El vestido rojo de la reina Letizia en la final del Mundial escondía un triple significado
La reina Letizia lo ha vuelto a hacer. Hemos comentado en numerosas ocasiones que es experta en hablar a través de la moda sin necesidad de pronunciar palabra, y ayer no iba a ser menos. Los Reyes y sus hijas viajaron hasta Nueva Jersey para disfrutar de la emocionante final de la Copa Mundial de fútbol, en la que la selección española se hizo con su segunda y codiciada estrella. Una imagen histórica que volvió a reunir a la Familia Real en torno al deporte y en la que los cuatro, como no podía ser de otra manera, coordinaron sus estilismos a modo de apoyo a nuestro país. Doña Letizia recuperó para la ocasión un impecable y favorecedor vestido que escondía una historia tras él.
Mientras el Rey incorporó un discreto guiño al color nacional con una corbata roja y sus hijas optaron, respectivamente, por una blusa y un pantalón en este color, la Reina fue un paso más allá e hizo lo que mejor sabe hacer: comunicar a través de la moda. Volvió a ponerse un vestido rojo que, lejos de ser una elección casual, reunía varios guiños en una sola prenda.
El vestido de la reina Letizia en la final del mundial
Se trata de un diseño midi firmado por Adolfo Domínguez que destaca por su elegancia atemporal y por un favorecedor patrón que nunca pasa de moda. Cuenta con cuello redondo, manga corta acampanada, cintura marcada que estiliza la silueta sin ceñirla en exceso y una falda de caída fluida en línea 'A' con abertura frontal, es uno de esos vestidos que favorecen a cualquier figura gracias a sus líneas depuradas. Como decimos, no es una novedad en su armario: la Reina ya lo había lucido en anteriores compromisos oficiales, el último, el pasado 20 de mayo en los premios de periodismo Luis Carandell.
La elección del rojo era, evidentemente, toda una declaración de intenciones. Sin recurrir a la camiseta oficial de la selección —una opción poco habitual entre las autoridades que presiden el palco de honor en este tipo de encuentros—, los reyes y sus hijas encontraron la manera de mostrar su apoyo a España desde la elegancia institucional. Un gesto que convirtió el color de La Roja en el auténtico protagonista de su estilismo.
Tampoco pasó desapercibida la firma elegida. Desde hace años, Adolfo Domínguez ocupa un lugar privilegiado en el vestidor de la Reina, que ha convertido a la marca gallega en una de sus grandes aliadas tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Una vez más, volvió a poner el foco sobre la moda española en un escaparate internacional seguido por millones de espectadores.
Pero hay un último detalle que da todavía más sentido a esta elección. Esta semana, doña Letizia viajará a Galicia para visitar las instalaciones de la firma con motivo de su 50 aniversario, tal y como se anunció el viernes pasado, una cita con la que reconocerá la trayectoria de una de las empresas que más ha contribuido a proyectar la moda española a nivel internacional. Recuperar uno de sus diseños en la final del Mundial unos días antes parece, por tanto, algo más que una simple coincidencia.
Completando su apuesta de 'todo al rojo', combinó esta prenda con unos salones clásicos destalonados a tono, y completó con unos de sus pendientes preferidos, unas piezas de oro rosa, diamantes y rubíes de Gold & Roses, modelo Needle I Am (1.680 euros) de la colección I am red. Por supuesto, tampoco faltó su inseparable anillo dorado de Coreterno.
Experta en comunicación no verbal
No sería la primera vez que la Reina utiliza su armario para lanzar mensajes discretos. A lo largo de los años ha demostrado que sus estilismos hablan de apoyo a la industria nacional, de sostenibilidad, de diplomacia o del homenajes a su familia. En esta ocasión volvió a hacerlo con un vestido rojo que resumía, en una sola elección, su respaldo a la selección española, su compromiso con la moda hecha en nuestro país y un guiño anticipado a uno de los actos más destacados de su agenda de esta semana. "Como experta en comunicación no verbal, creo que sabe perfectamente el mensaje que quiere transmitir en cada una de sus apariciones" nos señala María Moreta, consultora de imagen integral y autoestima. Al vestirse de rojo, de ganadora, en este evento "proyecta una imagen de seguridad, de confianza en sí misma y, por supuesto, de poder" explica esta experta.





