El brócoli como nunca lo has probado: 15 recetas deliciosas y sorprendentes

El brócoli como nunca lo has probado: 15 recetas deliciosas y sorprendentes

El brócoli, también llamado brécol, se está convirtiendo en una de las verduras más habituales en la cesta de la compra en España. Ahora mismo es un ingrediente imprescindible en nuestra dieta: saludable, vistoso e ideal para fotografiar y subir a las redes y, además, muy versátil en la cocina. Lo encontramos durante todo el año y para nosotros es un gran aliado en el plato, como verás en nuestra selección de sorprendentes recetas.

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Crudo, cocido, asado, braseado, salteado, gratinado, rebozado y frito... ¡Son inmensas las posibilidades culinarias que nos ofrece esta crucífera! Y se ha erigido desde hace unos años como uno de los estandartes de la comida saludable, sin ninguna duda, por su riqueza en fibra, vitaminas y minerales (rico en vitaminas C y A y ácido fólico), por no tener apenas grasas ni calorías. Es ahora, en las estaciones de frío, cuando está en su mejor momento.

Origen del brócoli

Originario del Mediterráneo, fueron los italianos los que introdujeron el brócoli en Europa y posteriormente en los Estados Unidos, aunque no se popularizó hasta los años veinte. Su consumo en España ha pasado de los 200 gramos por persona y año a los 2 kilogramos per cápita, en sus versiones fresca, congelada o en conserva, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

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Lo encontramos durante todo el año en el mercado y es un gran aliado en la cocina y en nuestra salud.

¿Cómo comprar y conservar el brócoli?

Al comprar brócoli, y para asegurarte de que está en perfectas condiciones de sabor y textura, fíjate en que los ramilletes tengan un color verde oscuro, uniforme y brillante y que sean compactos y firmes, no esponjosos, mientras que los tallos no deben estar secos, arrugados ni agrietados. 

Cuando compres brócoli fresco, consérvalo hasta 5 días dentro de la nevera envuelto en papel de cocina. Y si optas por congelarlo, aguanta entre 8 y 12 meses; mejor si lo blanqueas un minuto en agua hirviendo, lo escurres, lo secas y lo introduces en bolsas ZIP de autocierre. Si lo cocinas de diferentes maneras, en el congelador, convenientemente introducido en recipientes herméticos, puede durar unos 2-3 meses.

Formas de cocinar el brócoli

Como más se consume el brócoli es cocido, pero hay otras formas.  Ten la precaución, si lo vas a cocer, de no darle una cocción excesiva para que no pierda propiedades. Sepáralo en ramitos y con un tiempo de 5 minutos en agua hirviendo con sal será suficiente. Y todavía aún mejor si después lo introduces en agua con hielo. De esta manera conseguirás una textura al dente, que es como debe consumirse el brócoli, y con un precioso color verde.

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Para hacer el brócoli al vapor, pon al fuego una olla con dos o tres dedos de agua, en función de lo profunda que sea, y coloca sobre ella una vaporera o un colador. Cuando el agua empiece a hervir, introduce el brócoli cortado en el colador y tápalo para que se cocine al vapor. Deberás dejarlo durante cinco minutos como máximo. Una vez que lo tienes cocido, lo puedes convertir en crema, en un gratinado con bechamel y queso rallado o en una ensalada mezclada con diferentes ingredientes.

Tomado crudo, puede resultar muy basto en su forma de ramitos, pero hay una alternativa —cada vez más en boga— que es rallarlo —incluido el tallo— y obtener una especie de cuscús —igual que con la coliflor— Así resulta perfecto para tomar en ensaladas, pastas, guarniciones... y, desde luego, es como mejor mantiene todas sus propiedades. Hazte con un buen rallador, ¡y procede!

Otra manera de cocinarlo es en el horno. Condimenta con aceite, sal y las especias que más te gusten y hornea durante 15-20 minutos a 200 ºC. Tiene un sabor más intenso y dulce y una textura crujiente por fuera y tierna por dentro. Queda delicioso con distintas salsas, con un poco de zumo de limón, queso rallado y frutos secos, fórmula que recomiendan los hermanos Torres. Y si optas por el microondas, es tan sencillo como colocar todos los arbolitos de brócoli en un recipiente apto para este pequeño horno, esparcir una pizca de sal, un chorrito de aceite y las especias o condimentos que más te gusten, tapar y cocinar unos 4 minutos a máxima potencia.

Si lo vas a preparar en la parrilla o en una sartén al grill, con 4-6 minutos por cada lado será suficiente. Y si lo quieres freír, tampoco es mala opción, pero para que se haga convenientemente, corta ramilletes pequeños y tallos en tiras finas y saltea, como sugiere el cocinero Alberto Chicote, en aceite caliente con ajo, guindilla o jengibre, 4–5 min hasta que estén brillantes y tiernos pero crujientes. Otra técnica que a nosotros nos encanta es pasar los ramitos blanqueados 1 minuto en agua hirviendo y sin el tallo, por una pasta de tempura (harina, huevo y agua muy fría) y freírlos en aceite caliente. ¡Un bocado crujiente como pocos!

Por cierto, ¡no tires los tallos! Jordi Cruz nos aconseja cortarlos en tiras finas y saltear, añadir a sopas o incluso a purés. Y son perfectos cuando hacemos un caldo vegetal junto a otros vegetales. 

Salteado o rehogado queda ideal con ajo, cebolla, jamón y/o beicon. Para ello, echa un poco de aceite en una sartén al fuego y, cuando esté caliente, añade ajo o cebolla, por ejemplo, y espera 3-4 minutos para añadir el brócoli en ramitos. Deja que se cocine durante unos 6 minutos y lo tendrás listo. Lo puedes mezclar con pasta, arroz, quinoa... o ponerlo como guarnición de carnes, aves, pescados, etc.

Recetas deliciosas y originales con brócoli

Te traemos 15 elaboraciones de lo más variadas, fáciles y saludables con brócoli, para que le saques el máximo partido de diferentes maneras: sopas, cremas, ensaladas, tortillas, pizzas... ¡Y nos quedamos cortos! Te animamos a que incorpores el brócoli a tu dieta de la forma que más te guste, ¡y hay mil más!

Ensalada de brócoli y acelgas con aguacate

4 comensales

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Este plato te encantará si eres veggie lover.  Todos sus ingredientes son vegetales y, además de sabor y textura —van en crudo salvo el brócoli, que está cocido al vapor—, tiene unos colores que lo convierten en una opción de lo más vistosa, saludable y ligera.

Tortitas de brócoli, judías verdes y espárragos verdes

4 comensales

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Esta es una de las propuestas más primaverales, ¡una auténtica exaltación de la huerta de este momento! Se trata de unas tortitas, perfectas para tomar como aperitivo o entrante, con una base de queso y pan rallado, con brócoli, espinacas, judías verdes y espárragos verdes.

'Frittata' de brócoli y queso feta

4 comensales

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Es la versión italiana de nuestra tortilla, pero se suele cuajar en el horno. En este caso, el brócoli aporta dulzor y textura, mientras que el queso feta, con un toque salado, equilibra proteínas, fibra y calcio.

Pizza con base de brócoli y espinaca

4 comensales

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La masa de brócoli aporta un sabor vegetal suave, que combina perfectamente con cualquier topping. Es más ligera que la pizza de masa tradicional, pero admite los mismos ingredientes: queso, salsa de tomate, albahaca, etc.

El guacamole es una preparación que se toma durante todo el año y cualquier momento es bueno para disfrutarlo. ¿Has probado a añadirle un poco de brócoli cocido? ¡A nosotros nos encanta la idea!

Arroz 'veggie' con brócoli y garbanzos

4 comensales

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Lleno de sabor, color y nutrientes, este plato es saciante y equilibrado. La combinación de arroz, garbanzos y brócoli resulta de lo más rica y, además, es perfecta para vegetarianos, veganos o, simplemente, amantes del mundo vegetal.

'Quiche' de brócoli y salmón

6 comensales

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Una quiche es básicamente una tarta salada que se hace con huevo + lácteos + relleno, horneada en una masa que puede ser hojaldrada o quebrada. Apostamos por ponerle nuestro brócoli cocido y salteado con cebolleta y salmón fresco.

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La bechamel cubre el brócoli con una capa suave y aterciopelada, haciendo que cada bocado sea cremoso y agradable porque el vegetal tiende a tener un toque ligeramente amargo. Le añadimos queso rallado para gratinar.

Crema ligera de brócoli con gambas

4 comensales

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Esta receta combina brócoli, patata y cebolla como base vegetal, y las gambas añaden proteínas magras y sabor del mar, complementando la textura suave de la crema con un toque más jugoso y delicioso.

Sopa de brócoli con queso 'cheddar'

4 comensales

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La unión del sabor vegetal del brócoli con la intensidad del queso cheddar es una combinación ganadora porque junta lo reconfortante del lácteo fundido con la frescura vegetal. Si eres 'team sopas', ¡esta te va a encantar!

Dados de pollo con brócoli y salsa Teriyaki

4 comensales

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La palabra teriyaki viene de “teri” (brillo) y “yaki” (asado), y originalmente describe una técnica japonesa para cocinar y lacar alimentos con una salsa dulce que les da ese brillo característico. La ponemos en práctica en esta receta con dados de pollo y brócoli.

Ramen ligero de brócoli y guisantes

4 comensales

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Pasta y vegetales son los principales elementos de este ramen. Elegimos nuestro brócoli, pero también guisantes, de plena temporada, y puerro, una hortaliza disponible durante todo el año.

Cintas de espinaca con brócoli y migas de pan de ajo

4 comensales

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La mezcla de verde intenso del brócoli y la espinaca con las migas doradas crea un contraste visual muy apetecible. El resultado es un plato equilibrado que sacia, pero no nos hace sentir pesadez.

Pechuga de pollo a la parrilla con brócoli y crema de habas frescas

4 comensales

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Cocinar la pechuga de pollo a la parrilla le da un sabor delicioso y un toque ahumado. Puedes marinarla previamente y, una vez cocinada, le ponemos dos guarniciones ideales: nuestro brócoli al vapor y un puré de habas frescas.

Salmón a la plancha con verduras de primavera

4 comensales

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Además de brócoli, como guarnición de este sabroso salmón a la plancha —terminado con un poco de salsa de soja y semillas de sésamo—, le añadimos espárragos, guisantes, rabanitos y tomate. ¡Pura salud y sabor en tu plato!