El Gobierno prohíbe a los bancos darte crédito sin pedirlo: el cambio que afecta a millones de clientes

El Gobierno prohíbe a los bancos darte crédito sin pedirlo: el cambio que afecta a millones de clientes

 Durante años, muchos consumidores han vivido una situación casi invisible: recibir una tarjeta de crédito que no habían solicitado o descubrir que su banco les había ampliado el límite sin haberlo pedido.

Te recomendamos

Una práctica más común de lo que parece… y que ahora tiene los días contados.

Una pareja en el banco © Getty Images
Los bancos ya no podrán darte crédito ni ampliar límites si tú no lo pides de forma expresa

El nuevo Anteproyecto de Ley de contratos de crédito al consumo introduce un cambio clave que afecta directamente al bolsillo: las entidades no podrán conceder crédito, emitir tarjetas ni aumentar el límite sin una solicitud expresa del cliente.

Se acabó el crédito automático y sin que lo pidas

La norma es clara: si no lo pides, no te lo pueden dar.

Esto afecta directamente a prácticas muy habituales como recibir tarjetas preaprobadas o activadas sin haberlas pedido que el banco aumente tu límite de crédito sin avisarte de forma clara o que acabes aceptando una financiación casi sin darte cuenta. 

A partir de ahora el crédito deja de ser algo que te colocan y pasa a ser una decisión que solo puedes tomar tú de forma consciente

El detalle clave: adiós al consentimiento "sin darte cuenta"

Aquí está uno de los cambios más importantes y menos conocidos: se prohíbe el consentimiento tácito.

En la práctica significa que:

  •  ya no valen casillas marcadas por defecto
  •  no sirve "si no dices que no, entendemos que sí"
  •  no podrán colarte productos con opciones preseleccionadas

La ley exige un consentimiento libre, concreto e inequívoco. Es decir: tendrás que aceptar el crédito de forma consciente.

La nueva ley prohíbe emitir tarjetas o ampliar límites sin el consentimiento expreso del cliente.© Getty Images
Adiós a las tarjetas activadas "sin darte cuenta" ya que con esta ley tendrás que aceptar el crédito de forma clara

Más control… y más exigencia para los bancos

El anteproyecto también endurece la concesión de crédito o lo que es lo mismo,  las entidades deberán evaluar mejor tu solvencia antes de prestarte dinero.

Esto implica que el banco tendrá que analizar tus ingresos, tus gastos y tu situación financiera real sin limitarse únicamente a tu historial crediticio y, además, deberá evitar concederte crédito si existe riesgo de sobreendeudamiento.

 En definitiva ya no se trata solo de si puedes pagar, sino de si realmente te conviene hacerlo

Te puede interesar

Límites a intereses y productos más vigilados

La norma también pone límites a lo que te puede costar un crédito, especialmente en los casos en los que los intereses son más altos, y establece un mayor control sobre los productos más caros. Esto afecta sobre todo a opciones como las tarjetas revolving o los créditos rápidos, que suelen tener intereses elevados y pueden acabar saliendo mucho más caros de lo que parecen al principio

A partir de 2026, los bancos informarán a Hacienda de las tarjetas que superen los 25.000 euros anuales en movimientos, sumando gastos, ingresos y retiradas© Getty Images
El objetivo es evitar deudas innecesarias y proteger al consumidor frente al sobreendeudamiento

La publicidad también cambia

Otro punto clave que afecta directamente al consumidor: los bancos no podrán vender el crédito de cualquier forma.

Por ejemplo:

  •  no podrán insinuar que endeudarte mejora tu economía
  • no podrán presentar el crédito como alternativa al ahorro
  •  no podrán empujar a decisiones impulsivas

Más protección si tienes problemas para pagar

La ley también introduce medidas pensadas para momentos más delicados, como cuando ya tienes dificultades para afrontar una deuda. Por un lado, facilita el acceso a servicios de asesoramiento para ayudarte a entender tu situación y encontrar soluciones, y por otro obliga a las entidades a explorar alternativas antes de recurrir a medidas más agresivas. Además, refuerza la transparencia para que tengas claro desde el principio cuánto vas a pagar, qué intereses se aplican y qué puede pasar si no cumples con los pagos. En definitiva, no solo busca evitar el problema, sino también protegerte si ya estás dentro.

La factura certificada pretende eliminar prácticas opacas y blindar a pymes y autónomos frente a la contabilidad B.© Getty Images
Las entidades tendrán que analizar mejor tu situación antes de ofrecerte cualquier tipo de crédito

Qué cambia realmente para ti

  1. No podrán darte una tarjeta sin pedirla
  2. No podrán subirte el límite sin tu consentimiento
  3. No podrán colarte crédito con casillas marcadas
  4. Tendrás más control sobre tu dinero
  5. El banco deberá analizar mejor si puedes asumir ese crédito