Apapache Autismo: Promueven la inclusión

Apapache Autismo: Promueven la inclusión

No todas las personas autistas usan canceladores de ruido, se balancean y son calladas. Karina Salcedo Bonillas, activista de organizaciones como Apapache Autismo trabaja para demostrar que las mujeres autistas existen y que se deben garantizar sus derechos. Esta es su historia. 

Karina es Licenciada en Psicología,  Comunicación y Educación. Cuenta con una carrera técnica como Auxiliar Contable y tiene trunca la de Derecho y la de Enfermería. Sin embargo, actualmente no se dedica a ninguna de ellas. 

La falta de apoyos para las mujeres autistas la orillaron a dedicarse a sus intereses profundos y comenzar con una pastelería artística que se convirtió en su principal fuente de ingresos. 

La madre de familia  también se dedica al activismo. Debido a que tuvo un diagnóstico tardío, por mucho tiempo investigó el autismo en mujeres y visibilizarlo en una de sus labores más importantes.

Cuando tenía cuatro años, Karina tuvo un prediagnóstico de autismo. No obstante,  la falta de información y la estigmatización, hicieron que no se confirmara sino hasta su etapa adulta. 

Y es que su diagnóstico oficial llegó cuando revisó las características de sus hijos y decidió confirmar su condición. “Si tú tienes hijos autistas, probablemente papá, mamá, o ambos lo son”. 

Para Karina, el tener certeza no fue cosa menor. El ser autista no le permite realizar acciones como sostener una jornada laboral de ocho horas, permanecer en un ambiente lleno de luces blancas o trabajar en equipo. También es una persona muy literal y le cuesta entender ciertas normas sociales. 

Imagen: Cortesía

Por eso, la llegada de su diagnóstico le permitió vivir sin presiones y adaptar nuevas prácticas que ahora la hacen más feliz. 

Como parte de su activismo, Karina Salcedo ha creado comunidades que buscan visibilizar a las personas autistas. 

Uno de sus proyectos más recientes es que, junto con líderes de otras agrupaciones, está impulsando una reforma de ley enfocada en que la sociedad conozca lo que realmente es el autismo. En ese sentido, pretende erradicar los estigmas y los colores,  mientras deja claro que no las personas autistas no están enfermas, son parte de la diversidad. 

“Imagínate qué hermoso sería para nosotros que desde pequeños nos dijeran ‘eres diferente’  y no estigmatizara que lo diferente es malo, sino que es parte de la diversidad humana”. 

PAL