¡No te rajes Marcelo!
COMO BALDE DE agua fría, como “desafortunadas y terribles”, cayeron las declaraciones de Marcelo Ebrard sobre el fin del libre comercio entre México y Estados Unidos.
“No es un buen inicio en la negociación reconocer que los exportadores mexicanos van a pagar aranceles. Posiblemente íbamos a llegar a eso, pero no se entregan desde el principio”, dice uno de los miembros del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

El integrante del gremio que preside José Medina Mora agrega: “Es como reconocer, antes de jugar el Mundial de Futbol, que vamos a perder”.

Los dirigentes empresariales opinan que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum no puede claudicar antes de que terminen las negociaciones bilaterales.
Comentan los expertos en comercio internacional que debemos presionar a la Oficina de Representación Comercial, que dirige Jamieson Greer, y al gobierno de Donald Trump para sacar la mejor ventaja de acceso al mercado.

“Debemos hablar de integración regional como ventaja competitiva frente a China”, advierten.
A este respecto, Dominic LeBlanc, el Ministro de Comercio de Canadá, dirigió una carta al propio Greer y a Ebrard, en la que señala:

“América del Norte es una de las regiones económicas más grandes y exitosas del mundo, con un mercado regional de 33 billones de dólares estadounidenses y más de 500 millones de consumidores…”
“En 2025, el comercio trilateral total de bienes y servicios ascendió a 1.9 billones de dólares estadounidenses, un incremento de 32% desde la entrada en vigor del acuerdo…”
Agrega que el crecimiento y el éxito generados por nuestro histórico acuerdo comercial trilateral son la razón por la cual “confirmo que Canadá recomienda la renovación del acuerdo por otros 16 años”.

Dice que el gobierno de Mark Carney espera continuar el diálogo con Estados Unidos y México sobre oportunidades para ampliar nuestra asociación comercial, y está dispuesto a considerar cualquier propuesta que pueda ser beneficiosa para la prosperidad a largo plazo de las tres naciones.
Sobre las declaraciones de Ebrard respecto al futuro comercial de Norteamérica, voces de la iniciativa privada opinan que el secretario “se esté curando en salud”.
Creen que el titular de Economía está calculando que los resultados en el nuevo T-MEC no se van a dar como muchos sectores esperan.
Sin embargo, a pesar de los aranceles y barreras al comercio e inversión que imponga Estados Unidos a México, seguiremos siendo los socios comerciales más importantes.
A ver si Ebrard no sale con aquello que dicen los niños: “¡Perdimos pero cómo nos divertimos!”.

EN MEDIO DEL ruido político y los señalamientos que han escalado en la relación con Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum eligió una ruta previsible: cohesión interna y control del mensaje. Agradeció el respaldo del expresidente Andrés Manuel López Obrador y dejó claro que no habrá matices en esa relación. Con su carta, el macupasano, con su tono de advertencia sobre una “embestida”, no sólo reaparece en escena, sino que se integra al discurso oficial. La mandataria así puede usar la narrativa de que hay presión externa, hay campaña interna y hay un
intento por asociar a su gobierno con el crimen. Frente a eso, no plantea una defensa técnica, sino una política, centrada en la soberanía y en la confianza en las instituciones nacionales, no buscando debate alguno, más bien, cerrar filas. Y en ese cierre, lo que se confirma no es sólo una relación intacta con su antecesor, sino responder al exterior con unidad hacia adentro.

ESTAMOS A UNOS días del arranque del Mundial, y si vive en alguna de las ciudades sede seguramente usted verá que aún continúan las obras, pero de acuerdo con el gobierno, a través de Gabriela Cuevas, coordinadora de los trabajos del gobierno federal para el Mundial 2026, ya todo está operativo. De acuerdo con la funcionaria ya se cumplió con una lista de compromisos, que incluyen permisos, migración, aeropuertos, logística, y que la FIFA puso sobre la mesa. Sin embargo, los aeropuertos siguen estando bajo la lupa, porque ahí es donde suelen aparecer los problemas en eventos globales, y por eso se subraya la realización de simulacros, la medición de tiempos y la afinación de procesos. En lugar de vender espectáculo, se busca demostrar que el aparato público puede coordinarse bajo presión internacional sin improvisar. Cuevas menciona que los datos sobre minutos de ingreso, junto con herramientas como la biometría o la visa electrónica, funcionan como evidencia de eficiencia más que como promesa. También se intenta proyectar una imagen de modernización empujada por el evento, donde infraestructura y tecnología se integran como parte de una misma historia.

MUY A LA callada, México ganó un arbitraje internacional por 315 millones de dólares sin hacer ruido. La minera Silver Bull Resources, que dirige Tim Barry, intentó llevar un conflicto local, incluyendo las trabas sociales, tensiones con una comunidad minera, al terreno de los tratados internacionales, apostando a que eso bastaría para convertirlo en un caso de Estado. No fue así. El Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial, no sólo desechó la demanda, también mostró que no todo problema en campo se traduce en incumplimiento jurídico, que hay fronteras, y esta vez quedaron bien trazadas. Para las empresas, el mensaje es incómodo: tener concesiones ya no garantiza viabilidad si el entorno social no acompaña. Para el gobierno, sin duda, esto fue una defensa técnica bien armada. Aquí no hubo un discurso triunfalista, hubo un expediente sólido que hizo su trabajo.

EN PARALELO AL ruido del Mundial, la Liga MX, que preside Mikel Arriola, empieza a moverse en otro terreno, y no precisamente el futbolístico: el financiero. La idea de salir a los mercados, vía la Bolsa Institucional de Valores, que encabeza María Ariza, implica reconocer que el modelo actual ya se quedó corto para sostener el crecimiento que presume. La recompra de derechos de televisión y su centralización apuntan a un intento por rehacer la manera en que se genera y distribuye el dinero dentro del futbol mexicano. Abrirse a capital institucional también muestra que se necesita inversión, pero a cambio habrá que ceder margen de control y someterse a reglas más estrictas. La valuación de la Liga y las ofertas parciales son señales de que el futbol ya es visto como activo financiero antes que como producto deportivo, así mismo, la reforma de gobierno corporativo como requisito. El Mundial sirve de escaparate, pero el movimiento real está fuera de la cancha. Y ahí, a diferencia del juego, no hay tiempo extra.
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