El Mundial se cuela en los Premios Princesa de Girona y no es la primera vez: de las palabras de Felipe VI al partido de hoy
Los Premios Princesa de Girona regresan este martes 14 de julio al Gran Teatre del Liceu, en plena Rambla barcelonesa y ante dos mil invitados. Los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía presidirán una ceremonia que ha creciendo al ritmo de la heredera y que vuelve a poner el foco en el talento de seis jóvenes galardonados. La edición promete, como la del año pasado, un espectáculo que deje huella y en el que ya se ha confirmado la presencia sobre el escenario de Luz Casal y Soleá Morente. De forma paralela, y gracias al buen momento de la Selección Nacional, la noche también será decisiva en el terreno deportivo: España se juega el pase a la final frente a Francia. Una coincidencia que se repite, ya que el año pasado la gran anécdota de la gala también estuvo marcada por el papel de España en un Mundial.
La gala de los Premios Princesa de Girona comenzará a las 19:00 horas y se prolongará durante una hora aproximadamente, de modo que finalizará antes de que arranque la semifinal entre España y Francia, prevista para las 21:00 horas. Aunque no coinciden plenamente, el partido inevitablemente se colará en la ceremonia, al menos eso se espera del discurso de Felipe VI, que suele hacer guiños a la actualidad deportiva y que ya el año pasado incorporó el tema en su intervención. El contexto lo pedía: aquella edición contó con la presencia de Andrés Iniesta, uno de los mejores centrocampistas de la historia y parte del equipo que ganó el Mundial de Sudáfrica en 2010.
Felipe VI, durante su discurso del año pasado, recuperó la frase que inmortalizó José Antonio Camacho en la narración del gol de Iniesta en la final de aquel Mundial, un grito espontáneo y cargado de emoción que se convirtió en símbolo de uno de los momentos más gloriosos del fútbol español. "Querido Andrés, Iniesta de mi vida… tampoco hace tanto tiempo, hace quince años, lo sentimos todavía como si fuera hoy", dijo el soberano desde el escenario del Liceu, en una intervención que se convirtió en una de las imágenes de la noche.
Felipe VI no se ha desplazado a Estados Unidos para apoyar a la Selección precisamente por motivos de agenda, aunque sí estuvo en México para presenciar el partido contra Uruguay y los aficionados cuentan con su presencia si se llega a la final. La coincidencia entre la gala y un partido decisivo vuelve a situar a la princesa Leonor en una edición marcada por la doble atención mediática: la institucional, centrada en su papel como heredera activa, y la deportiva, que inevitablemente condiciona el relato público de la noche.


