31 años sin Lola Flores: así han crecido sus cinco nietos, la generación que mantiene viva a La Faraona
Hoy sábado 16 de mayo se cumplen 31 años de la muerte de Lola Flores, pero su legado no se entiende solo por su arte, sus películas o su carácter arrebatador, sino por una saga familiar que mantiene viva su memoria y que sigue muy presente en la cultura popular. Alba Flores, Elena Furiase, Guillermo Furiase, Lola Orellana y Pedro Antonio Lazaga son los cinco nietos de 'La Faraona', a quienes hemos visto crecer en las portadas de las revistas a la vez que crecían ellos de niños a adultos.
Para todos fue La Faraona, pero sus nietos tenían su propio nombre para ella: "Ole Ole". Según se ha contado en distintos homenajes y reportajes sobre la saga, fue Alba Flores quien empezó a llamar así a su abuela, y el apodo se quedó entre los nietos. Para el mundo era La Faraona, pero en casa, para ellos, era “Ole Ole”. Y tiene mucho sentido porque el “olé” está ligado a la manera en que se celebraba a Lola Flores sobre el escenario: ese aplauso espontáneo, flamenco y popular que acompañaba su arte. En boca de una niña, "Ole Ole" funcionaba casi como una forma cariñosa y muy doméstica de nombrar a esa abuela que, fuera de casa, era un mito. La llamaban "Ole Ole" por una mezcla muy tierna de lenguaje infantil, admiración y puro sello Flores.
Alba, Elena y Guillermo eran muy pequeños cuando su abuela falleció y los dos hijos de Rosario ni siquiera habían nacido, pero Lola dejó en ellos una herencia inmaterial de un valor incalculable: todos siguen sus pasos en las artes escénicas e incluso el más pequeño, Pedro Antonio, lleva con orgullo pertenecer a una de las familias más importantes y más queridas de nuestro país. Ya lo decía Elena Furiase, la segunda nieta de Lola: "Es algo que hemos mamado desde pequeños".
Años antes de morir, Lola Flores rogaba a Dios en las páginas de la revista ¡HOLA! que le dejara vivir más para estar más tiempo con ellos: "Estoy preparada para ver la cara de Dios, pero le pido diez años más para ver crecer a mis nietos", clamaba La Faraona. La tercera generación de los Flores nació marcada por el arte que corría por las venas de Lola y del 'Pescaílla', del primero al último.
Alba Flores, la nieta que conquistó al público internacional
Alba Flores ha crecido prácticamente ante los ojos del público, aunque siempre desde un lugar discreto y muy personal. De aquella niña de 8 años que quedó huérfana de padre sigue viva la esencia, marcada por el legado de su abuela, su padre y sus tías. La nieta primera de La Faraona dio sus primeros pasos importantes en el cine con El calentito, la película de Chus Gutiérrez estrenada en 2005, un debut que marcó el inicio de una carrera que después la llevaría a convertirse en uno de los rostros más internacionales de la interpretación española. Tras su trabajo en la serie española Vis a Vis, se consolidó como una actriz con voz propia, alejada de etiquetas y con una identidad artística muy definida. Su evolución ha sido la de una mujer que ha sabido transformar la herencia familiar en impulso, pero también construir un camino independiente, sólido y reconocible.
Con el tiempo, Alba ha dejado atrás la imagen de "hija de" o "nieta de" para consolidarse como una intérprete admirada, con una presencia magnética, un estilo cada vez más personal y una madurez que se refleja tanto en sus papeles como en su manera de estar en el mundo.
Elena Furiase, crecer con un apellido gigante y construir un camino propio
Elena, la segunda nieta de Lola, tiene un vínculo muy especial con Alba Flores. Ambas se llevan muy bien y tienen una relación muy estrecha, casi de hermanas. Alba lo resumió con mucha gracia en Lo de Évole: "Somos primas hermanas, hermanas primas", y Elena recordó que de pequeñas estaban "todo el rato juntas", aunque eran muy distintas: "Éramos la noche y el día".
Elena Furiase comenzó a labrarse su propio camino como actriz con El internado, la serie de Antena 3 en la que interpretó a 'Vicky' y que la convirtió en uno de los rostros jóvenes más reconocibles de la televisión española a partir de 2007. Fue el trabajo que la dio a conocer al gran público. Poco después dio el salto al cine con El libro de las aguas, su debut en la gran pantalla, estrenado en 2008, dirigida por Antonio Giménez-Rico, donde interpretó a Amalia y compartió reparto con nombres como Álex González y José Sancho. A partir de ahí, Elena no ha parado de trabajar, compaginando al mismo tiempo su faceta como actriz con su papel de madre de Noah y Nala, los dos hijos que tiene con Gonzalo Sierra.
Guillermo Furiase, la música como herencia familiar
Dentro del clan, es uno de los perfiles más discretos, aunque ha heredado claramente la vena artística: ha trabajado como músico, también pinta, y ha dado pasos en la interpretación. De hecho, en ¡HOLA! habló de su abuela con una frase muy potente: "Mi abuela Lola Flores era un alien", dijo.
Lola Flores murió cuando Guillermo tenía apenas un año y medio, por lo que casi no conserva recuerdos propios de ella, sino los que le han transmitido en casa. En ¡HOLA! decía: "Pero tengo la sangre, que no es poco. La energía sí que la guardo...". Es guitarrista, compositor y cantante, y ha contado que toca la guitarra desde niño. También forma parte de un grupo de rock y ha seguido una línea artística muy vinculada a su tío Antonio Flores, con quien suelen compararle por carácter y sensibilidad musical.
Lola Orellana, la nieta que lleva su nombre
Es la hija mayor de Rosario Flores y Carlos Orellana, y la única nieta de La Faraona que lleva su nombre. Tiene 29 años y ha mantenido siempre un perfil bastante discreto, más alejado del foco que otros miembros del clan. Su carrera va por el lado creativo: estudió Artes Plásticas y Fotografía en Londres y ha trabajado detrás de las cámaras como ayudante de producción y asistente de casting, con experiencias vinculadas a producciones como Juego de Tronos, Dime quién soy y colaboraciones con El Deseo, la productora de los hermanos Almodóvar.
Actualmente está embarazada de su primer hijo junto a su pareja, el músico ibicenco Cosme Daniel de Juan, por lo que Rosario Flores se convertirá en abuela por primera vez en breve.
Pedro Antonio Lazaga, el nieto que comparte cumpleaños con Lola Flores
Pedro Antonio Lazaga, el nieto más discreto de Lola Flores, nació en 2006 y tiene 20 años. Comparte además una fecha muy simbólica con su abuela: llegó a la vida un 21 de enero, el mismo día que Lola Flores, 11 años después de su muerte. Ha heredado la vena artística familiar, ha estudiado música, toca varios instrumentos y ha acompañado a Rosario Flores como músico en algunas ocasiones.
Está unido sentimentalmente a Lucía Cepeda Molina, hija de Alba Molina, lo que une dos sagas muy vinculadas al arte y la música.
Ninguno de ellos vivió de la misma manera a Lola (algunos eran muy pequeños o ni siquiera llegaron a conocerla), pero todos han crecido bajo una leyenda familiar que sigue pesando, inspirando y dando titulares 31 años después.












