Busca andy epifanía en el edén

Busca andy epifanía en el edén

Con apenas 477 meses de edad, la joven promesa de la izquierda latinoamericana, andy López Beltrán, sigue buscando su lugar en la cuatroté y en la historia de México.

En su época más gloriosa, que coincidió con el final del sexenio de su padre Andrés López, le tiró a algo más grande que los jugosos contratos obtenidos a través de su Clan, que fundó con su cómplice Amílcar Olán Aparicio: ser candidato presidencial de Morena para la elección de 2030.

Incluso, el 10 de septiembre de 2024, días antes de que Claudia Sheinbaum asumiera la Presidencia de la República, el senador Félix Salgado Macedonio, de intachable reputación, lo destapó para ese cargo, adelantando una sucesión al sexenio que ni siquiera había comenzado.

Humilde como es y siempre ha sido, andy no quiso hacer esa mala obra a la presidenta. Así que, sin renunciar a su destino manifiesto, aceptó ser titular de la Secretaría de Organización de Morena, desde donde operaría el engrosamiento de la militancia y la estrategia electoral.

También le bajó dos rayitas a su aspiración, y apuntó a la Ciudad de México, cuya jefatura de Gobierno, desde su invención en 1997, ha sido la antesala de aspirantes a despachar en Palacio Nacional.

“Mi familia y yo somos tabasqueños de nacimiento, pero nos consideramos chilangos por adopción y convicción. Esta ciudad nos dio todo, le debemos absolutamente todo. Por eso, le dedicaré mi vida y siempre lucharé por su bienestar, pero sobre todo por los más pobres”, arengó el hijo del supremo líder morenista.

Pero pasaron cositas que también le frustraron esa legítima aspiración. Primero se le jodió la rodilla en la elección local de Durango, el 1 de junio de 2025. Perdió contra el PRI-PAN tres municipios que gobernaba, pese a que estuvo hasta viviendo en esa entidad.

Debió recuperarse de tal tropiezo, recetándose un merecido verano peligroso en Japón. Sólo que no previó la maldad de los fachos mexicanos que lo persiguieron hasta allá para tomarle fotos y difundirlas, exhibiéndolo en todo su esplendor dándose la gran vida que merece por derecho propio y de sangre.

Lo acosaron paseando en Tokio; de compras en tiendas de lujo y comilonas nivel estrella Michelin. Pensaron que de ese golpe no habría de levantarse, pero sacó fuerzas de su estoicismo humanista mexicano.

Y está de vuelta. Renunció esta semana a la Secretaría de Organización del partido de su papi, para emprender la aventura de competir por una diputación federal, fuero incluido, en su natal Tabasco.

Hasta dejó su hábitat en el corredor Roma-Condechi para mudarse al municipio de Teapa, porque “quiero aprender de este proceso, quiero formarme más, quiero madurar políticamente”, según dijo a la radiodifusora XHVX La Grande de Tabasco.

Va con la ayuda de su padrino, casi tío Adán Augusto López. Y para seguir los pasos de su padre, ya se ve en un futuro no muy lejano contendiendo para gobernador. Sólo le faltaría a su CV tomar pozos petroleros y salir (más) descalabrado.

POR RAYMUNDO SÁNCHEZ PATLÁN

COLABORADOR

RAYMUNDO@HERALDODEMEXICO.COM

@R_SANCHEZP

MAAZ