Sudor excesivo, problema que afecta en lo social y emocional

Sudor excesivo, problema que afecta en lo social y emocional

La sudoración es una respuesta natural del cuerpo para regular la temperatura; sin embargo, para quienes viven con hiperhidrosis, este proceso ocurre de manera excesiva y puede presentarse en momentos en los que no hay calor, actividad física o estrés.

Especialistas de Mayo Clinic señalan que el síntoma principal de este padecimiento suele aparecer de forma recurrente en zonas como las manos, los pies, las axilas o el rostro. A diferencia de una transpiración normal, la hiperhidrosis puede interferir con las actividades diarias y afectar la seguridad de quienes la padecen.

Para Alejandra Navarro, directora de marketing de 32 años, la afección comenzó mucho antes de que supiera que existía un nombre para lo que le ocurría. Tenía apenas 14 años, cuando cursaba la secundaria, y notó que sudaba mucho más que sus compañeras, especialmente en manos y axilas.

"Al principio pensé que era normal, que simplemente había personas que sudamos más que otras", compartió en entrevista a El Heraldo de México.

Sin embargo, conforme avanzó su etapa de estudiante en la preparatoria, la transpiración excesiva comenzó a afectar su seguridad y sus relaciones con sus compañeros.

Alejandra procuraba evitar usar prendas de colores claros, levantaba lo menos posible los brazos y vivía pendiente de que las manchas de humedad en la ropa no fueran evidentes.

Uno de los momentos más vergonzosos ocurrió cuando salió con un chico que le gustaba, quien al notar su sudoración le sugirió que utilizara un mejor desodorante porque transpiraba demasiado. El comentario, lejos de ser una simple observación, incrementó la inseguridad que ya experimentaba.

Con el paso de los años, Alejandra normalizó el problema, nunca imaginó que la sudoración excesiva pudiera ser un padecimiento médico.

El abordaje de la hiperhidrosis, señaló la Clínica Universidad de Navarra, requiere una evaluación personalizada, debido a que los síntomas y las zonas afectadas pueden variar con cada paciente.

El objetivo de los tratamientos es reducir la producción de sudor y mejorar la calidad de vida de las personas. Entre las primeras opciones se encuentran los tratamientos farmacológicos de aplicación tópica. Estos productos actúan mediante la obstrucción temporal de los conductos por donde se elimina el sudor y suelen aplicarse por la noche.

En algunos pacientes también pueden utilizarse tratamientos farmacológicos administrados por vía sistémica, siempre bajo supervisión médica debido a la posibilidad de presentar efectos secundarios.

Otra alternativa para casos específicos de sudoración intensa, principalmente en manos y axilas, es la aplicación de toxina botulínica.

Por último, los expertos recomiendan en los casos graves, el procedimiento quirúrgico definitivo que consiste en cortar, grapar o bloquear los nervios encargados de estimular las glándulas sudoríparas.

Shamady Omaña

EEZ