Por qué 'Campeones: Oliver y Benji' sigue siendo una serie que enseña valores a los niños según una experta: "La rivalidad bien entendida potencia nuestras cualidades"
En verano, cuando la vida se vuelve más ligera y los días parecen estirarse, también cambia la manera en que los niños disfrutan de su tiempo libre. Entre escapadas, juegos y momentos en familia, las pantallas ganan terreno, y muchas familias se preguntan qué tipo de contenidos acompañan mejor a sus hijos en esta etapa tan especial.
Mientras los vídeos cortos en plataformas se han convertido en el entretenimiento favorito de muchos niños, hay series que, décadas después de su estreno, continúan ofreciendo algo más que diversión. Campeones: Oliver y Benji es una de esas joyas que los padres recuerdan con mucho cariño y que ahora tendrán la oportunidad de compartir junto a sus hijos. Más allá de la nostalgia, es un formato que sigue transmitiendo valores que a día de hoy son muy importantes, como la constancia, el respeto, el esfuerzo y la capacidad de levantarse tras cada caída, según nos explica la psicóloga Pilar Conde.
"El tiempo de calidad compartido entre padres e hijos influye en el bienestar de ambos y ayuda al menor a establecer vínculos saludables”
'Campeones: Oliver y Benji', mucho más que una serie de fútbol
Según señala la directora técnica de Clínicas Origen, este tipo de historias pueden tener un impacto positivo en el desarrollo emocional de los niños porque aprenden observando a los personajes que admiran. "Las series en las que se inculcan valores como el respeto, el compañerismo, la empatía o el esfuerzo tienen un impacto positivo en el desarrollo de una competitividad saludable", subraya.
Oliver y Benji, protagonistas de la popular ficción manga, nunca trataron solo de ganar partidos de fútbol. A lo largo de la serie, los rivales de los personajes también se convierten en una fuente de aprendizaje. Entre ellos, existe el respeto, la admiración y, en muchas ocasiones, son esos enfrentamientos los que les empujan cada día a mejorar un poco más.
El compañerismo y el trabajo en equipo como aprendizaje para los niños
La experta indica que esta manera de entender la competición ayuda a los niños a comprender que competir no implica ver al otro como un enemigo. Al contrario, reconocer el mérito del rival puede convertirse en un estímulo para mejorar, aprender a gestionar la frustración cuando las cosas no salen como uno espera y, sobre todo, crecer a nivel personal.
Otro de los aspectos importantes que ha destacado Pilar Conde es que los protagonistas muestran en todo momento cómo se sienten. Son personajes que hablan de sus sueños, de la presión que sienten antes de un partido o las pequeñas dudas que tienen sobre sí mismos, algo que, a la vez, facilita que los más pequeños puedan identificar sus emociones y entender que sentir en algún momento nervios o inseguridad es algo completamente normal.
De una generación a otra: por qué los padres comparten ahora esta serie con sus hijos
Pero hay otro motivo por el que esta producción sigue teniendo sentido en muchas casas, más allá del mero entretenimiento, ya que crea un punto de encuentro entre padres e hijos. Muchos adultos que crecieron viendo las aventuras de los futbolistas Oliver y Benji ahora las comparten con sus hijos, convirtiendo un recuerdo de la infancia en un bonito plan familiar.
"Los menores suelen disfrutar de los gustos y aficiones de sus padres porque desean formar parte de su mundo"
“El tiempo de calidad compartido entre padres e hijos influye en el bienestar de ambos y ayuda al menor a establecer vínculos saludables”, explica Pilar Conde. Además, durante los primeros años, los niños suelen mostrar interés por aquello que les gusta a sus padres, porque quieren formar parte de su mundo, algo que ayuda a fortalecer el vínculo.
Frente al consumo rápido de vídeos: el valor de las historias que dejan huella
En una época en la que el entretenimiento puede cambiar rápidamente, elegir el contenido que ven los niños también es una forma de educar. Porque, más allá de la diversión, algunas historias siguen demostrando que una buena serie puede dejar aprendizajes importantes que duran mucho más tiempo que un video de unos segundos.


