Decenas de venezolanos siguen bajo escombros

Decenas de venezolanos siguen bajo escombros

En las calles de La Guaira, junto a montañas de escombros, grupos de personas esperan que una maquinaria, un voluntario o un rescatista logren encontrar el cuerpo de su ser querido para poder darle sepultura.

En La Guaira, el estado venezolano más golpeado por el terremoto del pasado 24 de junio, el ambiente es de resignación y soledad. La mayoría denuncia poca o ninguna ayuda gubernamental y asegura que solo con sus propias manos y el apoyo de voluntarios ha logrado recuperar a algunos de sus familiares entre los escombros.

Cristian, un jóven de 22 años, salió una hora antes del terremoto del edificio Jurel, en Playa Grande, dejando a su familia en la residencia. Cuando pudo regresar horas después, encontró la estructura colapsada y lo que era su apartamento, en el piso ocho, prácticamente compactado.

Un mes después ha logrado recuperar los cuerpos de cuatro familiares, pero aún no encuentra los de su madre y su primo. Justamente donde cree que están es el punto más colapsado de toda la estructura.

"Desde el día 1 yo estoy acá, y sigo acá porque me queda mi pieza fundamental que es mi mamá, fue la que me trajo al mundo, gracias a ella tengo los 22 años que tengo, y no la voy a dejar sola".

Contó que durante las últimas semanas, sin ayuda ni equipos de protección, logró abrirse paso entre losas derrumbadas y cabillas dobladas hasta llegar al apartamento. Allí retiró escombros, reconoció la entrada y recuperó el cuerpo de su hermano, que quedó en el pasillo, y el de un amigo que cayó al vacío por la fuerza del movimiento.

A un mes de la tragedia, cuenta que solo quedan él y su tío esperando recuperar los cuerpos de sus familiares, mientras las demás familias del edificio ya pudieron retirar los de sus seres queridos y abandonaron el lugar.

Cristian consiguió ayuda de voluntarios a través de redes sociales. Ellos, utilizando técnicas de rápel, han logrado acceder al apartamento. "Para mí sería una paz y una tranquilidad poder recuperar el cuerpo de mi mamá y poder estar tranquilo y ella orgullosa porque nunca la dejé sola, porque la sangre no se vuelve agua".

SIETE FAMILIARES 

María Eugenia Gonçalves permanece desde el 24 de junio frente a lo que eran las residencias BahíaMar, en el sector Los Corales de Caraballeda, al este del estado de La Guaira.

Ella denuncia que no han recibido apoyo de las autoridades, pese a que han acudido a distintos organismos sin obtener una respuesta favorable. "Desde el día 1 pensábamos que se iban a abocar y nos iban a ayudar, pero no fue así".

Bajo los escombros permanecen su hija, su nieta, la pareja de su hija junto con el hijo de él, una amiga de su hija, además de su excuñado y la esposa de este. En total, siete personas que continúan desaparecidas.

PAL