Esta es la joya arqueológica que hoy visita la Familia Real: ruinas grecorromanas, vistas al Mediterráneo y mucha historia
Después de asistir a la gala de los Premios Princesa de Girona celebrada en el Gran Teatro del Liceu, y de celebrar el triunfo de España en las semifinales del Mundial de fútbol en un hotel de Barcelona, los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía se desplazan este miércoles a la Costa Brava para recorrer el conjunto arqueológico de Empúries y conocer de primera mano el trabajo que realiza un equipo de jóvenes arqueólogos que continúa excavando en este enclave y sacando a la luz nuevos secretos. Te descubrimos cómo visitar esta antigua ciudad fundada por los griegos y convertida después en un importante asentamiento romano, puerta de entrada de ambas civilizaciones a la península ibérica hace más de 2.000 años.
¿DÓNDE ESTÁ EMPÚRIES?
El conjunto arqueológico se encuentra a orillas del Mediterráneo, junto al pequeño núcleo medieval de Sant Martí d’Empúries, y a 2,5 kilómetros del pueblo marinero de L’Escala, desde el que se puede llegar caminando por un precioso sendero peatonal al borde del mar. El paseo comienza en la escultura que conmemora la llegada de la llama olímpica a la península en las Olimpiadas de Barcelona de 1992, pasa por el Museo de l’Anxova y de la Sal —donde descubrir la historia de la industria que ha dado fama internacional a la localidad: la salazón de anchoas— y avanza después entre pinos, dunas moldeadas por la tramontana y playas prodigiosas.
EL YACIMIENTO
Empúries es el único yacimiento arqueológico de la península donde conviven los restos de una ciudad griega —Emporion— y otra romana, Emporiae. Los primeros griegos desembarcaron en el siglo VI a. C. procedentes de Focea y llegaban con el objetivo de dominar comercialmente esta parte del Mediterráneo.
Aquellos hombres se establecieron primero en una pequeña isla frente a la costa del golfo de Roses, pero luego se trasladaron a tierra firme para fundar una ciudad nueva. Siglos más tarde llegarían los romanos, que levantarían una nueva ciudad junto a la griega y convertirían Empúries en la puerta de entrada de Roma a Hispania.
¿CÓMO SE VISITA?
El recorrido por el conjunto arqueológico, de alrededor de una hora y media de duración, está señalizado y se puede hacer por libre, con audioguía o uniéndose a una de las visitas guiadas que pasan por sus dos áreas diferenciadas. Puntualmente, también teatralizadas. Primero se descubren las ruinas de la ciudad de época helenística: los recintos de Asclepio y Serapis, la pequeña industria donde se elaboraban conservas y salsas de pescado, el ágora o plaza pública y los restos de pavimento de una sala de banquetes con una inscripción en griego. De época romana se conservan restos de una casa romana, un rico legado de mosaicos, las termas públicas, la basílica y la curia y las tabernae (tiendas).
En el mismo recinto se encuentra también una de las sedes del Museo de Arqueología de Cataluña, con una muestra permanente de los objetos encontrados en las excavaciones. La pieza más emblemática es el Esculapio, una escultura griega de mármol de más de 2 metros de altura que representa a Asclepio (Esculapio en la tradición romana), el dios griego de la medicina y la curación.
EL MUELLE HELENÍSTICO
Una vez recorridas las ruinas y visitado el museo, lo que llama poderosamente la atención se encuentra ya fuera del recinto: es la magnífica visión del muelle helenístico, que protege las ruinas de los embates del mar cuando la tramontana o el levante convierten las tranquilas aguas de la bahía en enfurecidas olas que reclaman su espacio original.
EL PUEBLO MÁS ANTIGUO
Sant Martí d'Empúries se encuentra en el lugar exacto donde arribaron hace siglos los colonos griegos. Por eso, tiene el honor de ser el pueblo más antiguo de Cataluña. Heredero directo de la antigua Emporion, conserva gran parte de las murallas y el aspecto de una población medieval. Es un conjunto urbano minúsculo, con apenas una treintena de viviendas ubicadas en tres pequeñas calles que desembocan en la plaza Mayor, presidida por una iglesia del siglo XVI y la antigua Casa Forestal, pero es un excelente lugar para cenar y sentarse en sus terrazas las noches de verano.
LAS PLAYAS PRÓXIMAS
El yacimiento de Empúries se encuentra rodeado por algunas de las playas más bonitas de L'Escala: Portitxol, Les Muscleres, Moll Grec, Rec del Molí o El Riuet. Pequeños arenales que contrastan con la extensa playa de Can Comes, que se extiende entre Sant Pere Pescador y Castelló d’Empúries, delimitada por dunas de más de 6 kilómetros, que es un paraíso para los amantes del windsurf y el kitesurf.
AIGUAMOLLS DE L'EMPORDÀ, PARAÍSO PARA LAS AVES
Muy cerca del conjunto arqueológico de Empúries, unos 20 kilómetros en coche, está el parque natural de los Aiguamolls de l’Empordà, el segundo humedal más importante de Cataluña, después del Delta del Ebro, y un auténtico paraíso para las aves migratorias que encuentran en estas tierras su refugio invernal.
Desde el centro de información El Cortalet, en el municipio de Castelló d’Empúries, se puede acceder a diferentes itinerarios, tanto a pie como en bicicleta, para descubrir la diversidad de hábitats que conforman el parque y aproximarse, desde sus pasarelas de madera y distintos observatorios, a su fauna salvaje sin ser visto: patos, garzas reales, flamencos, grullas... Importante llevar prismáticos o alquilarlos allí. El acceso es gratuito, pero si se llega en coche, el parking tiene un coste por coche y día.







