Detenciones arbitrarias y una capital blindada ante la cumbre de la OTAN: "Ankara se ha convertido en una prisión al aire libre"

Detenciones arbitrarias y una capital blindada ante la cumbre de la OTAN: "Ankara se ha convertido en una prisión al aire libre"

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Turquía se prepara para acoger esta semana a líderes de 32 países miembros de la OTAN, en una cumbre marcada por la crisis transatlántica de la Alianza y un orden internacional cada vez más fragmentado. Se espera el despliegue de más de 56.000 agentes de seguridad en Ankara y el cierre de las principales arterias de la ciudad, así como la prohibición de protestas durante toda la semana, medidas que han enfadado a los ciudadanos de esta capital de seis millones de habitantes. En víspera del encuentro, unos 400 activistas de partidos opositores y organizaciones de izquierda han sido detenidos en protestas o redadas policiales en sus hogares, en operaciones que el Gobierno considera "antiterroristas", pero que grupos de derecho han denunciado como parte de la "represión" para evitar protestas.

En la última operación policial en la madrugada del domingo, 39 personas fueron detenidas en ocho provincias del país, entre ellos abogados miembros de organizaciones progresistas, editores de la sección de Internacional de dos periódicos opositores, así como militantes de partidos de izquierda turca. "Exigimos el fin de las operaciones políticas que prometen un paraíso a la OTAN", declaró la Asociación de Abogados Progresistas (ÇHD), en un comunicado en el que denuncian las redadas como parte de una estrategia para evitar actos críticos con la Alianza Atlántica. La policía también intervino en una protesta contra la OTAN en Ankara, deteniendo a un centenar de miembros del Partido Comunista de Turquía (TKP).

La semana anterior, la policía antiterrorista lanzó una operación para detener a 225 activistas, con redadas en las que llegaron a reventar puertas y ventanas de sus hogares. Entre los detenidos había un grupo de defensores del medio ambiente -en su mayoría profesores jubilados- de los que se desconoce cualquier acto político contra la OTAN. 178 de los detenidos ingresaron en prisión preventiva acusados de vínculos con grupos terroristas que ellos niegan.

"La democracia también implica que la gente pueda manifestarse libremente. Esto no se limita a elecciones libres", declaró en una rueda de prensa en Ankara el secretario general de la Alianza, Mark Rutte. Respondiendo a una pregunta sobre las restricciones impuestas por el Gobierno, Rutte señaló que "es fundamental que los medios dentro de la OTAN tengan acceso a las reuniones de la OTAN", después de que la organización denegara acreditaciones a decenas de periodistas de medios opositores en Turquía.

Manifestación en Estambul el pasado domingo contra la OTAN.

Manifestación en Estambul el pasado domingo contra la OTAN.MALTON DIBRAEfe

"El uso indebido de las leyes antiterroristas para llevar a cabo arrestos masivos y silenciar a la población en vísperas de una cumbre de la OTAN contradice los valores fundacionales de la Alianza", señaló Benjamin Ward, subdirector de Europa y Asia Central de Human Rights Watch. "Vaciar las calles de Ankara de posibles manifestantes no hace sino evidenciar aún más la creciente represión del Gobierno turco", aseguró, advirtiendo que el resto de socios "deberían usar su influencia para instar a las autoridades a rectificar". Grupos de derechos reclaman poner también el foco en los juicios que enfrenta esta semana el exalcalde de Estambul y principal rival político del gobierno, Ekrem Imamoglu, encarcelado desde hace más de un año a la espera de juicio.

Las autoridades han instaurado un estado de emergencia de facto en la capital, con el cierre de decenas de instituciones públicas toda la semana y la prohibición de actos, conciertos y conferencias de prensa. Estudiantes de una de las mayores universidades públicas de la ciudad han sido expulsados de sus residencias y sus clases canceladas durante los actos, sin ofrecerles alternativa para alojarlos. Decenas de comercios se han visto forzados a cerrar debido al levantamiento de lonas promocionales que cubren barrios enteros, sin una compensación de las autoridades por las pérdidas económicas. Incluso la federación turca de taxis ha renovado el código de vestimenta de sus trabajadores y les obligará a ofrecer colonia de manos y delicias turcas a sus clientes durante la cumbre.

"Ankara se ha convertido prácticamente en una prisión al aire libre. Toda la capital está paralizada para facilitar el paso de unas pocas caravanas oficiales", declaró Tuncer Bakirhan, copresidente del partido de izquierda kurda DEM y tercera fuerza en el parlamento. "Mira, mira estas aceras, las acaban de renovar, pero no para nosotros, es solo porque viene la OTAN. Mira, la ciudad está vacía y cerrada a cal y canto por cuatro que vienen. Dudo que pueda recuperar el dinero perdido porque normalmente hay mucho más turismo en esta época del año", señala un taxista a este periódico.

Las autoridades han presentado la renovación de carreteras y pavimento como una inversión a largo plazo destinada a darle un empujón a las infraestructuras de la capital, aunque partidos opositores critican el gasto de los 200 millones de euros -según prensa turca- que cuestan los preparativos y la cumbre. Ante la duda de los beneficios que puede aportar una cumbre de la OTAN para los ciudadanos, los turcos han recurrido al humor para sobrepasar que pongan patas arriba Ankara, pidiendo que ya que la renuevan, traigan al menos el mar a esta árida capital anatolia.