El calor extremo obliga a repensar cómo se construyen las viviendas
El Servicio Meteorológico Alemán describió los récords de temperatura registrados durante la segunda mitad de junio de 2026 en Alemania y Europa como "una ola de calor para los libros de historia". En un total de 46 estaciones de medición distribuidas en once estados federados alemanes se superó la marca de los 40 °C. Nunca antes se habían registrado temperaturas tan altas en un mes de junio en Alemania.
Once días y noches de calor intenso también elevaron tanto la temperatura en las viviendas, que resultó casi imposible refrescar los ambientes o dormir de forma reparadora. Esto puede tener consecuencias graves para la salud e incluso llegar a ser mortal.
Por eso, propietarios de viviendas y municipios deben replantearse la forma de construir y adaptar los edificios, sostiene Thomas Auer, profesor de Tecnología de la Construcción y Arquitectura Adaptada al Clima en la Universidad Técnica de Múnich. "No pensar en cómo enfriar una vivienda durante el verano al momento de construir es un gran error".
Ventanas: mucha luz, mucho sol, mucho calor
Por muy atractiva que resulte una gran fachada con ventanales de piso a techo, "la radiación solar directa es la principal fuente de calor", explica Auer. Por eso habla de una "proporción adecuada de superficie vidriada", es decir, una cantidad y tamaño de ventanas que permitan el ingreso de suficiente luz natural, pero que no conviertan la vivienda en un invernadero cuando da el sol.
Según Auer, muchas viviendas de alquiler no cuentan con suficientes opciones para protegerse del sol con persianas o cortinas exteriores. La situación es especialmente complicada en los departamentos ubicados bajo el tejado. Sus habitantes sufren mucho más durante los días calurosos.
¿Con qué material conviene construir?
La mayoría de las viviendas en Alemania están construidas con hormigón. Desde el punto de vista de la regulación térmica, esto no es necesariamente una mala opción. El hormigón posee una elevada masa térmica, es decir, puede absorber grandes cantidades de calor y liberarlas de forma gradual con el paso del tiempo. En ese sentido, actúa como un amortiguador climático.
Sin embargo, para que este sistema funcione, son necesarias noches frescas, que permitan al hormigón liberar el calor acumulado durante el día. Pero cuando el termómetro no baja de los 20 °C durante la noche, las paredes permanecen calientes.
Otro inconveniente es que el cemento utilizado para fabricar hormigón genera elevadas emisiones de CO₂, lo que contribuye al cambio climático. Por eso, Thomas Auer aboga por una "combinación razonable de materiales minerales [como el hormigón] y materiales naturales, como la madera", para la construcción de viviendas.
"Una forma tradicional de construir en Alemania consistía en estructuras de entramado de madera rellenas con barro", explica Auer. A su juicio, sería conveniente recuperar ese tipo de construcción. El barro no solo regula la temperatura interior, sino también la humedad del ambiente.
Las casas con patio interior crean un mejor clima dentro de la vivienda
Para aprender a construir de manera adaptada al clima y con una menor huella de carbono, conviene volver la mirada hacia países y regiones que, desde hace mucho tiempo, deben convivir con el calor, comenta Thomas Auer. Un ejemplo es Andalucía.
Allí abundan las llamadas casas con patio, edificaciones diseñadas alrededor de un espacio abierto interior. Ese lugar suele estar protegido del sol por un árbol, aleros o una fuente de agua. "Eso genera un microclima agradable y favorece la ventilación cruzada", explica Auer.
¿El aire acondicionado es la solución?
Como no es posible transformar todos los edificios existentes en Alemania en casas con patio, comprar un equipo de aire acondicionado puede parecer una buena alternativa, pero el especialista en tecnología de la construcción advierte que esa solución es demasiado simplista e incluso, en algunos casos, puede resultar contraproducente.
Los equipos de aire acondicionado no solo generan diferencias muy marcadas de temperatura entre el interior y el exterior. Además, extraen humedad del aire y lo resecan. Un estudio realizado en India y publicado en 2023 mostró que el uso del aire acondicionado puede favorecer la aparición de enfermedades respiratorias y síntomas alérgicos.
Por su parte, una investigación china de 2012 concluyó que permanecer de forma prolongada en ambientes climatizados reduce la capacidad natural del organismo para adaptarse al calor.
La Agencia Federal de Medio Ambiente de Alemania también advierte que el consumo de energía de los equipos de aire acondicionado incrementa las emisiones de CO₂. Además, los refrigerantes que contienen son potentes gases de efecto invernadero y contribuyen al calentamiento global.
(md/ms)