Bajopuentes de Tlalpan, del olvido al despojo
Por décadas, comerciantes de los bajopuentes de Tlalpan sobrevivieron en medio de la indiferencia gubernamental, vacíos legales y hoy, bajo la excusa de rehabilitación del Mundial de Futbol 2026, enfrentan la amenaza de quedar despojados de los espacios y la privatización a la manos de Servicios Metropolitanos (Servimet), denunciaron.
Durante un recorrido hecho por DIARIO 24 HORAS para verificar los avances de las obras de recuperación de la zona pública, como lo anunció el Gobierno de la Ciudad de México, los locatarios de algunos bajopuentes aseguraron que el proyecto quedó inconcluso, ya que únicamente 12 estuvieron intervenidos y el resto no corrieron con la misma suerte.
Pese a no recibir pintura, reparaciones a las estructuras o atención a las demandas, las autoridades capitalinas les advirtieron que, como parte de los cambios, pagarán mensualidades a Servimet por más de 600 pesos, por los locales.
Incluso, quienes hicieron inspecciones para ver los pasos a desnivel advirtieron que algunos espacios muestran interés de la iniciativa privada, para la instalación de tiendas de conveniencia.
También te puede interesar: Surge Latido Joven, iniciativa de activismo en la Cuauhtémoc
“Nos quieren cobrar entre 600 y 800 pesos por metro cuadrado mensuales, cuando ellos ni siquiera saben cuánto ganamos al día porque la gente que trabaja de esto es gente que vive al día. Estamos dispuestos a pagar una cuota justa, pero primero el gobierno debe atender las necesidades básicas: alumbrado, seguridad, mantenimiento y drenaje”, enfatizó Omar.
Inundaciones, principal problema de los bajopuentes de Tlalpan

Los locatarios señalaron que uno de los principales problemas que enfrentan son las inundaciones en temporada de lluvias, ya que el pasaje cuenta con un cárcamo y una bomba de agua que, aseguran, no reciben mantenimiento del Gobierno capitalino, todo se paga por los comercios.
Asimismo, Omar advirtió sobre posibles riesgos estructurales derivados del proyecto de la llamada Calzada Flotante, construida sobre Tlalpan; las autoridades nunca presentaron estudios técnicos ni dictámenes de seguridad sobre las obras.
“Nos preocupa que quieran colocar estructuras pesadas sobre una zona donde constantemente brota agua del subsuelo. Porque además de que se inunda luego de aquí, el agua brota, hay filtraciones y el agua busca salida en temporada de lluvias. Ahora súmale que le agregan más peso por su calzada flotante tengo una compañera que su local está abajo del Metro”, dijo.
También te puede interesar: Proponen detención y tratamiento integral de cáncer de ovario en la CDMX
Los comerciantes afirmaron que todas esas necesidades básicas deberían de estar cubiertas por las autoridades; sin embargo, por décadas los establecimientos son quienes han solventado pagos de limpieza, pintura, vigilancia, mantenimiento e incluso control de situaciones de riesgo derivadas de personas en situación de calle o consumo de drogas dentro del pasaje.
“Nosotros damos seguridad. Abrimos desde las seis de la mañana y cerramos hasta las 10 u 11 de la noche para que la gente pueda pasar tranquila, hay veces que sí han habido asaltos pero son los menos a comparación de otros pasajes abandonados y sin locales; ahí se cometen ilícitos, pero aquí queremos trabajar”, comentó Rogelio.