Así combate Belén Cuesta (42) los nervios y la ansiedad: "Yo aprieto tripa y tiro"
¿Te ha pasado alguna vez que estás dispersa, nerviosa y, como no consigues centrarte, te sientes ansiosa y tiendes a bloquearte? A Belén Cuesta sí. Pero la actriz tiene un truco para manejar este tipo de situaciones. Un gesto que la ayuda a volver a su centro y tomar las riendas del momento para poner el foco en lo importante y avanzar.
Se lo contaba recientemente a la periodista María Guerra en su podcast: La Script. "Me sirve mucho apretar barriga", decía la intérprete. "Hay veces que estoy un poco dispersa y necesito decir "aprieta barriga". Es como apretar para conectar, para buscar un centro", le explicaba.
Belén asegura que admira mucho a los actores que trabajan relajados y sin tensión, sin una pose. Asegura que el secreto está precisamente en conectar. "Yo aprieto tipa y tiro", dice. Con el fin de saber si esta técnica es una herramienta eficaz según la psicología nos hemos puesto en contacto con una experta.
Pilar Conde, psicóloga y Directora Técnica de Clínicas Origen, nos cuenta que cuando tensionamos algún músculo (como Belén tensiona o aprieta la tripa), activamos el sistema nervioso y ponemos al cuerpo en "modo alerta". No estamos hablando de una tensión excesiva porque eso se traduciría en ansiedad y no ayudaría en absoluto pero sí de un "puntito de tensión" que mande al cerebro un mensaje de que vamos a hacer algo importante.
"Una alerta moderada suele activar procesos cognitivos que nos ayudan, como ir con ciertos nervios a un examen: ayuda a estar más atentos y pensar rápido", ejemplifica la experta.
La postura y las emociones
"Una respiración rápida activa la ansiedad, mientras que un ritmo pausado y profundo se asocia a la tranquilidad", nos dice Pilar, preguntada por cómo afecta a nuestras emociones la manera en la que tomamos y soltamos aire.
"La postura también retroalimenta nuestras emociones: una postura erguida pero relajada está relacionada con el bienestar. Cuando se practica relajación mediante respiración, se suele pedir estar sentado con los pies en el suelo, la espalda recta, los hombros relajados y las manos sobre las piernas o apoyadas en los reposabrazos", nos cuenta.
Otras técnicas de regulación emocional que recomienda nuestra experta son:
- El anclaje sensorial, que consiste en poner el foco en lo que vemos o escuchamos dejando de lado el ruido mental.
- La respiración visualizando un cuadrado, que ayuda a regular el ritmo respiratorio.
- La toma de tierra, centrando la atención en lo que sienten nuestros pies y conectando con el cuerpo.
- El ajuste corporal, tomando conciencia de nuestra postura y corrigiéndola para transmitirnos un mensaje de calma.
- Escaneo corporal, recorrer mentalmente el cuerpo e ir soltando las tensiones al exhalar.
- Respiración 5-5, inhalar durante cinco segundos y exhalar durante cinco segundos durante unos minutos.
- Visualización, imaginar que soltamos tensión y tomamos claridad mental.
- Atención plena, centrarse en una tarea concreta y volver a ella cada vez que nos distraigamos, sin juzgarnos.
- Presencia con otros, escuchar realmente a la otra persona y mantener una respiración consciente mientras hablamos.
'Puedo estar ansioso y hacer bien mi trabajo'
Para Pilar Conde es esencial que te permitas estar nerviosa y ansiosa y asegura que aun en este estado puedes hacer bien tu trabajo. Dice que dar espacio a las emociones, aunque sean negativas, es aceptar nuestra vulnerabilidad y que esto no tiene nada que ver con nuestras capacidades. "Así podemos ser conscientes de: 'estoy nervioso, estoy ansioso, pero aun así sé que soy capaz", dice la psicóloga.
"La ansiedad se retroalimenta de reacciones impulsivas que no están alineadas con nuestra autenticidad y nuestros valores, sino con nuestros miedos. Ir en contra de ese impulso permite enfrentarnos a la ansiedad y romper los patrones que la refuerzan", advierte nuestra experta.


