Shakira sorprende en la final del Mundial con un vestido a medida: inspirado en los atardeceres, más de 200.000 cristales y 120 horas de trabajo
Ha pasado poco más de un mes desde que el fútbol volvió a hacer de las suyas y consiguió captar (casi) todas las miradas del mundo, tanto las de los aficionados más fieles como las de quienes solo se dejan conquistar por las grandes citas. Millones de españoles nos unimos por una misma causa: volver a ganar la Copa del Mundo y, por supuesto, bordar esa soñada segunda estrella. La final, más intensa que nunca y con España y Argentina dispuestas a darlo todo sobre el terreno de juego, no decepcionó. Al contrario, estuvo llena de emoción, sorpresas y un icónico espectáculo de medio tiempo —el primero en la historia de este torneo— que tuvo entre sus protagonistas a la cantante colombiana Shakira.
Una puesta en escena cargada de simbolismo
La intérprete de Dai Dai, la canción oficial del Mundial que comparte con Burna Boy, protagonizó una aparición especial en la que estuvo acompañada por bailarines de diferentes partes del mundo. Cada uno de ellos representaba a su país y, al mismo tiempo, reforzaba el mensaje que daba sentido a todo el show: paz, amor y unidad. Y, por supuesto, para una ocasión así, Shakira volvió a convertir la moda en una parte esencial de su puesta en escena con un espectacular look firmado por Roberto Cavalli y su director creativo, Fausto Puglisi, quien creó un diseño a medida para la colombiana.
Un vestido con movimiento, tonos vibrantes y detalles MUY especiales
Inspirado en los tonos del atardecer y en las coloridas fachadas de la colonia Condesa, en Ciudad de México, el look mezclaba el naranja, el amarillo y el rosa intenso, una combinación vibrante que captaba todas las miradas. Se trataba de una reinterpretación de una silueta de la colección Resort 2025 de Roberto Cavalli, con un pronunciado escote cruzado con cordones, aberturas laterales y una falda construida a partir de largas tiras de tejido que acompañaban cada movimiento. El acabado más espectacular lo aportaban los más de 200.000 cristales de Swarovski colocados a mano durante aproximadamente 120 horas, un trabajo minucioso y muy significativo que elevaba (todavía más) el resultado.
Aunque a primera vista parecía un vestido, en realidad se trataba de un conjunto de dos piezas creado exclusivamente para ella. El body se completaba con una falda drapeada mediante la técnica del moulage, confeccionada en gasa de satén bordada y rematada con flecos. Todo el estilismo incorporaba el estampado Ray of Sunset, desarrollado para Shakira a partir del icónico motivo Ray of Gold de la casa italiana.
El homenaje oculto tras el icónico diseño de Roberto Cavalli
Esta acertada elección escondía un homenaje muy personal a la trayectoria de Shakira y a su estrecho vínculo con el Mundial, ya que el diseño hacía un guiño al colorido estilismo, también firmado por Roberto Cavalli, que lució durante la ceremonia de clausura de Sudáfrica 2010 para interpretar Waka Waka. Así, dieciséis años después, la colombiana recuperaba aquella misma energía en una propuesta más sofisticada, luminosa y teatral que, a juzgar por el resultado del partido, se sumaba a la larga lista de amuletos de la suerte que acompañaron a España en Nueva York.
Fiel a su imagen más natural y desenfadada
Para su propuesta de belleza, Shakira volvió a apostar por esa imagen más natural y desenfadada que tanto la representa. Así, dejó su melena suelta, con ondas amplias y definidas, mucho volumen y un acabado ligeramente deshecho que reforzaba ese aire relajado tan ligado a su estilo. En cuanto al maquillaje, la propuesta partía de una piel luminosa y ligeramente bronceada, mientras que la mirada ganaba intensidad con sombras rosadas, delineado negro y pestañas marcadas. ¿El toque final? Un labial rosa de acabado brillante y jugoso, que aportaba frescura al resultado.




