Las protestas se extienden en La Habana entre apagones de más de 20 horas mientras el régimen reconoce la "situación crítica"

Las protestas se extienden en La Habana entre apagones de más de 20 horas mientras el régimen reconoce la "situación crítica"

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Las protestas comenzaron hace 48 horas en San Miguel de Padrón, municipio popular de la provincia de La Habana, y se multiplicaron en distintos puntos de la capital al mismo ritmo que se repetían los apagones eléctricos, incluso por encima de las 20 horas diarias. "Sabemos que hay malestar por los apagones. La situación es muy tensa y los calores siguen aumentando. Necesitamos combustible", reconoció en la televisión castrista Vicente de la O Levy, ministro de Energía y Minas.

Vídeos y reportes en redes sociales constataron cómo el desespero ciudadano se contagió por Vedado, Playa, Marianao, Guanabacoa y La Víbora al ritmo que marcaban los calderos. Hogueras y barricadas acompañaron los gritos metálicos de los habaneros. Cuando eso sucedió, la policía ya había actuado en San Miguel de Padrón contra los manifestantes que a plena luz del día achacaban al régimen sus terribles problemas cotidianos.

La situación es tan precaria en la capital que el Gobierno ha reconocido que los apagones se prolongan por encima de las 20 horas y que cuando regresa la luz el "alumbrón" se estira como mucho cuatro horas para volver a un nuevo apagón de 20 horas. "Así está la capital", insistió De la O Levy.

La comparecencia del ministro asemejó más un llamamiento desesperado cuando, según reconoció el Granma, boletín oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC), "la situación del Sistema Eléctrico Nacional atraviesa, por estos días, uno de sus momentos más críticos. Los apagones prolongados continúan marcando la vida cotidiana de millones de cubanos. Las altas temperaturas, las dificultades para cocinar, conservar alimentos, bombear agua o descansar en medio de largas horas sin electricidad mantienen bajo tensión a la población en todo el país". Lo nunca leído en las páginas oficialistas.

Eso sí, el ministro olvidó el fracaso de la revolución y la corrupción galopante del castrismo para justificar que la principal causa de la crisis actual es la falta de combustible, asociada al "recrudecimiento del bloqueo económico y energético" contra Cuba, ordenado por Washington tras la caída de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. La nueva relación entre la administración de Donald Trump y Caracas dio por terminado la subvención petrolera iniciada en tiempos de Hugo Chávez a cambio de servicios de inteligencia y escoltas, además de los escuadrones médicos a precios millonarios.

Transcurridos cuatro meses, el único combustible que ha entrado en la isla para abastecer el sistema eléctrico, el transporte y la economía fueron las 100.000 toneladas de petróleo enviadas por Moscú y permitidas por Washington.

"Al día de hoy, ese combustible se agotó y el país vuelve a enfrentar un escenario extremadamente complejo, agravado por el aumento de las temperaturas y el incremento del consumo eléctrico asociado al inicio del verano", añadió el ministro de Energía, quien además advirtió que la falta de mantenimiento puede suponer el "sacrificio total y la pérdida completa" de la trascendental central termoeléctrica de Antonio Guiteras.