El humorista Juan Dávila, nos cuenta los sucesos inexplicables que vivió en su primer rodaje como protagonista: “Había ruidos extraños y yo sentía cositas”

El humorista Juan Dávila, nos cuenta los sucesos inexplicables que vivió en su primer rodaje como protagonista: “Había ruidos extraños y yo sentía cositas”

De policía local  a fenómeno viral y ahora protagonista de cine: la carrera de Juan Dávila suma un nuevo capítulo con el estreno de Castigo Divino, su primera película al frente del reparto. Reconocido por su humor único e irreverente, que ha revolucionado la comedia española y convertido cada función en un acontecimiento mediático, Dávila da ahora el salto a la gran pantalla bajo la dirección de Pablo Guerrero.

Te recomendamos
El humorista Juan Dávila© GTRES

A sus 47 años, y con millones de seguidores, su popularidad se ha forjado en pequeñas salas, redes sociales y espectáculos que han marcado récords históricos, incluyendo su actuación en el Movistar Arena, donde 15 000 espectadores agotaron entradas en tiempo récord. En Castigo Divino interpreta a Pedro, un enfermero caótico que recibe una caja mágica con poderes sobrenaturales y debe enfrentar su pasado mientras ayuda a otros. Este estreno consolida a Dávila no solo como un humorista de referencia, sino como un fenómeno mediático que traslada su energía y magnetismo del escenario al cine, demostrando que su éxito no conoce límites.

El humorista Juan Dávila junto a Lolita en la película "Castigo Divino"© Enrique Baro Ubach

Juan, lo primero de todo felicidades por tu primer papel protagonista. ¿Qué significa para ti este estreno y cómo te sientes en este momento?

¡Muchas gracias! La verdad es que vengo del mundo de la interpretación. He pasado años estudiando y participando en series como Acacias, e incluso en una diaria. Pero, como suele pasar, el público me conoció más por la comedia, que es por donde he llegado a la gente. Aun así, siempre tuve ganas de dar un paso más y contar una historia a mi manera a través del cine, y este estreno es, sin duda, la oportunidad perfecta para hacerlo.

Tu personaje, Pedro, mezcla drama y elementos sobrenaturales con tu característico humor. ¿Cómo conseguiste equilibrar esas facetas?

Lo trabajé desde dentro. Pedro tiene cosas de mí, de mi forma de ver la vida, pero también es muy distinto en muchos aspectos. Por eso tuve que sumergirme en su mundo: leer mucho, entender por qué al principio de la película está tan enfadado con todo y qué le lleva a actuar así. Encontrar ese punto medio entre lo que me resulta natural y lo que requiere el personaje fue la clave para que funcionara.

El humorista Juan Dávila en la premier de "Castigo Divino"© GTRES
Juan Dávila en la premier de "Castigo Divino"

¿Qué le pasa para estar tan enfadado con el mundo al principio?

Su historia es complicada. Fue un niño que creció en un orfanato, sin que nadie se hiciera cargo de él hasta los ocho años. Luego llegó su nana, que se convirtió en la figura maternal que siempre le faltó… pero ella murió. Al perderla, vuelve a sentirse completamente solo y enfadado con todo, y eso es lo que dispara el inicio de la película.

¿Cuál fue el mayor desafío durante el rodaje y cómo lo superaste?

Lo más complicado fue que rodamos todo en solo 17 noches, empezando a las siete de la mañana. Filmamos en un hospital abandonado en Toledo, con 40 grados a pleno sol… y, siendo honestos, el sitio daba bastante miedo. Por las noches, las salas vacías, los pasillos silenciosos y esos ruidos extraños… yo sentía cositas, ¿sabes? Ese ambiente tan inquietante hacía que cada escena se sintiera aún más intensa, aunque también me mantenía con los pelos de punta.

 Juan Dávila en "Castigo Divino"© Enrique Baro Ubach

Has trabajado con actores de gran experiencia como Lolita, Pepón Nieto y Macarena Gómez. ¿Qué aprendizajes te llevas de esa colaboración?

Pues mira, he aprendido que para ellos esto es pan de cada día. Y también que nosotros, los actores, no somos tan importantes como a veces creemos; al final, solo estamos interpretando y disfrutando del proceso. Eso me ha hecho relativizar mucho las cosas y aprender a dejarme llevar por la experiencia de los demás.

¿Qué retos encontraste al adaptarte a un personaje más estructurado en cine?

Al principio fue un reto, la verdad. Me dirigían con un texto o con una línea de pensamiento de un personaje que no era yo, y para alguien como yo, que suelo trabajar con mucha libertad creativa, cuesta un poco. Adaptar mi manera de actuar y dejar que el personaje viviera desde otro lugar tuvo su complicación. Pero lo fui superando poco a poco, entendiendo que aquí yo no era el creador, sino el intérprete. Mi trabajo era ponerme al servicio de la historia, del director y del guion, y darme cuenta de que ese era el camino para contarla bien.

Pablo Guerrero, Natalia Rodríguez, Juan Dávila y Macarena Gómez © GTRES
Pablo Guerrero, Natalia Rodríguez, Juan Dávila y Macarena Gómez

Antes de la actuación trabajaste como fisioterapeuta y policía local. ¿Qué habilidades de esos trabajos sientes que te han servido más como actor?

Pues mira, al final todo en la vida suma. A veces hacemos trabajos que parecen solo de supervivencia, pensamos que estamos perdiendo el tiempo y luego te das cuenta de que todo sirve. La fisioterapia me ayudó muchísimo a tener conciencia del cuerpo, que en la interpretación es nuestra mayor herramienta: te permite construir un personaje desde la postura, el movimiento, incluso la respiración. Y la policía también me aportó un montón. Son años de observación: horas en el coche, viendo cómo se mueve la gente por la calle. Mucho de lo que hago en comedia y en escena parte de esa observación. Cuando alguien me dice: “parece que sabes por dónde tirar, cómo sacar a la gente”, yo pienso: “Bueno, también me ha servido todo eso de la policía”.

Si pudieras darle a alguien que quiera cambiar de carrera un consejo, ¿cuál sería?

Que se arriesgue y lo intente. Siempre que no perjudique a nadie, claro, porque al final todos nos morimos  y mejor vivir intentándolo que quedarte con la duda.

 Juan Dávila actuando junto a Lolita en "Castigo Divino"© Enrique Baro Ubach

Después de Castigo Divino, ¿qué proyectos o géneros te gustaría explorar?

Me atraen los personajes complejos, esos que te permiten comprender a personas que al principio parecen un poco al margen de la sociedad. De hecho, hasta ahora siempre he trabajado en papeles e historias más dramáticas, pero me encantaría seguir explorando esas capas humanas que no siempre se ven a simple vista.

Juan, todos te conocemos por tu humor y tu energía en los escenarios. Pero fuera de ellos, ¿eres igual de gracioso o tienes un lado más serio?

Yo soy un rollazo, la verdad. Si no lo fuera, no tendría toda esta energía, sería imposible. De hecho, fuera del escenario tengo que cuidar mucho cómo la gestiono para poder mantenerme a este nivel.

 Juan Dávila en "Castigo Divino"© Enrique Baro Ubach

Tu humor es muy directo y cercano. ¿Alguna vez te ha metido en problemas, ya sea en la vida personal o en el trabajo?

No, porque la gente llega con las entradas para ver el show un año antes, y se agotan en minutos. Por ejemplo, en el Movistar Arena: eran 18.000 entradas y fue la primera vez en Europa que un cómico hacía 360º ¡y se agotaron en una hora! Y eso que las pusimos nominativas para evitar la reventa. La gente viene con muchas ganas, como si fuera a un concierto, no a ofenderse, jajaja.

¿Tú te esperabas esa acogida, Juan?

¡Qué va! Hace tres años me estaba disfrazando de monje en la Gran Vía para llenar quince personas. Nunca te lo esperas, pero bueno, puede pasar, y fíjate, ha pasado.

¿Has tenido alguna situación donde un chiste no haya sido recibido como esperabas?

Bueno, muchas veces. Al tratarse de un humor negro tan directo y bestia, sí que puedes “patinar” un poco. Pero cuando la gente ve que caminas por una línea tan peligrosa, te permite ciertos derrapes.

¿Qué es lo que más disfrutas cuando no estás actuando: relajarte, leer, practicar algún hobby o seguir inventando chistes?

Pues la verdad, disfruto mucho de la soledad y de la lectura. Me gusta desconectar así, tomarme un respiro del ritmo de los escenarios y recargar energía a mi manera.

Si tuvieras que describirte cuando no estás actuando, ¿cómo lo harías?

Pues soy una persona tranquila, a la que le gusta escuchar a la gente y conversar… y, además, bastante curioso.

Te puede interesar