El escándalo de corrupción acaba con la carrera política del 'numero dos' de Zelenski

Nov 29, 2025 - 12:00
El escándalo de corrupción acaba con la carrera política del 'numero dos' de Zelenski

El escándalo del llamado caso Midas, una trama de corrupción en torno a la infraestructura energética, se cobró este viernes la carrera política de quien hasta ahora había definido como el "cerebro gris" de la administración del presidente ucranianao Volodimir Zelenski: su número dos, Andrii Yermak.

"Quiero agradecer a Yermak por haber representando siempre la posición de Ucrania en las negociaciones. Siempre ha tenido una postura patriótica. Pero no quiero que haya rumores ni especulaciones. No quiero que ninguno de los socios (extranjeros) tenga dudas sobre Ucrania", manifestó Zelenski al anunciar la noticia.

El propio jefe de estado aclaró que Yermak le había enviado su dimisión después de que los agentes de la Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (conocida por las siglas Nabu) y de la Fiscalía especializada en estos delitos (Sap) registraran esta mañana su domicilio como parte de la investigación en torno al monumental sistema de corruptela, al que se ha vinculado ya a varias personas cercanas al mandatario.

Yermak admitió la acción policial a través de las redes sociales y dijo que no se había puesto "ningún obstáculo a los investigadores. Se les otorgó un acceso pleno al apartamento por parte de mis abogados, que interactúan con las fuerzas del orden".

Hace varias semanas que numerosos políticos, incluso de la formación que dirige Zelenski, Servidores del Pueblo, habían exigido la renuncia de Yermak por su proximidad a las principales figuras acusadas del entramado, que según los expertos llevó a la malversación de cerca de 100 millones de dólares.

Según un comunicado que hizo público Nabu el pasado día 10, el principal inculpado en esta indagatoria, Timur Mindich -un amigo y socio de Zelenski desde hace años, y ahora prófugo de la justicia- estableció toda una red de corrupción en torno a la compañía Energoatom, la principal productor de electricidad del país, en la que se exigía comisiones para acometer obras que protegieran esas estructuras, que han sufrido un duro castigo por parte de los drones y misiles rusos.

La red se embolsaba entre el 10 y el 15% de cualquier contrato firmado por esa empresa. "Hemos documentado en 15 meses de trabajo y 1.000 horas de grabaciones la actividad de una organización criminal de alto nivel", se leía en el texto.

El diputado opositor Yaroslav Zheleznyak aseguró hace ya cierto tiempo que Yermak figura en las grabaciones obtenidas por los agentes bajo el alias de "Ali Baba" -todos los participantes usaban apodos-, algo que no ha sido confirmado oficialmente.

En las cintas se puede escuchar como el citado Ali Baba da instrucciones a otras fuerzas de seguridad para obstaculizar el trabajo de Nabu y de la fiscalía anticorrupción (Sap).

Serhii Mytkalyk, uno de los dirigentes de una ONG local especializada en la lucha contra este azote, afirmó a un medio local que se trata de un hecho "sin precedentes". Según él, bajo los presidentes anteriores "nadie se atrevería a allanar" la casa del máximo responsable de la oficina del jefe de estado.

Abogado de profesión, reconvertido después al mundo de la producción cinematográfica, Yermak, de 54 años, conoció a Zelensky en la década de los 90. Su carrera política comenzó en el 2006 como asesor parlamentario.

Zelenski le nombró su asesor en 2019 y un año más tarde le ascendió a jefe de la oficina presidencial. En abril del año pasado ya era, según la revista Time, una de las 100 personas más influyentes de todo el orbe.

El político ha sido acusado por opositores de construir una nebulosa de influencias e intereses problemáticos, cuando menos. Varios personajes cercanos, incluido su hermano, Denys, han sido acusados de corrupción.

Hace ya meses, en una entrevista con este diario, un ex miembro del partido Servidores del Pueblo, Geo Leros, responsabilizó a Yermak de toda una plétora de conductas ilícitas, aunque este último no ha sido acusado oficialmente de ninguno de estos comportamientos.

En enero del año pasado, cuando este periódico le preguntó al respecto, el dirigente ucraniano respondió: "Ucrania es un país democrático y estamos muy felices de poder escuchar opiniones diversas. Hemos luchado precisamente por eso en dos revoluciones. Forma parte de nuestros valores. Pero hay que fijarse en los hechos. Zelenski llegó al poder rechazando muchas de las cosas que habían aceptado otros. Su único objetivo era reformar el país. La propia Comisión Europea ha reconocido la lucha que lleva a cabo Ucrania contra la corrupción. Pero las reformas son difíciles, especialmente en medio de esta tragedia que supone la guerra".

El diario Pravda Ucrania indicó hace días que dentro del partido Servidor del Pueblo se había constituido un núcleo de diputados que "amenazaron con marcharse" de la agrupación si no se adoptaban medidas contra Yermak. "La facción se desmoronará", escribía ese mismo medio en su análisis. Zelenski se reunió con los miembros de su grupo legislativo recientemente y en ese instante les dijo que no pensaba cesar a su jefe de oficina.

El jefe de estado se vio forzado a prescindir de dos de sus ministros, la titular de energía, Svitlana Hrynchuk, y el de Justicia, Herman Galushchenko, ante el furor mediático y popular que ha desatado el asunto, que representa la mayor amenaza para su continuidad desde que llegó al poder.

La combinación de los repetidos cortes de corriente que sufren desde hace semanas los ucranianos y las informaciones conocidas sobre la opulencia con la que vivían los imputados ha azuzado la indignación colectiva.

La filtración a los medios locales de imágenes de enormes paquetes con fajos de billetes de 100 dólares o de detalles como los inodoros parcialmente cubierto de oro que tenía en su vivienda el referido Timur Mindich, han generado un frenesí social inédito en los más de tres años que han pasado desde que Moscú lanzó su invasión general. En alguna de las conversaciones conocidas, uno de los implicados se queja de "dolores de espalda" ante sus repetidos viajes acarreando bolsas repletas de dinero.

Titulares del tipo "Cómo los amigos del presidente robaron al país durante la guerra", son un reflejo del hastío popular que ha propiciado el lance.

La Oficina Nacional Anti-Corrupción y la Fiscalía Anticorrupción han imputado a ocho sospechosos por soborno, malversación y enriquecimiento ilícito. "Los hechos ya desclasificados por las autoridades anticorrupción indican que Timur Mindich es solo la punta del iceberg de la corrupción", escribió Ucrania Pravda.

Según el diputado Yaroslav Zheleznyak, la situación del país se ha complicado en extremo al combinar hasta tres factores adversos. "Se trata de un grave escándalo de corrupción, probablemente el mayor en la historia de la Ucrania independiente" -declaró en una entrevista con una emisora local-, que se combina "con un grave deterioro de la situación en el frente" y la presión externa para que el estado firme un acuerdo de paz favorable a los intereses rusos.