Pablo y Douglas, la pareja que hizo historia al convertirse legalmente en padres
Hace poco más de una década, Pablo Alemán y Douglas Canul hicieron historia en México. Su lucha legal permitió que Ramón, su hijo mayor, se convirtiera en el primer niño del país reconocido legalmente como hijo de dos padres, un precedente que abrió camino para otras familias homoparentales.
Hoy, en Día del Padre, Pablo mira hacia atrás y recuerda un proceso que estuvo marcado por obstáculos legales, prejuicios anticipados que nunca llegaron y, sobre todo, por el deseo profundo de formar una familia.
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“Ante la dificultad que existe en México para la adopción, incluso para las parejas heterosexuales, nosotros optamos por la reproducción asistida”, relató en entrevista con 24 HORAS YUCATÁN.
Aquella decisión, recordó, derivó en una batalla jurídica de tres años que llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la cual ordenó el reconocimiento legal de su hijo en Yucatán.
“Fue un hecho histórico. Ramón se convirtió en el primer mexicano registrado de esta forma, con dos padres hombres como criadores”, precisó.
Cinco años después llegó Teresa, quien completó la familia. A diferencia de Ramón, concebido con material genético de Douglas, Teresa nació gracias al esperma de Pablo, quien vive con VIH desde hace 26 años. Para él, la llegada de su hija tuvo un significado especial.
“Cuando aceptas tu homosexualidad y además recibes un diagnóstico positivo de VIH, muchas veces piensas que jamás vas a poder ser padre. Entonces aparece esta posibilidad y la abrazas. Dices: ‘Voy a hacerlo lo mejor que pueda, con toda la felicidad del mundo’”, expresó.
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Aunque su caso marcó un precedente nacional, Pablo reconoció que el avance ha sido lento. Diez años después, aseguró que conoce apenas tres familias homoparentales de hombres que ya concretaron su proyecto de crianza en Yucatán; y dos más que están en proceso.
“No pasó lo que algunas personas imaginaban, que después de nuestro caso iba a haber filas de parejas homosexuales buscando ser padres. No es así. Los procesos siguen siendo complejos y costosos para cualquiera”, afirmó.