El mensaje de Adrián ‘Pipo’ Morano para los creativos que sueñan con Cannes Lions
Para Adrián Pipo Morano, national executive creative director de Maruri Global Ecuador, ser jurado de Cannes Lions fue una experiencia que confirmó una de sus mayores convicciones: la creatividad es capaz de conectar a personas de cualquier parte del mundo, incluso cuando provienen de contextos completamente distintos.
“Más que un aprendizaje, me llevo una confirmación: la creatividad realmente es un idioma universal”, aseguró Morano al recordar los días de deliberación junto con ocho profesionales de África, India, España, Portugal, Canadá y otros países. Aunque cada integrante del jurado llegaba con experiencias, culturas y formas de pensar diferentes, hubo un punto en común: “Cuando una idea era realmente extraordinaria, no necesitaba traducción. Todos la reconocíamos”.
Para el creativo, esa fue una de las mayores enseñanzas que dejó el festival. Explicó que, más allá de la tecnología, los datos o la innovación, una gran idea sigue siendo el elemento que marca la diferencia. “En muchas conversaciones mi aporte fue justamente recordar ese equilibrio: que Cannes Lions no premia la complejidad, sino la creatividad capaz de mover a las personas y transformar negocios”, comentó.
La experiencia también coincidió con un momento destacado para la región. Morano celebró que Latinoamérica alcanzara los máximos reconocimientos en su categoría, incluidos varios Leones de Oro y el Grand Prix. “Ver a nuestra región liderando la conversación creativa mundial fue emocionante”, afirmó.
En el plano personal, formar parte del jurado representó el cumplimiento de una meta profesional. Destacó que muy pocos creativos tienen la oportunidad de participar en el proceso donde se define el estándar creativo mundial y que representar a Ecuador en ese espacio fue “un privilegio enorme y una responsabilidad” que asumió con “muchísimo orgullo”.
Después de analizar miles de campañas provenientes de distintos mercados, ‘Pipo’ considera que regresó con una visión más exigente de la creatividad. “Sin duda me va a hacer un mejor creativo. Después de ver miles de ideas de todo el mundo entiendes que el verdadero estándar es mucho más alto de lo que uno imagina”, sostuvo, convencido de que la creatividad continúa siendo “el activo más valioso” que se tiene.
Pensando en las nuevas generaciones de creativos ecuatorianos, el director creativo dejó un mensaje enfocado en la perseverancia: “Nunca dejen morir una buena idea en un cajón. Las grandes ideas casi nunca nacen perfectas; se defienden, se trabajan, se mejoran y, sobre todo, se hacen realidad. Ahí está la diferencia entre tener talento y construir una carrera”.
También resaltó la importancia de mantener la constancia. “Yo creo mucho en el hambre de gloria. Como siempre digo, a Messi no lo miden por los goles que hizo, sino por los que sigue haciendo. En nuestra profesión pasa exactamente lo mismo. Ganar un León es extraordinario, pero lo que realmente construye una trayectoria es volver a ganar, y después volver a hacerlo”.
Para Morano, las ideas pueden llegar a muchas personas, pero solo quienes tienen disciplina y perseverancia logran convertirlas en proyectos capaces de transformar marcas e industrias. Por ello, sostiene que llegar a Cannes Lions, competir y, eventualmente, convertirse en jurado no responde a la suerte, sino al resultado de años de trabajo, aprendizaje y resiliencia. Espera que su experiencia demuestre que desde Ecuador también es posible alcanzar ese escenario e inspire a otros creativos a perseguir ese objetivo.
Entre los casos evaluados durante el festival, hubo uno que lo marcó especialmente y que terminó obteniendo el Grand Prix de la categoría. Se trató de una campaña de un banco peruano que buscó resolver un problema frecuente en Latinoamérica: el acceso a las cuentas bancarias cuando una persona sufre el robo de su teléfono celular.
La propuesta consistió en transformar miles de datáfonos ya conectados al sistema bancario en puntos de emergencia desde los cuales cualquier cliente pudiera bloquear inmediatamente sus cuentas utilizando únicamente su número de identificación y su PIN. Para Morano, la solución destacó por aprovechar una infraestructura existente para resolver un problema cotidiano de forma simple y efectiva. “Me pareció una solución brillante porque cerraba el círculo de una forma casi perfecta. Utilizaba la data existente para proteger la data de las personas. Era una idea simple de entender, profundamente humana, escalable y con un impacto real”, explicó.
Incluso recordó que, tras ver el caso por primera vez, comentó ante el resto del jurado: “Este es el Grand Prix”. Aunque algunos prefirieron esperar hasta revisar todas las postulaciones, al finalizar la evaluación la mesa llegó exactamente a la misma conclusión.
Para el creativo ecuatoriano, ese momento volvió a confirmar una idea que ha guiado gran parte de su carrera: “La mejor creatividad no es la más compleja ni la que utiliza más tecnología. Es la que encuentra una solución tan inteligente que, cuando la ves, piensas ‘¿cómo a nadie se le ocurrió antes?’. Ese tipo de ideas son las que terminan cambiando industrias. Y son, precisamente, las que Cannes Lions reconoce”. (I)