El salto al vacío de Alejandra Gutiérrez
Movimiento Ciudadano decidió apostar por el corazón del panismo. No eligió cualquier municipio, sino León, la ciudad más importante de Guanajuato, uno de los principales bastiones electorales de Acción Nacional en el país.
Ahí, donde el panismo ha construido durante décadas buena parte de su fuerza política, el partido naranja busca abrirse paso rumbo a la Ruta 2027 de la mano de Alejandra Gutiérrez, quien no sólo rompió con el partido que la llevó a la alcaldía, sino que comenzó a llevarse consigo parte de la estructura política que aún opera dentro del gobierno municipal.
La primera señal llegó esta semana con la renuncia al blanquiazul de 17 funcionarios del gobierno de León cercanos a la alcaldesa, quienes ahora se incorporarán a MC, lo cual forma parte del compromiso que Alejandra Gutiérrez asumió con el coordinador nacional, Jorge Álvarez Máynez, para fortalecer las filas del partido en Guanajuato.
No es casualidad que el líder naranja haya visitado León en al menos tres ocasiones desde su incorporación; detrás de esas reuniones no sólo está la presentación de la nueva militante, sino el diseño de una estrategia para intentar abrirle espacio a Movimiento Ciudadano en un estado donde históricamente ha tenido una presencia marginal y donde, de acuerdo con distintas mediciones, apenas ronda 4% de las preferencias electorales.
Pero una cosa es sumar cuadros y otra muy distinta mover al electorado. Guanajuato continúa como uno de los estados más conservadores del país y esa condición ha convertido al PAN en su principal fuerza política durante décadas. Ahí está el antecedente de Ricardo Sheffield, quien después de gobernar León bajo las siglas panistas buscó la gubernatura por Morena, sin lograr convencer a la mayoría de los guanajuatenses.
Cambiar de partido puede ayudar a construir estructura, pero no necesariamente cambia la identidad política de un estado. La ruta política que se dibuja para Alejandra Gutiérrez pasa por San Lázaro antes de buscar, de la mano de Movimiento Ciudadano, la gubernatura de Guanajuato en 2030, ¡ya veremos!
***
GUADALAJARA: EL AGUA QUE ENFERMA
La crisis del agua contaminada en la zona metropolitana de Guadalajara se recrudece y con ella, el riesgo para la salud de miles de familias. Durante décadas las denuncias por agua turbia, con mal olor y contaminada no han logrado que las autoridades atiendan un problema que ha provocado infecciones estomacales, afecciones en la piel, gastos médicos y la compra constante de pipas.
Mientras tanto, el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa), responsable del abastecimiento en la zona metropolitana, sigue sin invertir en la infraestructura que el sistema requiere y los gobiernos de Jalisco, encabezado por Pablo Lemus Navarro, y de Guadalajara, a cargo de Verónica Delgadillo, mantienen el problema lejos de sus prioridades.
Incluso, la UDG advirtió que la contaminación es consecuencia del deterioro de las fuentes de abastecimiento, como el Lago de Chapala y la Presa Calderón, descargas de aguas residuales, plantas potabilizadoras insuficientes y una red de distribución obsoleta.
Y en medio de la incapacidad para atender la problemática, el secretario de Salud de Jalisco, Héctor Pérez Gómez, recomendó a la población utilizar agua de garrafón para sus actividades cotidianas. Es decir, además de pagar el servicio, las pipas y los gastos médicos, ahora también deberán comprar garrafones para sustituir el agua que reciben en sus casas.
Por ello, vecinos de colonias como La Moderna, Santa Tere, 8 de Julio, Santa Cecilia, Morelos y Americana, acompañados por el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC), presentaron una demanda colectiva respaldada por mil 500 firmas y 191 muestras de agua para exigir una alerta sanitaria preventiva y análisis independientes.
La crisis del agua en Guadalajara dejó de ser un problema técnico hace mucho tiempo; hoy es el resultado de años de omisiones.
Nos vemos a las 8 por el 8 de TV
POR SOFÍA GARCÍA
COLABORADORA
@SOFIGARCIAMX
MAAZ