuelto ya que la insonorización es buena en condiciones normales, pero la lluvia sobre el techo panorámico produce demasiado ruido y dificulta escuchar a los pasajeros traseros. Además, el cristal aporta luminosidad y amplitud, pero la sección que abre tiene prácticamente el tamaño de un quemacocos convencional.

Con un precio de 719 mil 900 pesos, la CX-5 Signature 2026 apuesta más por el espacio, el refinamiento y la comodidad familiar que por las cifras de desempeño.

El sistema Bose de 12 bocinas ayuda a redondear una cabina agradable para trayectos largos y la nueva garantía de seis años o 125 mil kilómetros fortalece su propuesta.

Mazda no sustituyó todo aquello que hacía funcionar a la CX-5, sino que conservó una arquitectura mecánica conocida, incluida la transmisión automática de seis velocidades, pero renovó carrocería, dimensiones, estructura, tecnología e interior.

El resultado es una camioneta más amplia y moderna que no dejó de sentirse familiar al volante.

DETALLES
EXTERIOR

Faros rediseñados, calaveras tridimensionales ahumadas y sustitución del logotipo trasero por letras cromadas con la marca. Luces traseras LED alargadas luces en forma lineal.

FUNCIONALIDAD

La camioneta creció a lo largo, por lo que los pasajeros viajan mucho más cómodos; los de atrás ya no pegan las rodillas con los asientos delanteros. El área para equipaje permite meter maletas más grandes o el súper de la semana.

TECNOLOGÍA

Pantalla central táctil flotante de 15.6 pulgadas que absorbe la mayor parte de los botones físicos tradicionales. Conectividad con Google Maps y Google Calendar de serie, además de Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos.

Motor:

2.5 litros de 4 cilindros de 177 HP con 177 lb/ft de torque.

Rendimiento:

14.9 km/lt en ciclo combinado y 18.2 km/lt en carretera,

Transmisión:

SKYACTIV-Drive de seis velocidades.

MAAZ