Sin Rocha extraditado, tampoco habría T-MEC

Sin Rocha extraditado, tampoco habría T-MEC

Condicionada está la continuidad del T-MEC, que tanto interesa a la presidentA Sheinbaum, a la extradición del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, el senador de Morena Enrique Inzunza y otros seis funcionarios y ex funcionarios estatales solicitados por Estados Unidos bajo cargos de narcotráfico.

Si algo han dejado clarísimo al gobierno mexicano los representantes del presidente estadounidense, Donald Trump, es que la revisión del tratado comercial está literalmente anclada al combate al narcoterrorismo y su seguridad interna.

Las señales recibidas en la Casa Blanca por parte de la administración de Sheinbaum es que sí van a cerrar la pinza contra Rocha y secuaces.

Lo mostró está semana que termina, que es la previa al inicio de la primera ronda de diálogos sobre el T-MEC entre México y la Unión Americana, donde el representante comercial de Washington, Jamieson Greer, y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, abordarán las reglas de origen del pacto.

Más allá de los discursos soberanistas y la supuesta exigencia de pruebas lanzadas todos los días en el foro mañanero, el gobierno mexicano, en efecto, apretó la soga a los políticos y personajes señalados como parte de la estructura criminal de Los Chapitos.

Hace una semana, la Unidad de Inteligencia Financiera, a cargo de Omar Reyes Colmenares, congeló las cuentas de Rocha, Inzunza y demás cómplices, como medida de carácter “estrictamente preventivo”, según se informó.

Luego, el pasado jueves, la propia presidentA Sheinbaum reveló, sin querer queriendo, que la Interpol emitió para sus 196 países miembros fichas rojas contra los mencionados sinaloenses.

Y ayer, la Fiscalía General de la República, al mando de Ernestina Godoy, entregó a los acusados por EU citatorios para que acudan a declarar en calidad de testigos sobre los cargos que les fincaron. Sobra decir que Trump no está satisfecho, y no dará celeridad a los diálogos del T- MEC, hasta que consiga lo que quiere.   

Tan lo saben en Palacio Nacional que el apuro para acotar a Rocha coincidió con la visita a México realizada por el secretario de Seguridad Nacional estadounidense, Markwayne Mullin.

El funcionario de la Casa Blanca pidió a la Presidenta “fortalecer los esfuerzos de México contra los narcoterroristas”, “sostener el progreso en la lucha contra el tráfico de personas y narcóticos ilegales” y “reforzar los compromisos operativos para nuestra seguridad fronteriza compartida y prevenir la migración ilegal”.  

El caso Rocha no se abordó, según sostuvo la mandataria mexicana. Ni falta que hizo, pues si Trump le mandó a semejante clon de Chuck Norris, por supuesto entendió que él era el mensaje.   

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EN EL VISOR: Muy en serio se están tomando en Washington la iniciativa del líder de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, respaldada por la presidentA, para anular elecciones bajo sospecha de “injerencia” extranjera. Se acuerdan perfecto de que entre 2016 y 2017 un mexicano de nombre Marcelo Ebrard se fue a vivir a New York para promover el voto a favor de la candidata del Partido Demócrata, Hillary Clinton. Ahora Ebrard es el líder del equipo mexicano para revisar el T-MEC con el gobierno del personaje contra el que hizo abierta campaña.

POR RAYMUNDO SÁNCHEZ PATLÁN

COLABORADOR

RAYMUNDO@HERALDODEMEXICO.COM

@R_SANCHEZP

MAAZ